martes, 10 de julio de 2018

Northwest 2018. Uno más y una despedida.

Un año más, y es el tercero, estoy de madrugada en la playa del lago de As Pontes dispuesto a hacer el Northwest Triman. Vengo con buen entrenamiento (dentro de lo que cabe, claro, buen entrenamiento a mi manera), buena disposición y buenas expectativas, como siempre.

300 inscritos para el larga distancia, colocados por edad y mi dorsal es el 293, es decir, soy el octavo más viejuno, jajaja. Ufff, si es que me estoy haciendo mayor, y a este deporte están llegando cada vez más jóvenes.

Preparativos de rigor, con mucha calma, he dormido en la furgo en la zona de la salida junto al lago, bajar una cuesta y estoy en boxes, así que nada de prisas.


A mi lado está el compañero de Salamanca Pepe Valls, también ya habitual de As Pontes y por allí anda también Mon, joven triatleta de Sancti Spiritus que también repite.

¡A la playa!, y no a descansar precisamente.
Salida puntual y sin mucho lío me voy haciendo un hueco, pero a los pocos metros tengo que parar a colocarme las gafas porque me entra algo de agua. Estos momentos iniciales de la natación suelen ser en los que se va (al menos yo), más acelerado de toda la carrera. Aunque sepas que no eres un buen nadador te dejas llevar por los que estimas que son más o menos de tu nivel y no te quieres quedar descolgado. Pero lo mejor estaba por venir, no llevaríamos ni 100 metros cuando noto un golpe en la  muñeca y una rara sensación, miro mi muñeca y mi viejo Garmin 310 no está. Rápidamente me giro y ahí lo veo hundiéndose poco a poco, como a cámara lenta. Se ve cerca, estiro la mano, pero no lo alcanzo. Un segundo intento, cogiendo ya algo más de impulso, pero entre el neopreno que tira de ti para arriba, la sensación de que un tanto acelerado como vas de pulsaciones parece que luego no vas a ser capaz de tener pulmones para salir otra vez hacia arriba y sobre todo que con la claridad del agua quizás parece que el reloj está mucho más cerca de lo que realmente está, se me hacen eternos los pocos segundos que parecía tenerlo casi casi en la mano. Finalmente el rescate se tornó misión imposible, y lo vi hundirse como decía antes a cámara lenta, lo que aumenta más aún la sensación de impotencia, habiéndolo tenido tan a mano (o eso parecía). Así que vuelvo a la superficie un tanto desconsolado, como buscando con la mirada alguien cerca que vaya al rescate, pero evidentemente, no hay nadie. Y de propina me he quedado bastante retrasado, si no el último sí de los últimos. Lo cierto es que tampoco fue un golpe fuerte, pero sí debió ser bastante certero, justo en el canto del reloj, para (imagino) hacerle saltar algún pasador. En fin, mala suerte. Por lo menos estaba ya bastante amortizado, ya llevaba conmigo unos años, si no me equivoco desde enero de 2013.

Pasado el trance vuelvo a lo mío, y lo curioso es que luego ha sido una de las nataciones más limpias que he tenido sin apenas toques ni siquiera en las boyas. Cojo mi ritmo y poco a poco recuperando posiciones. Primera vuelta en 43:25 (dos segundos menos que le año pasado) y puesto 217. La segunda en 44:22, en la que también adelanto 10 posiciones. Tiempo total de la natación 1:27:47 (prácticamente 1 minuto menos que el año pasado, así que con tal de no empeorar va bien la cosa) puesto 207 de 242 y el 15 de 21 en la categoría de veteranos 2.

A por la segunda vuelta.
Transición sin problemas, en todos los tris que estoy haciendo este año no me pongo los calcetines en la T1, sino en la T2, así que es más rápida, soy el 39 de 242 y adelanto sólo en la transición 16 puestos, jeje.

Un trotecillo por el verde y a dar una vuelta en bici.
La bici también la hago bastante bien, voy confiado y cómodo, eso sí, sin referencias de ningún tipo, ni tiempo, ni velocidad, ni distancia, salvo unos carteles que cada ciertos km coloca la organización. No llevo nunca cuentakilómetros, esa función la hace (la hacía) el GPS. Aunque este año hay un pequeño cambio en el recorrido, por unas obras en el pueblo, el recorrido es el mismo, ya lo conozco de los años anteriores, 4 vueltas ida y vuelta por una carretera nacional cortada al tráfico con una subida fuerte de unos 3 km y algunos toboganes. Se puede rodar acoplado prácticamente todo el recorrido, al menos en las primeras vueltas, luego ya como buenamente se pueda, jajaja.

Cagüen la, aquí en plan todo profesional y me fastidió la foto otro adelantándome, encima de los del media distancia.
Prácticamente hasta la última vuelta he ido muy a gusto y disfrutando de la bici. Aunque el tiempo me jugó una mala pasada. Las previsiones que había visto un par de días antes decían que haría fresco (de hecho el sábado lo hizo) sin embargo como los otros dos años que he corrido aquí prácticamente el tiempo ha sido calcado: mañana bastante fresca a primera hora, más o menos hasta la mitad de la bici también fresco, algo nublado y agradable y luego en las dos últimas vueltas de bici empieza a hacer bastante calor a la vez que se va levantando cada vez más viento, que aunque molesto para la bici, al menos ayuda a mitigar el calor.


