jueves, 21 de marzo de 2013

El doblete del Alto Sil.


Cuarta participación en la Carrera de Montaña Alto Sil. Como he contado ya en años anteriores, perfectamente asentada en el inicio de temporada. De hecho las 400 plazas se agotaron en poco más de una hora.

Sin embargo la mente "retorcida" de Lolo, el creador de la criatura no deja de proponer innovaciones cada año. Si no me equivoco de las 5 ediciones el recorrido no ha sido igual en ninguna (si acaso en las primeras) haciéndolo por una parte cada vez más duro, aumentando algo la distancia y el desnivel y por otra cada vez más atractivo sustituyendo pistas por senderos o inventando "caminos" donde no los hay.

Así este año también ha habido novedades en el recorrido que comentaré más adelante, pero la principal innovación es una carrera vertical para el sábado, la I Vertical al Bóveda, prevista inicialmente con un recorrido de unos 4´3 km y un desnivel positivo de 760 m.

Y claro, yo no me puedo conformar con una carrera, si hay dos, pues hay que hacer las dos ¿somos Jaramugos o no somos Jaramugos?.

Con los Runners de Barrio. Ya casi un clásico.

I Vertical al Boveda.

Finalmente no  se pudo desarrollar como estaba previsto, las malas condiciones meteorológicas y la nieve acumulada llevaron a la organización a modificar algo el recorrido, no se subiría hasta lo alto del pico, restando algo de desnivel y de distancia. Según mi flamante nuevo GPS fueron 3´5 km y 626 m. de desnivel.

Salentinos
Mañana desapacible en Salentinos,  con agua nieve antes de comenzar, aunque no hace excesivo frío. 

Un Farinato de Hierro en "tos lus frentis".
Se sale por parejas cada 30 segundos. A los 100 metros mi compañero ya me saca 20, jajaja. Salimos del pueblo en dirección al monte y enseguida desaparece el camino bajo una abundante capa de nieve. 


Los miembros de la organización que han estado revisando y marcando el circuito los últimos días más o menos han hecho huella, además, como aunque salgo hacia la mitad todos los que salieron detrás me van adelantando, llego ya con el camino bien pisado, lo que por una parte es positivo ya que no te hundes en la nieve y por otra negativo, porque la nieve ya está muy apelmazada y algo resbaladiza, lo que me hace patinar continuamente ya que llevé unas zapatillas que estaban a punto de la jubilación (de hecho, salvo causa de fuerza mayor, fue su último servicio). Sin embargo en la parte más alta de la carrera, cerca de la meta donde la pendiente es mayor apenas hay huella, cada uno tira por donde puede, hundiéndote en la nieve continuamente casi hasta la rodilla.


En definitiva un divertimento de 3´5 km en 52 minutos y, cuarto por la cola de 46 participantes. Recuperado el resuello, vuelta para abajo por el mismo camino (también estaba previsto volver por otro ya sin tiempos de por medio, a mayor gloria del turismo corremontañero, pero que así mismo hubo de suprimirse debido a la nieve y el tiempo). La bajada muy divertida, correteando y saltando por la nieve cual cabritilla en lugar de reservar fuerzas par el domingo.

V Carrera Alto Sil.

Y el domingo el plato fuerte. Repitiendo el guión de años anteriores.


Después de estar buena parte de la noche y la madrugada lloviendo a la hora del inicio hay una ligera neblina en la parte alta, pero que posteriormente desaparece quedando un día claro y luminoso perfecto.


Los inconvenientes que habíamos tenido el sábado en cuanto a la meteorología se tornaron en gozo, podríamos disfrutar en todo su esplendor de los paisajes nevados por todas las montañas circundantes.

Como decía al principio este año también había novedades en el recorrido. La primera sorpresa una nueva bajada y posterior subida por cortafuegos "en espejo". La organización había advertido de "el muro" en referencia a la subida por un empinadísimo cortafuegos, pero la bajada previa por su "gemelo" creo que a la postre hizo mucho más daño, al menos a mis cuádriceps, como siempre faltos en entrenamiento por estas fechas, de modo que ya quedaron tocados par el resto de la carrera.