Como es mi costumbre bebo poco y como menos aún, en esta ocasión sólo plátanos, tres o tres y medio, en los avituallamientos. No sé si sería por eso o si no tiene nada que ver, pero ya en la última vuelta tengo algunas molestias de estómago, aunque de momento no creo que afectara mucho al rendimiento.

En todos los controles del chip de la bici voy ganando algunas posiciones, excepto al final, en los últimos 30 km en que pierdo 2. El tiempo de la bici 6:18:13 (cuatro minutos y pico más que el año pasado), puesto 166 de 240 y el 10 de 20 de la categoría y gano 18 puestos en la general. Esto sigue yendo bien, con la sombra de esas molestias del estómago.

T2 también cómoda y rápida (el 78 de 235), y aunque ahora me pongo los calcetines para correr, también gano 3 puestos.

Y el estómago sí va a ser un problema ya en la carrera a pie. De momento salgo corriendo, sin embargo me siento "obligado" a caminar antes de lo que debería haber sido, no por falta de fuerzas o del cansancio, sino por incomodidad, no obstante, tampoco es la debacle de la primera vuelta del año pasado, más o menos voy defendiéndome con ratos buenos, menos buenos y malos, dependiendo de lo que pueda rebajar la sensación de hinchazón del estómago a base de "soltar gases". Eso sí el calor también se deja notar, este año han puesto dos o tres duchas por el recorrido que aprovecho cada vez que paso por esos puntos, aparte de echarme más agua por la cabeza que la que he bebido. Además como voy sin reloj no sé ni cómo voy, al acabar la primera vuelta (y no sé si la segunda o la tercera) le pregunto la hora a unos espectadores más o menos por hacerme una idea. Pese a todo también en los distintos pasos por el control del chip voy ganando algunos puestos, incluso en la primera vuelta en la que pensé que habría sido al contrario (se ve que los había que iban peor que yo).

Aquí una secuencia de fotos en el mismo punto, pero en distintas vueltas, como decía antes unas veces vas medio bien, otras regular y otras mal, jeje. Además no deben estar colocadas por orden, me da la impresión de que la tercera foto, en la que llevo peor cara, es de la de la primera vuelta.






Esto es como un tobogán, sin saber porqué hay ratos en que parece que los problemas desaparecen y voy corriendo "desatado", jeje, y algunos espectadores (como ya me ha pasado en más ocasiones) me animan con fuerza, digo yo que al ver a un pobre anciano regordete, jajaja. Pero al final de la carrera, en los últimos 6 ó 7 km pierdo casi todo lo que había ganado antes, y eso que más o menos en los dos últimos hice un esfuerzo por llegar al menos trotando (a lo que también ayuda que ya era cuesta abajo, jeje).

Aprieta un poco que quedan 200 metros.
Al final la maratón en 4:56:44, es minutito y medio menos que el año pasado, pero sigue siendo el punto que hay que mejorar, puesto 175 de 222 y adelanto dos puestos, pero fijaos como corren los "jodíos" viejos que ganando dos puestos en la general, sin embargo pierdo tres en la categoría, en la que hice el 13 de 18.


El resultado final, 12:49:10 (dos minutos y algo, más que el año pasado), puesto 168 de 222 de la general y el 12 de 18 de la categoría de veteranos 2. Y aunque en el momento no quedé del todo satisfecho, porque sigo pensando que lo puedo hacer mejor en la maratón, al final, pasados unos días, como siempre lo que te queda es la buena sensación de haber acabado, y de haber acabado dando lo que puedas dar, sea mucho o poco, pero con el gusto del "deber cumplido".



Y ahora vamos con el obituario:

Aquí mi viejo amigo naranja. Compañero de tantas aventuras. Ya está reposando en el fondo del lago de As Pontes, como los grandes marinos que dieron su vida en la mar o los reyes vikingos, habiendo cumplido fielmente con su misión. Garmin 310 XT, te recordaré siempre, jajaja.


Y aquí mi nuevo amigo. Es un modelo antiguo, muy antiguo (el siguiente que salió después del 310), descatalogado y casi imposible de encontrar, salvo algún ejemplar por ahí suelto, como ha sido el caso, además a un precio casi de risa. Lo bueno es que el manejo es prácticamente calcado al anterior, con lo que no he tenido que emplearme muy a fondo con las instrucciones. Espero que cumpla tan bien como su antecesor.



Y como conclusión, aunque no he releído mis anteriores rollo-crónicas de otros IM de años anteriores, me da la impresión de que, salvo el percance del reloj, son casi calcadas, que prácticamente todos mis IM se desarrollan casi igual, es decir y de forma resumida (con lo que os podíais haber ahorrado el rollo anterior): que todo es maravilloso hasta que llega la maratón y me pego el batacazo; pero es que también me da la impresión de que incluso lo escribo con las mismas palabras. Se ve que mi vena literaria es muy limitada, jajaja, pero en cualquier caso gracias por tomaros la molestia de leerlo.

miércoles, 9 de mayo de 2018

III Triatlón de Toledo. El Alcázar no se rinde.


El fin de semana pasado III Triatlón de Toledo, aún no he dicho nada y mis múltiples seguidores está ya mordiéndose las uñas por saber qué pasó, jajaja. Tranquilos, ahí va una breve reseña, estaba esperando a ver tiempos, clasificaciones y esas cosas y a ver si aparecía alguna foto más. De momento sólo hay una y ahí estoy yo estrenando mi nuevo jato "calavera", con el Alcázar, que no se rinde, y casi casi pisamos podio.

La imagen puede contener: una o varias personas, personas de pie, árbol, exterior y naturaleza

Madrugón de los de categoría, a las 5:30 tenemos que estar en la zona de meta para que nos lleven las bicicletas y a nosotros hasta la salida, que está en el embalse de Cazalegas.

Natación muy buena para mí, creo que la mejor que he hecho en ningún tri. 1900 m. en 36:37 (voy a poner los tiempos de mi crono, no los oficiales). Acabo la natación el 176 de 228 y transición en 3:29. Y esa sensación de que ha sido buena natación se confirma cuando al principio de la bici me adelantan algunos participantes que en otras ocasiones habrían estado por delante. 4 kilómetros con aire a favor y el resto hasta Toledo, hasta completar los casi 80 km de bici con aire en contra y tendencia a subir, con algunos repechones que son más que repechones, particularmente el último ya en Toledo para subir desde la altura del río hasta la zona del parador. Al final por mi GPS 730 m. positivos y 2:57:48 a 26´5 km/h de media. También he hecho buena bici, rodando muy bien acoplado cuando se podía y subiendo con algo de dificultad, pero sin mayores problemas, y además adelantando bastantes posiciones (no pensé que hubieran sido tantas). Al acabar la bici soy el 150 de 222. Transición en 1:16.

Y empiezo a correr, son tres vueltas a un circuito de ida y vuelta, de momento muy bien, mucho mejor de lo que pensaría, primera vuelta a 5 min/km. Poco a poco va bajando el ritmo, pero sin ser escandaloso, noto mucho el calor, no es excesivo, pero al ser los primeros días que corro con calor se deja sentir, el circuito no tiene muchas sombras, pero el agua de los avituallamientos sí está fría al principio, luego ya sólo fresca, bebo poca agua y me "ducho" más y algo de isotónico. Los avituallamientos son demasiado pobres, habían anunciado agua, isotónico, coca cola y fruta. Sólo había agua e iso, quizás también geles o barritas, pero de eso no gasto, de hecho llevaba yo dos barritas y no las he probado, pero un trozo de plátano o sandía (que sí había en meta) o sobre todo algún vaso de coca cola sí que me habría venido bien (en la bici ya había bebido muy poco, sólo agua, y sólo había comido medio plátano). Pero bueno, también se puede decir que la carrera me salió razonablemente bien, en 1:51:59 para los 21 km.

Al final tiempo total 5:31:09 (el tiempo oficial es 5:32:00, que no sé de dónde sale ese casi minuto más) y puesto final 130 de 215, ganando también bastantes puestos en la carrera.

Y ahora viene lo del "casi pódium", jeje. Yo no me había fijado, pero alguien en los boxes de la T1, antes de la salida, comenta que estamos juntos los viejales, los dorsales van por grupos de edad. Al acabar la natación soy el 9 de 14 de mi grupo. Al acabar la bici soy el 5. Yo de estas cosas en carrera evidentemente no tenía ni idea, lo veo ahora en las clasificaciones. Y en la carrera veo que justamente hasta la mitad sigo siendo el 5º. En la carrera como nos cruzamos continuamente veo un dorsal "de los míos" que va corriendo bastante rápido, pienso que va delante de mí (luego he recordado que es un participante que en la bici nos hemos adelantado sucesivamente varias veces uno a otro, pero no me di cuenta de si había llegado a T2 antes él o yo). En definitiva, que pensaba que iba él delante, pero al llegar al último giro, veo que viene por detrás, muy poco por detrás, quedan 3´5 km a meta y me propongo que no me adelante, pero claro una cosa es proponérselo y otra lograrlo, jajaja, así que veo que como a unos 2´5 km ó 3 para meta me adelanta como una moto. Y él ha sido el 3º de la categoría y yo el 4º, jeje, por unos 2 minutitos.

Por otra parte, no lo puedo dejar pasar. Hace mil años que no iba por Toledo, y no recordaba o no tenía la apreciación de que fuera una ciudad tan fantástica. Quitando las horas (y las calles) de las inevitables marabuntas de turistas (en definitiva yo también lo era), me traigo un maravilloso recuerdo del paseo solitario por las callejuelas desiertas la noche del viernes. En cualquier momento parecía que te ibas a ver envuelto en una de las aventuras del Capitán Alatriste, rodeado por caballeros embozados al doblar una esquina o por espadachines en el fragor de una emboscada. Entre viernes y sábado yo creo que me he pateado todas las calles del casco histórico y algunas varias veces, jeje, es lo que tiene andar sin rumbo, pero ese paseo del viernes noche no lo cambio. Ah, y el Alcázar un "mamotreto" impresionante.