Inicio de la bajada por el cortafuegos. Mas de uno iba con "el corazón encogido".

Un tropezón por hacer el tonto y habría bajado rodando.


Y enfrente el muro.
Una vez pasada esta novedad continúa el recorrido del año anterior sin nada más reseñable que un culetazo que me pegué en las escaleras de entrada a Páramo, que resbalaban que daba gusto, sin mayores consecuencias. 

Pasado Páramo la subida por el sendero hacia la Campona es una auténtica gozada, primero en esos pequeños valles cerrados que daba gusto transitar, no me extraña que le guste al oso andar por ahí y luego ya en lo alto con la nieve invadiéndolo todo con más de un metro de espesor en algunos lugares, evitando el paso por lo más alto de la explanada de la Campona  nuevamente por las condiciones de exceso de nieve y posibilidad de ventisca, pero disfrutando de espectaculares vistas en un día inmejorable.

Avituallamiento previo a la Campona.





Pero volviendo a lo mundano, en la bajada a Primout comienzan mis "miserias", primeros calambres en las patas y toca ralentizar el ritmo de bajada. Dejamos la nieve y algún que otro resbalón (aunque mucho menos que el sábado, para esta había reservados las zapatillas nuevas, jeje) y nos adentramos en el barro, ya casi constante hasta Primout. 
Entrada en Primout
De Primout para adelante ya es sabido: barro y río, río y barro, jajaja, aunque este año había menos agua, apenas en un sitio cubría por las rodillas.

Última subida y última "trampa". Antes se subía por una pista larga, fea y aburrida que nunca me ha gustado mucho. Se ve que a Lolo tampoco porque este año la ha eliminado y se ha inventado una subida "a derecho" bestial hasta el Pico Negro. Algo más de 1 km y 350 m de desnivel que he tardado en hacer unos 35 minutos. Por momentos eché de menos la pista, jajaja.

Primera parte de la subida, aún sin nieve.
Segunda parte para llegar hasta lo alto del Pico Negro
La primera parte de la bajada se hace cómoda entre nieve, con algún ligero resbalón, pero sin grandes problemas, la bajada es suave y se trota a gusto (dentro de lo que cabe), pero desde el último avituallamiento en La Collada hasta meta, han vuelto mis penurias. Hay algunos tramos empinados, pero la mayor parte se puede correr bastante, pues con mis dolores, con mis calamabres y con mis cansancios más que correr parecía que andaba deprisa. En fin, tampoco es nada nuevo, todos los años me ha pasado lo mismo, así que poco a poco para adelante hasta entrar en meta lo más dignamente posible, jajaja. Hoy jueves todavía tengo agujetas.

Sigo mi progresión en esta carrera: en 2010, 3 h 44´, en 2011, 3 h 49´, en 2012, 4 h 12´ y este año 5 h 16´, pero bueno, el ganador también ha hecho este año unos 45 minutos más que el año pasado, Lolo, no la hagas más dura el año que viene que no llegamos a la paella, jajaja.

Como resumen de la carrera se puede decir que ha habido "mucho de todo". Mucho barro, mucha dureza, mucha nieve, mucho sol, cuestas bestiales y como siempre muy buen ambiente y mucha no, muchísima implicación de todo el pueblo. Ya lo he dicho en otras ocasiones, esa es una de las claves del éxito de la Carrera Alto Sil, la implicación de absolutamente todo el pueblo de Santa Cruz del Sil con "su carrera". 

Ah, también ha sido una carrera de muchas fotos, hay por el internés un montón de álbumes, de los que me he permitido apropiarme de unas cuantas, la mayoría de Alberto "Runners de Barrio". Gracias a todos los fotógrafos.

viernes, 15 de marzo de 2013

¿Podemos creer lo que nos cuentan?.

Es un tema manido y que ya he comentado muchas veces en persona. ¿podemos creer lo que nos cuenta la prensa (entiéndase extensible a los medios de comunicación en general)?.Se supone que hay unos señores periodistas, formados, preparados e informados que son los que nos tienen que contar al resto lo que pasa en el mundo.

Sin embargo, es frecuente que si sabemos de alguna noticia de "primera mano" lo que leemos en la prensa en   ocasiones está bien contado, en otras hay algo que no se ajusta a la realidad y otras veces no se parece en nada a lo que ha sucedido realmente, bien sea por una manipulación interesada del periodista o bien sea por un desconocimiento absoluto. Y si esto pasa con "peridistas", qué no pasará con supuestas noticias salidas de redes sociales, comentarios o cotilleos varios tras los cuales no hay ni una fuente fiable ni una firma que se pueda hacer responsable de lo que se dice.


Viene esto a cuento por dos noticias que he leído hace unos minutos en dos medios digitales de carácter provincial: una "tergiversa" cuando no miente decididamente por "inflar" la importancia de la misma y la otra está redactada tan deficientemente que se contradice en su propio texto, en este caso creo que más bien por dejadez que por otra cosa. Me da la impresión de que era una noticia más amplia a la que se ha metido la tijera quedando recortada de forma incoherente y sin que el responsable de su publicación se haya tomado la más mínima molestia en releer lo que ha publicado.

Allá van las dos: 

La primera es de Salamanca 24 horas: se habla de que van a actuar en Salamanca algunos de los grupos que fueron señeros en los años 80, cuando realmente, viendo el cartel del espectáculo, van a actuar un par de grupos (seguramente los menos importantes de aquel momento) y algunos miembros y ex-miembros de algunos otros grupos


La segunda es de La Gaceta: con motivo de la próxima demolición del antiguo puente de Vadocarros, ahora inutilizado debido a la construcción y próximo llenado de la presa de Irueña. Pues bien, el titular y parte de la noticia da cuenta de los preparativos para su demolición, sin embargo, al principio de la noticia lo que dice es que se va a demoler nada más y nada menos que la propia presa.


martes, 12 de marzo de 2013

Farinato de Hierro. Ha nacido una estrella.


Y no, no me refiero a este que por obra y gracia de Efedequis fue el orgulloso portador del nº 1. En principio pensé que fue casualidad, por mor de ser el primer inscrito, pero luego me enteré de que fue una graciosa concesión de la organización a la que agradezco el detalle.



La estrella, naturalmente es la carrera en sí, el "Farinato de Hierro", y es que en futuras ediciones va a estar complicado conseguir un dorsal. De los participantes de este año no creo que haya ni uno que no esté dispuesto a repetir, de los espectadores igualmente muchos serán los que viendo la prueba le van a entrar ganas de probar y de los que no estuvieron, pero se lo hayan contado también serán numerosas las incorporaciones. 

No hay más que ver con un poco de calma las numerosas fotos que se van publicando en diversos medios de información y de particulares para comprobar cómo en la mayoría de los espectadores y de los propios participantes, aunque acaben de pasar por alguno de los obstáculos, se le dibuja una sonrisa en la cara. Y es que es una prueba divertida para participar y muy entretenida para ver.

Pero que nadie se piense que es un paseo. Para la mayoría de los participantes se trataba de una fiesta, pero incluso para ellos, para los que "solamente" iban a pasar un buen rato es una pequeña paliza. La distancia ha sido poco más de 4 km. pero los numerosos obstáculos, el terreno muy encharcado, con barro y muy pesado hacen que, si quieres apretar un poco, te lleves un buen sofocón, pero, como digo, incluso los que iban a "divertirse", todos hemos llegado con cierto "tembleque" en las patas, jajaja, eso sí con una enorme sonrisa. Y es que ese era el sentir general al acabar la prueba, durilla pero muy divertida.