En fin, una provincia más que añado a la lista, y creo que van 39 en las que he corrido, y lo de ésta era imperdonable, siendo de las que me quedaban la que está más cerca.

sábado, 21 de abril de 2018

Carrera Garganta de los Infiernos. 15 de Abril 2018.

El domingo pasado en Jerte, octava edición de su afamada carrera de la Garganta de los Infiernos. Y no es para menos, el recorrido es una maravilla, sin grandes montañas, ni grandes alturas sale un recorrido muy resultón jugando tanto con los valles (la Garganta de los Infiernos que le da nombre y alguna otra) como con los montes. Además creo que todos los años cambian algo el recorrido, desde luego, caminos y senderos creo que tienen de sobra para hacerlo.

Pese a lo que nos habían contado en la charla del día previo a mi no me pareció nada técnico.El día antes nos habían asustado (al menos a mí) con que había zonas muy técnicas, bajadas peligrosas, zonas muy pedregosas, tramos encharcados corriendo casi por regatos o directamente por ríos. Jodo, nada de nada. Nada comparable con las molestísimas piedras irregulares e inestables de nuestra Sierra de Francia o de Las Hurdes por ejemplo, y lo del agua... me cagüen, estos no han corrido nunca el Alto Sil, jajaja. Si apenas nos hemos mojado los pies nada más que para cruzar un río en que no dabas más de tres o cuatro pasos por el agua, y eso el que quería, que el que no quería mojarse, aun con riesgo de algún resbalón con cuatro brincos no se llegaría ni a mojar los pies (en un paso perfectamente protegido con cuerdas y cubierto por voluntarios para evitar problemas porque el agua sí que llevaba cierta fuerza).
El vadeo en la Garganta Chica (por ahí acabo saliendo también en no sé qué minuto).


Al contrario, para mí el tipo de recorrido y terreno han sido ideales. Subidas y bajadas no excesivamente pronunciadas, la mayor parte por caminos y senderos bien trazados, con piedras y rocas, naturalmente, pero nada del otro mundo, además la roca generalmente granito bien asentado, quizás el terreno que más me gusta para correr por el monte.
Y por las circunstancias meteorológicas el terreno blandito, pero sin encharcar y con poco barro, sólo en algunos tramos casi del final. Los primeros pueden hacerlo prácticamente todo corriendo, incluso para los lentos como yo la mayor parte es corrible. Eso sí, le meten tres subidas cortas pero que te dan la risa, jajaja. Seguidas, lo llaman "la corona", la primera la más larga de las tres (unos 300 metros) "el muro", la segunda no recuerdo y la tercera "la puntilla".


Coronando "el muro"

El día nublado, con ligerísima llovizna a ratos y niebla en las zonas más altas, un poco fresco, pero no frío, ideal de temperatura para correr (hablo, naturalmente, de mí, supongo que para otra gente haría un frío "casi polar") , eso sí con mucha humedad. La pena lo de siempre, que viene bien para correr, pero no ves un pimiento del entorno, y en ocasiones ni te sitúas por dónde andas.


Organización bien, quizás demasiado "precavida" (no sé si por iniciativa propia o por necesidades federativas), pero evidentemente cada uno se tiene que cubrir en sus cometidos, marcaje perfecto, incluso en ocasiones excesivo, buenos avituallamientos, voluntarios y protección civil en bastantes puntos y como decía al principio muy buen recorrido.

Por mi parte muy contento, he ido a gusto y sintiéndome cómodo casi toda la carrera. Salí bastante atrás y luego desde la primera subida al salir del pueblo me ha adelantado bastante gente. Sin embargo ya en la primera bajada y sobre todo en la siguiente subida he ida adelantando bastante, lo cual me deja algo sorprendido, porque siempre solía perder posiciones en las subidas, pero las que no son muy pendientes no las hago del todo mal. Adelantando gente casi durante toda la carrera, hasta los últimos 6 ó 7 km. en que he flojeado algo, quizás por simple cansancio, quizás por falta de avituallamiento (no he comido nada más que un trocito de melón y el jugo de tres gajos de mandarina y he bebido unos vasos de acuarius). Así que el final se me ha hecho algo pesado, y gente que me ha adelantado en esa última parte me ha sacado "bastante" tiempo en meta, pero me sigue quedando buen sabor de boca.

4 horas y 9 minutos para 27 km (a mí me salen 26) y pese a estar contento con mi carrera puesto 209 de 251 y el 21 de 27 de mi categoría. Y es que había bastante nivel, era no sé qué campeonato, o copa o algo de España, de Extremadura y no sé qué más, corriendo bastante participantes de selecciones regionales (este aspecto "oficialista" es lo que me llama menos de todo esto). Por contra me he encontrado con algunos amigos a los que hace tiempo que no veía y me he reencontrado con otros ya habituales en estas carreras del norte de Extremadura y sur de Salamanca.

Con algunos de los "lagartus" de Eljas

jueves, 27 de julio de 2017

North West 2017. La puerta grande puede esperar.

25 de junio de 2017, 7:15 de la mañana cuarta edición y mi segunda participación en el NorthWest Triman en As Pontes, triatlón distancia ironman.