Por otra parte el día nos respetó, muy agradable de temperatura y sin lluvia, lo que ayudó a que se acercaran hasta la Moretona y la isla del molino muchos espectadores y fotógrafos aficionados y profesionales, copando las cercanías de los obstáculos más llamativos, como fue, sobre todo el paso por el barro bajo las alambres de espino. Tan sólo en el momento de la entrega de premios cayó un buen chaparrón durante unos minutos.

Por otra parte, buena parte del trabajo de la organización se vio truncado por la crecida del río, lo que provocó algunos cambios en el diseño del recorrido y los obstáculos, echando por tierra parte del trabajo y obligándoles casi a improvisar recorrido y obstáculos, con gran acierto, sin mucho desmerecimiento del recorrido inicialmente ideado. 

En definitiva, pasamos una gran mañana, gracias a la idea y el trabajo de Rubén, de Chago Efedequis y de Chuchi Medina como cabezas visibles, ideólogos y máximos currantes de todo este "circo", gracias a los voluntarios que les han echado una mano antes, durante y después, gracias a la colaboración de los patrocinadores y colaboradores y gracias también a nuestro superhéroe local Farinatoman en la parte artística. Todo con un fin solidario, ayudar cada uno con una pequeña aportación para los bancos de alimentos de la Cruz Roja, es el único compromiso que teníamos los participantes. No olvidemos que todo esto a los participantes nos ha salido casi gratis, únicamente pagar el seguro de la prueba y la colaboración con la Cruz Roja.

Rubén, Chago, Chuchi, otra vez, y no me cansaré de repetirlo, felicidades y muchas gracias por todo. El primer paso está dado, podéis estar bien orgullosos del resultado del primer Farinato de Hierro. Tenéis un diamante entre las manos, desde mi cómoda posición es muy fácil animaros a seguir adelante, sé que el trabajo  ha sido mucho y duro, en ocasiones ingrato y casi siempre desconocido, pero creo que  vuestra mayor satisfacción deben serlo esas sonrisas en la llegada a meta, eso es lo que os debe dar los ánimos para continuar con la segunda edición del Farinato de Hierro.

Y para alimentar mi ego, algunas de las fotos tomadas de aquí y de allá de mi participación, yo también soy un Farinato de Hierro, jeje.
 
Volando
Reptando
Saltando



Corriendo
O sorteando obstáculos varios
 



Para acabar el vídeo resumen que ha hecho Descensos Medina-Miroaventur con algunas fotos y vídeos de la prueba, que lo disfrutéis:



miércoles, 6 de marzo de 2013

Y la de arena... en Salamanca.

Hace una semana estaba tan feliz de la vida porque la Maratón de Sevilla me había salido muy bien para el entrenamiento que llevaba. 

Fue la de cal. Y este domingo en la II Media Maratón de Salamanca fue la de arena. 

A mediados de semana me empezó a dar algo de tos con ligera irritación de garganta. Como a tantos otros en estos días me había atrapado el resfriado. Sin embargo no era nada grave, algún arranque de tos de vez en cuando y nada más. Pero el viernes y sobre todo el sábado el malestar había sido mayor, ya con cierto dolor de cabeza, y seguramente con algo de fiebre, lo que para la vida diaria no me supone mayor problema, pero sí que me llevó en algún momento a plantearme no participar en la media. Sin embargo, mi religión me "prohíbe" dejar de participar en una prueba para la que estoy apuntado salvo causa realmente grave.

Por otra parte la recuperación física de Sevilla había sido muy buena (o eso me parecía), sin dejar secuelas aparentes. No notaba fatiga ni cansancio de piernas, lo que me hacía ser optimista en este sentido. Así que me marcaría un objetivo asequible, pero tampoco quería ir de paseo, en torno a 1:40 o quizás incluso algo por debajo. Teniendo presente que el objetivo podía truncarse por el asuntillo del catarro.

Viendo las condiciones del tiempo, que habían mejorado bastante respecto a las previsiones, sin agua y con relativa buena temperatura decido salir en tirantes, eso sí con la braga para proteger la boca y la garganta lo más posible y con una bolsa de basura por encima hasta que arrancara a sudar. 


De esta guisa llego hasta la Rúa, casi hasta el km 2.

Sin embargo ni las piernas, ni la garganta, ni el cuerpo, ni la cabeza me respondieron. Ni siquiera en los primeros kilómetros he logrado ir cómodo y eran cuesta abajo, como para tener mejores sensaciones más tarde. Prácticamente toda la carrera disminuyendo el ritmo en cada kilómetro, a la vez que me pasaban cientos de corredores y todos los globos del mundo.

De todas las cosas que podía ir mal, he ido mal, salvo la cabeza (en sentido físico) que no me ha dolido nada y era casi lo que más temía. Tosiendo o carraspeando (más de lo habitual) casi todo el rato, las piernas pesadas y muy cansado, sin fuerzas y sin ganas, lo que me ha llevado en muchos momentos a plantearme la retirada. Sin embargo nuevamente mi religión me prohíbe retirarme salvo caso de "extrema necesidad", por lo tanto el objetivo pasó a ser un doble objetivo: acabar y hacerlo sin caminar. Y me costó lo suyo, porque el recorrido es duro de vedad.

Así que con más pena que gloria acabé en  1:53:09, la que sin duda ha sido una de las peores carreras de todas las que he hecho. Pero además, de forma un tanto ilógica, he tenido estos días incluso más agujetas que después de Sevilla.

De momento me puede el "mal fario" en la media de Salamanca. El año pasado cojo y este medio averiao. En fin, otra vez será.

Ah, una cosa que se me olvidaba: lo de "atronchar" en las esquinas ya es enfermizo. Es que incluso en algunos lugares en que la organización había colocado cinta para impedirlo la gente se colaba subiéndose a las aceras para acortar aunque fuera una distancia ridícula. ¿Será que el ridículo y enfermizo soy yo por intentar seguir el trazado de las carreras?.

Una más, sin mayor historia a la espera de estar totalmente recuperado para los próximos objetivos: este fin de semana el Farinato de Hierro y el siguiente un temible doblete en Santa Cruz del Sil: el sábado la nueva Vertical al Bóveda y el domingo la ya tradicional carrera del Alto Sil en su quinta edición.

jueves, 28 de febrero de 2013

Maratón de Sevilla y olé... Torre del Oro.


Sevilla, 24 de febrero de 2013. Los señores del tiempo llevan toda la semana advirtiendo de la ola de frío que se aproxima. También llegará hasta Sevilla. Pero ya nos gustaría a muchos que las olas de frío por aquí, e incluso el frío normal (sin olas) fueran como esa de Sevilla. Para los de tierras mesetarias hace una temperatura que, quitando a primera hora de la mañana, ni siquiera se puede calificar de fresca. Eso sí en Salteras, el pueblo donde nos alojábamos (un poco más alto que Sevilla capital) el cristal del coche estaba helado por la mañana.

Proximidades del Estadio "Olímpico", 8:15 de la mañana. Primeros nervios, no acierto con el camino que me lleve al aparcamiento junto al estadio y la hora se va echando encima para la faena previa que queda: ungüentarse, aliviarse, acabar de cambiarse y dejar la bolsa en el guardarropa; de modo que casi me tiro del coche dejándoselo a mi hermana para que lo aparque. De hecho me bajé más lejos del estadio que donde quedó aparcado el coche.  En principio iba con tiempo de sobra, pero aquí empieza un pequeño caos. Me acuerdo de lo tranquilos que son estos menesteres en el Boedo o en otras maratones "pequeñas" y me entra el agobio (como a casi todos) aunque aún falte bastante tiempo para el inicio, pero la lentitud del guardarropa es desesperante. Está mal organizado, quizás otros años fuese suficiente, pero este año somos más de 7000 participantes (y en el futuro quieren llegar a 10.000). Un apelotonamiento de gente que impide incluso el paso a los que ya van a la salida. Un detalle, el número de dorsal en la bolsa lo pintaban con un rotulador, pues ni rotuladores tenían, se tenían que dejar un rotulador unos voluntarios a otros. Esto se soluciona fácilmente con unas pegatinas y haciendo un guardarropa más amplio, porque mira que hay sitio en las entrañas del macro monstruo de estadio.