La mañana ha amanecido con niebla sobre el lago, pero conforme va amaneciendo se va disipando rápidamente, la temperatura es fresca, pero para mí agradable, mejor así, y no sopla ni pizca de viento.

Unos 300 deportistas en la playa del lago dispuestos a pasar un largo día de "fiesta", esperando a que suene el "chupinazo" que marca la salida adornando el momento con unas bengalas que dan un color especial, sobre todo para las fotos, con los colores de las luces del amanecer mezclados con el rojo de las bengalas. No estoy especialmente nervioso, pero sin duda se trata de un compromiso de los complicados, hoy se torea en una plaza de primera, la preparación no ha sido mala, pero siempre se podía haber hecho más, en fin, ya no es momento de mirar atrás, sino de ser capaz de dar de sí todo lo posible con lo que hay.

Con Pepe Valls, compañero de Salamanca, ajustando la "taleguilla". Hoy toreamos en plaza de primera
Y se inicia el "encierro". 


Allá va la alegre muchachada embutida en sus trajes de neopreno, en una suerte de estampida en lucha por los primeros puestos, los de la parte de atrás iniciaremos la carrera más comedidos, con que el toro no nos arrolle será suficiente.


Van pasando los metros y los giros de las boyas sin grandes problemas. Lo habitual, uno se cruza (evidentemente siempre son los demás los que se cruzan, jajaja, aunque vayamos haciendo eses), otro que te va tocando los pies más de lo que te gustaría, otras veces te hacen un pequeño emparedado, en fin, lo normal, pero como digo sin especiales agobios. Para facilitar la orientación este año la organización ha puesto alguna boya más intermedia en los largos larguísimos de unos 700 y 600 metros y además en las boyas de giro unos globos de helio para que se vean mejor a mayor altura, un detalle más de una organización modélica que escucha a los participantes e intenta facilitar las cosas. No obstante en esta primera vuelta, al menos hasta más de la mitad del recorrido casi ni veo boyas sólo sigo nadadores que van delante. Sin embargo en la segunda, ya con todos más distanciados sí he podido "auto orientarme" perfectamente.

En definitiva, el "encierro", la primera parte de la actuación se libra sin sobresaltos y cumpliendo dignamente, todo dentro de lo normal y de lo esperable en un tiempo de 1:28:43, con 43:27 en la primera vuelta y 45:16 en la segunda, incluso ganando dos puestos en esta segunda vuelta. Puesto 227 de 267, lo cual pues está razonablemente bien y treinta y pico segundos menos que hace dos años.

Paso por la primera vuelta de la natación.
Entro en T-1, es momento de prepararse en el callejón y coger los trastos para afrontar (y sin desmerecer lo hecho hasta ahora) la verdadera faena de la jornada, por delante hay dos morlacos de consideración con los que lidiar. En la transición me atasco algo con los calcetines, pero como no requiero de grandes preparaciones casi casi soy de los más rápidos en salir al ruedo, 4 minutos y dos segundos, puesto 100 en esta faceta y adelanto 11 posiciones, jeje. Esto es lo mío.


Salgo con la bici, de momento unos capotazos de tanteo, a ver cómo va la cosa, la primera vuelta la hago cómodo, sin apretar excesivamente, pero sí intentando ir rápido. El tiempo sigue perfecto, la temperatura se mantiene fresca aún y con algunas nubes. Tengo ciertas dudas con la bici, no sé que tal iré tantas horas intentado ir acoplado con la bici nueva, con el sillín nuevo y con una posición algo más agresiva que la anterior y con el mono de tri. En las salidas más largas que había hecho y con culottes convencionales no acababa de ir a gusto, no era capaz de mantener la posición mucho tiempo. Sin embargo, conforme pasa el tiempo me voy sorprendiendo porque sí que aguanto bastante bien la posición, evidentemente hacia el final va costando más ir acoplado, ya se sabe que van doliendo codos, piernas, pies, hombros, cuello, en fin, pero voy bien, intentando mantener un buen ritmo y más o menos consiguiéndolo en las sucesivas vueltas. Quizás para esa postura y ese sillín hasta sea mejor la minúscula badana del mono de tri que la quizás excesiva de un culotte. Ah y en algún momento me dolieron algo las plantas de los pies, pero muchísimo menos que en otras ocasiones, la posición de las calas en las zapatillas es la misma, pero quizás haya mejorado algo en este sentido con la posición.


Mi objetivo es rondar los 30 km/h para hacer la bici en unas 6 horas, esa es la referencia que tengo de hace dos años. No llego, pero no ando muy lejos en las dos primeras vueltas, el ritmo va bajando algo en las dos restantes, aparte del cansancio se va notando ya el calor y sobre todo un viento muy molesto cada vez más fuerte, que no llegué a ser capaz de saber de qué lado venía, porque siendo un recorrido de ida y vuelta, con algunos cambios de dirección, pero no muy bruscos, sin embargo cuando en teoría debía dar a favor (o en contra) resulta que era al contrario, me tenía un lío que no me enteraba, al final debe ser verdad eso de que cuando sopla en contra, das la vuelta e inexplicablemente sigue soplando en contra (misterios ciclistas, pero que están más que probados empíricamente, a ver si algún físico se pone a hacer un estudio riguroso del tema y consigue probarlo científicamente, jajaja).

Y también contra todas las recomendaciones nutricionales y siguiendo mi ya habitual y casi cabezona costumbre hice la bici "a macarrones", he bebido bien: agua y el isotónico que daban en los avituallamientos, pero seguramente muchísimo menos que la mayoría de participantes y al final ya me echaba por la cabeza más agua de la que bebía, pero en lo que sí le salgo barato a las organizaciones es con lo de la comida (y eso que había variedad de geles, barritas y cosas de esas), pero yo a base de plátanos. Creo que en la primera vuelta no comí nada y a partir de la segunda medio plátano en cada avituallamiento, o sea en total 3 plátanos o tres y medio, ni siquiera comí barritas ni gominolas de las que yo llevaba, que sí suelo comer otras veces.

He llegado casi hasta el final de la bici manteniendo muy bien un ritmo casi uniforme en cada vuelta, aunque me iba costando y quizás en la última parte, por no aflojar un poco sí que me cebé en demasía por no bajar la media.

Al final 6:13:51 a 28´89 km/h (datos de la clasificación oficial, por mi GPS 28´3 km/h porque me marcó algo menos de los 180 km), en un circuito en el que se puede rodar mucho, con buena carretera, pero que no es del todo llano, con continuos toboganes y un puertecillo de unos 2 km que se sube (y se baja) cuatro veces. 


Puesto 197 de 260, adelanto 10 puestos en la general, la mayoría en la última parte. Haciendo algo peor tiempo que hace dos años (pese a la bici nueva, jajaja, se conoce que la bici tampoco hace milagros) se puede decir que sí he cumplido con solvencia, podríamos decir que la faena ha sido de una oreja sintiéndome a gusto y disfrutando la faena.

Vuelvo de nuevo al callejón para preparar la faena al temible último de la jornada. Transición rápida (que lo podía haber sido más, pero un juez me hizo colocar la bici como quiso él cuando nos habían dicho que la bici se podía dejar como yo la puse, pero bueno). 2 minutos 6 segundos, puesto 48 de 259 en T-2 y en tan sólo dos minutos adelanto 5 puestos en la general. Si cuando digo que lo de las transiciones es lo mío... ahí se ve.

Y ahora sí toca volver al ruedo a lidiar al último morlaco de la jornada. Es un bicho grande, cornalón y muy avisado, que me puede pegar una buena cornada, o cuando menos un buen revolcón. Y nada más salir de chiqueros ya me da el primer aviso, al poco de salir de la transición hay una señora cuesta de unos 500 metros para salir de la zona del lago hasta el pueblo donde se dan cuatro vueltas a un circuito, cuesta que ya hago andando, pero una vez en el circuito me he sentido muy muy cansado, demasiado. Sabía que venía de comer poco en la bici y que incluso había forzado algo de más en la última parte y que tendría que comer algo, pero es que estaba completamente fundido, nunca había empezado a correr tan mal. Además no sé si nos habían dicho, o yo había entendido, que el primer avituallamiento estaba en el kilómetro uno o poco más, pero el avituallamiento no aparecía, y estaba deseando comer y beber algo frío, que a estas alturas el calor, sin ser excesivo, ya se iba notando. Llego al avituallamiento en el km 3 y como algo de fruta y unas gominolas, ni una ni otras acabo de comerlas a gusto, además la bebida no estaba todo lo fría que me hubiera gustado, en fin, primer revolcón, tengo que lidiar a la defensiva, pases sin lucimiento ninguno, tramos andando en esta primera vuelta y sobre todo que esos tramos de caminar son más largos de lo que debían a estas alturas de carrera. Sólo salgo medio airoso en algunos pases a favor de querencia, o sea cuando es cuesta abajo y con el viento a favor, jajaja, el resto un penar, un trasteo de aliño sin conseguir centrarme en la faena, simplemente dejar pasar tiempo y kilómetros. En los 6 primeros kilómetro pierdo 7 puestos y alguno más durante esta primera vuelta.

Llegando al final de la primera vuelta
Pero poco a poco parece que voy haciéndome con las embestidas, poco a poco voy templando más y mejor los pases, se conoce que pusieron a enfriar el botijo y la bebida en los avituallamientos estaba más fría y a base de beber agua, isotónico y sobre todo coca cola y mucha agua fresca por la cabeza, y comer de vez en cuando algo de sandía o melón y unas pocas gominolas (en cualquier caso, poquísimo) milagrosamente fui recuperándome, empiezo a sentirme mejor y a dar pases de cierto gusto, en el kilómetro 25 ya he recuperado los puestos que había perdido al inicio de la faena adelantando a gente que me había pasado antes y aunque en menor número, pero sigo ganando posiciones ya hasta meta.

Ya quedamos pocos corredores por el circuito, pero una señora que iba por ahí viendo la carrera con su, supongo, marido en bici (ya habían estado también animando mucho por el recorrido de la bici) me anima con entusiasmo "éste es mi favorito". Ya me ha pasado más veces algo parecido en otras carreras, supongo que las luengas barbas y mi tipo poco atlético me confieren un aspecto de venerable ancianito que despierta un sentimiento de "ternura" o quizás de  cierta "compasión", jajaja.