Pasado ese mal trago y punto negativo de organización todo el resto (excepto otro asuntillo que trataré al final) es de nota muy, pero que muy alta.

Salida organizada en cajones por tiempos que creo que sí se controlaron, al menos a mí. Hace tiempo que no hago una carrera con tanta gente y cada vez me gustan menos, pero el lugar de salida es muy amplio y la salida será fluída, pudiendo correr cómodo tan pronto se pasa la pancarta (al menos los que salimos relativamente delante).

Uno de los "padrinos" de la carrera es Abel Antón campeón del mundo de maratón en Sevilla. En esta ocasión va ser la liebre de 3:30. Ese es mi objetivo hoy. Casualmente me topo con él a los pocos metros de la salida, los que tardó el globo en soltársele. Comentando la jugada se va haciendo el grupillo, para el que, a falta de globo, va pregonando su objetivo a voces. Yo voy pegado a él comentando la temperatura, algo fresca,  pero ideal frente a los treinta y muchos o cuarenta con los que tuvo que lidiar en aquel agosto en que ganó el mundial. Vamos un pelín por debajo de los 5´ km. y pone todo su empeño en ir controlando un poco más y en dar consejos. Me resulta un ritmo muy cómodo, demasiado, voy en la cabeza del grupo y casi sin querer poco después del avituallamiento del km. 5 me voy marchando poco a poco.

Voy feliz de la vida,  los km. 12 a 17 los hago un poquito por debajo de 4:50 sin miedos a lesiones mal curadas, sin temores a la falta de kilómetros por lesiones y fiestas varias, sin preocupaciones por unos kilos de más. Únicamente me "reprocho" no estar en plenas condiciones para correr más y mejor. Como he dicho la temperatura es perfecta, el circuito inmejorable, el ambiente fenomenal con mucha gente animando por todas partes y con tanto corredor, inevitablemente, te dejas arrastrar. Me da pena no estar a la altura y no poder dar todo lo que Sevilla me está dando en esos momentos. También es cierto que si hubiera estado a tope y apretando desde el principio no hubiera disfrutado tanto de la carrera. Km. 5-6, dejamos Triana, paso por el Puente de Triana para adentrarnos en Sevilla (es sabido que para los trianeros, Triana y Sevilla son ciudades distintas),  Torre del Oro y la Real Maestranza de Caballería.

Hasta la media llego prácticamente sin enterarme, 1:43:27, bien. Estamos en la zona menos glamurosa del circuito, la más alejada del centro y ya hemos dejado atrás la temible (por lo larga y un poco solitaria) Avenida de Kansas City (siempre me ha llamado la atención ese nombre, suena como a tebeo). Sin embargo en cualquier cruce, de forma inesperada, de repente hay un montón de gente animando con fuerza. He de reconocer que pese a que no me gustan mucho las carreras masificadas y de que no temo en absoluto  la "soldad del corredor de fondo", esos ánimos bulliciosos me siguen poniendo la piel de gallina. Paso por el estadio del Sevilla, km. 25´5 más o menos. Ya ha bajado algo el ritmo, pero sigo por debajo de los 5´ km. En teoría, con el escaso entrenamiento a estas alturas la gasolina ya debía estar empezando a rozar la reserva, pero sigo relativamente bien.

Por el km. 30, justo después del paso por el campo del Betis me empiezan a salir ya los km por encima de los 5 minutos. De momento no es preocupante, son sólo unos segundos, tengo un colchoncito de un par de minutos y nos volvemos a acercar al centro. El paso por el Parque de María Luisa en algunos momentos es espectacular como la entrada a la Plaza de España. Pero aún nos esperaba lo mejor, todo el paso por el centro es muy emocionante, particularmente en el entorno de la catedral, vamos que yo ni la vi entretenido y entusiasmado como iba con el gentío. También por aquí está mi afición particular, gracias familia, espero que lo pasaseis bien. 

Pero lo bueno se acaba, queda enfrentarse a los últimos kilómetros ya sin ese extra de motivación, un poco más solitarios y un bastante más fatigados según nos acercamos a la meta. En el km 37 se cruza el puente de la Barqueta que nos lleva de nuevo a la isla de La Cartuja y empieza mi particular muro, sin ser una cosa  tampoco escandalosa, pero entre los km. 37 y 40 se me van los tiempos a más de 5:15 km., con el km. 40 en 5:26. Ya muy cansado toca tirar de resevas (no sé si las reservas de grasas servirán para algo, pero de esas tengo muchas, jajaja) y también algo acalorado voy deseando encontrar agua para beber un buchito (he bebido bastante poco en toda la carrera) y sobre todo para echarme por encima, que me refresque y reviva un poco. En este aspecto hay otro detalle que no me ha gustado demasiado. En los primeros avituallamientos el agua la daban en botellas (imagino que con la justificación, entendible, de que sería muy complicado llenar vasos de agua para todos los corredores que llegamos en masa en breve espacio de tiempo) y luego el agua ya la daban en vasos. Sin embargo en los avituallamientos finales los vasos eran mucho más pequeños que en los anteriores (o al menos esa es la percepción que me quedó, quizás también los había grandes, pero a mí me tocaron los pequeños) cuando al final era más necesaria el agua por el cansancio, la sed y el calor, como digo aunque fuera para tirársela por encima.

Sigamos. Viendo que los tiempos se me estaban yendo demasiado decido echar el resto. He perdido el colchoncito para bajar de las 3:30, pero todavía tengo ánimos para apretar, mi hermana está en el 41 más o menos, seguramente cuando más estoy forzando la máquina, no queda otra, esto ya me lo sé: cabeza gacha y para adelante. 

Entrada en el estadio, donde, más que emociones y esas cosas lo que más me llamó la atención es lo deterioradísimo que está el tartán. Recta de meta y final en 3:30:42. 


Muy satisfecho, aunque a veces no lo parezca, porque, lo primero, no sabía si las molestias que había tenido últimamente me dejarían acabar y lo segundo porque en caso de acabar no estaba muy convencido de que a partir de los km 25-30 no tuviera que ir casi a gatas. Pero, como hemos comentado en algunas ocasiones la experiencia cuenta y sobre todo no sé de qué modo, pero el cuerpo y las piernas están acostumbrados ya a muchas palizas y responden mejor de lo que podría esperarse. Vamos y si no es así la cosa, pues no yo qué sé.

Dentro de las tripas del estadio avituallamientos muy completos de comida y bebidas variadas y de nuevo a enfrentarse al gran reto: recoger la bolsa del guardarropa. Lo cierto es que hice una pequeña trampa y apenas tardé unos minutos. Como las bolsas se dejaban en filas por número de dorsal y éstos se daban por tiempos acreditados, más o menos toda la gente con los dorsales dentro del mismo rango llegaba al mismo tiempo formándose grandes tapones en las filas correspondientes. Pues bien, en las filas anteriores a la mía había un voluntario atendiendo gente (a algún "listo" como yo) pero no había más de tres o cuatro personas, así que allí me encaminé y bolsa al momento.