Desde la mitad de la carrera, aprovechando las zonas de cuesta abajo, ya van saliendo algunos kilómetros en menos de 6 minutos y en ese extraño rendimiento cada vez mejor, algunos de los más rápidos son los últimos (claro que en el último se bajaba la cuesta que habíamos subido en el primero)  Mientras en las primeras vueltas cualquier pequeño bajón era suficiente para caminar, ahora intento sobreponerme, caminar lo menos posible y sólo en alguna subida y sacar fuerzas de una gran motivación, logrando algunos de los lances más lucidos de toda la faena. La motivación ya no es la puerta grande, es salvar la tarde con profesionalidad, con oficio y estar, si no brillante, al menos digno, y eso ahora ya en tiempos significa hacer menos de 5 horas en la maratón.

Y lo conseguí, 4:58:14, puesto 199 de 241 y, pese a todo gano 4 puestos en la general. Faena si no de oreja, al menos de vuelta al ruedo, que después del desastroso inicio supone un premio sobre todo a la constancia, al oficio, al tesón, que si en aquel momento no alcancé a valorar debidamente, con el paso del tiempo lo voy haciendo.


En definitiva, y en números 12:46:54, puesto 197 de 241 y 14 de 22  en categoría veteranos 2. 


Resultado que, como decía, no es de puerta grande, pero sí puedo tomarlo como razonablemente bueno, eso sí, todavía estoy convencido de que lo puedo hacer mejor, en la natación no mucho, salvo que haga un entrenamiento serio (que no creo que vaya a pasar) no mejoro; en la bici, los 30 km/h (dependiendo del circuito) son una barrera más que psicológica, mi límite también está muy cercano a eso, por tanto la mejora está en la maratón, en hacer menos de 4:30. Bueno y en comer y beber tanto en carrera como en la vida ordinaria como los deportistas de verdad, y en planificar mejor (mejor dicho, simplemente en planificar) la carrera, y en entrenar con más fundamento y en..... jajaja. ¿Llegará algún día esa puerta grande?. 

¿Cuándo es el siguiente?
Mención aparte (aunque no sé si debía decirlo porque cuanto más famosa sea esta carrera más difícil será conseguir apuntarse y mi idea es hacerla más veces) merece una extraordinaria organización, siempre atenta, cercana, dispuesta a escuchar consejos y sugerencias de los participantes, con detalles muy simples pero muy de agradecer y por supuesto los voluntarios, parte fundamental en el éxito no sólo de la prueba sino de cada uno se los participantes. Entre todos han conseguido que el NorthWest Triman (lo que menos me gusta de todo es el nombre) se haya consolidado como una referencia en la distancia ironman en tan sólo 4 años.

jueves, 23 de marzo de 2017

Tres Valles y Alto Sil. Doble doble.

Dos fines de semana de dobletes, en carreras de monte ya fijas e ineludibles en mi calendario (siempre que se pueda pillar plaza en ambas, que también se está poniendo más que complicado).
El fin de semana del 11-12 de marzo en la Sierra de Francia.
El sábado en el novedoso Downhill, aunque yo más castizo o más cateto (como prefiráis) prefiero llamarlo el Descenso o bien la Cuestabajo entre la Peña de Francia y El Maíllo.
Con Iván esperando para la salida de la Cuestabajo.
Mira que he subido y bajado veces por ahí, es más cuando yo empezaba a correr por el monte y empezábamos a "atrevernos" a bajar por ahí "medio corriendo" muchas veces pensé en una carrera por ese sendero, pero en aquellas épocas se me antojaba peligrosísimo.
Empezando a bajar. ¡A lo loco!.
¡Ay madre! y por dónde hemos acabado metidos desde entonces. Este año, gracias a la organización Tres Valles se hizo una novedosa carrera en descenso. Como decía con las veces que he subido y bajado por ese camino pensando que no se podía correr mucho y el pasado sábado día 11 bajé "como una bala",

no pensaba que pudiera correr tan rápido por ese terreno en ocasiones complicado sin dejar por ahí los dientes (y eso que fui de los últimos en la clasificación, jejje).

En meta en El Maíllo. Te pegas un buen sofocón.
Y el domingo los Tres Valles, la carrera larga. Ya más que consolidada (en sólo tres ediciones) no sólo en el calendario corremontes de la zona sino ya perfectamente asentada como una referencia nacional e incluso internacional, quizás demasiado grande ya para mi gusto, que siempre he sido de cosas más familiares, pero no cabe duda de que el trabajo bien (muy bien) hecho ha fructificado. En esta ocasión decidí ofrecerme a los amigos de la organización como voluntario para lo que hiciera falta y dejar libre una plaza ante la más que previsible avalancha de peticiones y me asignaron el papel de corredor "escoba" de la carrera larga. Perfecto, podría correrla sin necesidad de la tensión para conseguir dorsal en el momento de abrirse las inscripciones, tenía plaza garantizada, jajaja.