Pero quedaba la segunda parte de la odisea. Ducharse. Esto sí que es el fallo más grave. Que yo viera sólo había abiertos dos vestuarios para ducharse (hombres y mujeres), no sé si habrá más en el estadio, pero seguro que tiene que haberlos o si había más abiertos, yo desde luego no los vi y tampoco estaban indicados. Así que era misión imposible. Como la mayoría, opté por cambiarme de ropa de cualquier manera en un pasillo y salir de allí cuanto antes al sol, porque allí dentro hacía bastante corriente y frío.

Y de allí a comer. Por si fuera poco, en esta extraordinaria maratón, excepto los dos lunares del guardarropa y las duchas, dan de comer (pasta), bastante bien, por cierto, tanto el sábado como el domingo. Si le añades un precio de inscripción bastante barato para lo que se suele cobrar ya, ¿qué más quieres?. Volver.

jueves, 7 de febrero de 2013

Y llegó el día. San Blas 2013.

Después de muchos años llegó el día, el momento de ser Mayordomos de San Blas. 


Días previos de preparativos, de organización, de ir cerrando frentes, de nervios (también) y por fin dar paso a que todo eso se viera reflejado, a recibir amigos, a compartir buenos ratos, a sentirse a veces incluso un poco sobrepasado por "el cargo", a recibir felicitaciones y enhorabuenas y por qué no a echar de menos a quienes estuvieron en nuestro lugar muchos años antes y que fueron la causa de nuestra presencia en el antiguo Monasterio de La Caridad en este día. 

Finalmente y una vez acabado todo, momentos de íntima satisfacción por que todo saliera incluso mejor de lo que pudiera preverse.


Me puede la pereza y me faltan muchos conocimientos para escribir algo más elaborado en torno no sólo a la festividad de San Blas, sino también de los otros "santos de gorrilla", el conjunto de festividades de invierno formado por San Antón (17 de enero), San Sebastián (20 de enero) y San Blas (3 de febrero) y al que seguramente podrían unirse la festividad de Las Candelas (2 de febrero) y Santa Águeda (5 de febrero) para rematar como culminación de todo el ciclo invernal con los Carnavales, así que únicamente voy a reflejar en imágenes algunos de los aspectos de este San Blas especial, imágenes que, por irrepetibles, van a quedar guardadas en la memoria y en el corazón.

La víspera, día 2, a primera hora de la mañana a por la leña para la hoguera.




Día 2 por la tarde, con los preparativos de la hoguera: la iluminación,


El vino y algo para ayudarlo a pasar,


La leña ya preparada

Y la hoguera ya casi en sus últimos momentos.


Durante la hoguera los mayordomos con un invitado.


El convite de después de la hoguera


que se acabó cantando.


Día 3, San Blas. Los mayordomos y algunos otros participantes en la procesión "en chiqueros" esperando el inicio.




Por fin, una vez debidamente ataviado el Obispo,


 allá vamos, precedidos por los tamborileros.


Iniciamos el "paseíllo"



con un día espléndido,



tan bueno que se decidió hacer la misa en el patio del convento en lugar de hacerla como siempre dentro de la capilla.


 Aunque a la sombra tanto rato más de uno estábamos esperando que acabara para ir pronto al solito.


Luego siguió la fiesta con más comida y bebida por la tarde y la noche. En fin, aún hoy estoy pagando excesos con unos kilillos de más. Y carnavales este fin de semana....

Aquí la noticia en la prensa local con muchas fotos:

http://ciudadrodrigoaldia.es/2013/02/03/la-celebracion-de-san-blas-en-domingo-lleva-a-miles-de-mirobrigenses-a-la-caridad/

Y aquí unas curiosas imágenes de la celebración de San Blas en el año 1966. Buena parte de la celebración sigue siendo prácticamente igual. Sólo echo de menos esa alegría tan espontánea, claro que eran tiempos más tristes en que una fiesta se celebraba por todo lo alto, ahora yo creo que en estas épocas de saturación hasta las fiestas y celebraciones las hacemos más rutinarias y mecánicas.