Cerrando con Iván en el Paso de los Lobos. Ya teníamos detrás a los primeros de la carrera corta.
Así que acompañado en primer lugar por Iván, luego por Guti y en el último tramo por Raúl, nuestra misión era velar por la seguridad de la parte trasera de la carrera, con lo que la hice mucho más tranquilo que los años anteriores.
Paso de los Lobos. Venga chavales, que sigo a lo mío.
Hasta Los Puertitos, donde el corredor al que acompañábamos se retiró y como ya estábamos fuera del tiempo de corte, Raúl el escoba que tenía que hacer conmigo el último tramo, ya había salido con los últimos participantes que habían pasado dentro del tiempo de corte. Por tanto ya no era necesario que continuara, no obstante decidí hacerlo ya por gusto personal, con el peligro de que los voluntarios y miembros de la organización que estaban en los pasos más comprometidos del valle de las Batuecas hubieran desmontado las cuerdas, que si en condiciones normales son aconsejables para franquear determinados puntos peligrosos, con las rocas mojadas por la lluvia que había caído eran imprescindibles.
En el fondo de las Batuecas. Al llegar a uno de los pasos asegurados con cuerdas.
Llegué justo a tiempo para pasar y desmontar todo, junto con Lauri y Calleja además de los muchos voluntarios y los bomberos que se ponen en esas zonas. Y a partir de ahí ya me tocó correr de verdad, aunque fuera de carrera, pero los dos mencionados, a la vez que íbamos quitando cintas y marcas, me llevaban con la lengua fuera, jeje. Y al llegar al monasterio la historia se repitió, ya no era necesario subir el Portillo, podíamos subir en coche, pero de nuevo me pudo el afán por completar el recorrido y ya que había salido desde el principio y llegados hasta allí, quería acabarlo. Así que poco a poco para arriba, además como iba relativamente fresco al haber hecho la mayor parte del recorrido muy cómodo quería experimentar por primera vez el subir el durísimo Portillo más o menos fresco. Y en efecto, subí. Ahora más fresco o menos fresco se me hizo igualmente larguísimo, jajaja. Al poco de comenzar la bajada para La Alberca vuelvo a encontrarme con Calleja, que también subió el Portillo, mucho más rápido que yo, claro y con Lauri que había subido en coche y estaban desbalizando la bajada. Y ya entre los tres, corriendo a buen ritmo y turnándonos quitando marcas hasta La Alberca donde llegamos con la prueba ya acabada, pero aun desmontándose todo lo de meta quise pasar bajo el arco para completar, aunque no fuera de forma competitiva, el recorrido.
En meta cargados de cintas y banderines.
El siguiente fin de semana, el 18 y 19 otro doblete, en este caso ya habitual en el Alto Sil. Quinta edición del Vertical al Bóveda (ahora la Bobia) en la aldea de Salentinos y novena de la prueba principal en Santa Cruz del Sil. Menos el primer año he corrido todas las ediciones y haciendo el doblete desde que se hace el vertical, con lo que ya estoy (y me tratan en Santa Cruz) como si fuera de casa.
Como novedad este año con un tiempo excelente, incluso con demasiado calor para mi gusto tanto el sábado como el domingo. Así que se imponían los tirantes para los dos días. Tiempo, por tanto de lucir camisetas jaramugas, aunque las dos estén ya para pocos lucimientos de puro ajadas que están.
El recorrido del sábado son 4 km. con unos 750 m de ascenso, no es el terreno que me es más propicio, pero ya de ir, pues hay que hacerlo, claro. Y no se me dio ni bien ni mal, lo normal, parecido a otros años, o sea en definitiva... que bien.
Se sale por parejas, pero éste no era mi par. El mío me había dejado atrás nada más comenzar y éste ya me estaba adelantando también.

¡Tira p´arriba!.
Y el domingo salí bastante mal, sin fuerzas, pesado e incómodo.
El "muro", una fila casi infinita de "hormiguitas".
En los primero kilómetros me he quedado bastante para atrás casi de los últimos, pero ya en la bajada a Páramo, en las bajadas por cortafuegos, he empezado a adelantar gente.
Bajada a Páramo por un tramo nuevo del recorrido entre espectaculares castaños.
y a partir de Páramo me he ido encontrando mucho mejor y toda la carrera he ido remontando bastantes puestos, además con muy buenas piernas casi hasta el final, corriendo muy a gusto en todas las zonas que se podía y subiendo bastante bien en zonas que otros años se me atragantaban. Al poco de salir de Páramo me quité la camiseta y así hasta meta, en plan pecho lobo, jajaja, Ni gota de nieve en el recorrido, ni en la Campona, el punto más alto, donde otros años había más de un metro de nieve.
La Campona. Otros años con más de un metro de nieve.
Y en el río de Primout con mucha menos agua y barro, jeje, con pocas partes del camino inundadas, con agua sólo por los tobillos cuando otros años se hacían tramos muy largos, sumados, seguro que más de un kilómetro, en ocasiones con el agua por las rodillas. Así que acabé contento, y a gusto conmigo mismo, con un tiempo similar a otros años, pero quizás más satisfecho después de remontar con unos kilómetros iniciales malos.
En definitiva que este ha sido el doble doble y lo que iba a ser una pequeña reseña en el facebó se ha acabado convirtiendo en una mediana crónica, así que su lugar es el blog, que además estaba muy abandonado.