miércoles, 6 de marzo de 2013

Y la de arena... en Salamanca.

Hace una semana estaba tan feliz de la vida porque la Maratón de Sevilla me había salido muy bien para el entrenamiento que llevaba. 

Fue la de cal. Y este domingo en la II Media Maratón de Salamanca fue la de arena. 

A mediados de semana me empezó a dar algo de tos con ligera irritación de garganta. Como a tantos otros en estos días me había atrapado el resfriado. Sin embargo no era nada grave, algún arranque de tos de vez en cuando y nada más. Pero el viernes y sobre todo el sábado el malestar había sido mayor, ya con cierto dolor de cabeza, y seguramente con algo de fiebre, lo que para la vida diaria no me supone mayor problema, pero sí que me llevó en algún momento a plantearme no participar en la media. Sin embargo, mi religión me "prohíbe" dejar de participar en una prueba para la que estoy apuntado salvo causa realmente grave.

Por otra parte la recuperación física de Sevilla había sido muy buena (o eso me parecía), sin dejar secuelas aparentes. No notaba fatiga ni cansancio de piernas, lo que me hacía ser optimista en este sentido. Así que me marcaría un objetivo asequible, pero tampoco quería ir de paseo, en torno a 1:40 o quizás incluso algo por debajo. Teniendo presente que el objetivo podía truncarse por el asuntillo del catarro.

Viendo las condiciones del tiempo, que habían mejorado bastante respecto a las previsiones, sin agua y con relativa buena temperatura decido salir en tirantes, eso sí con la braga para proteger la boca y la garganta lo más posible y con una bolsa de basura por encima hasta que arrancara a sudar. 


De esta guisa llego hasta la Rúa, casi hasta el km 2.

Sin embargo ni las piernas, ni la garganta, ni el cuerpo, ni la cabeza me respondieron. Ni siquiera en los primeros kilómetros he logrado ir cómodo y eran cuesta abajo, como para tener mejores sensaciones más tarde. Prácticamente toda la carrera disminuyendo el ritmo en cada kilómetro, a la vez que me pasaban cientos de corredores y todos los globos del mundo.

De todas las cosas que podía ir mal, he ido mal, salvo la cabeza (en sentido físico) que no me ha dolido nada y era casi lo que más temía. Tosiendo o carraspeando (más de lo habitual) casi todo el rato, las piernas pesadas y muy cansado, sin fuerzas y sin ganas, lo que me ha llevado en muchos momentos a plantearme la retirada. Sin embargo nuevamente mi religión me prohíbe retirarme salvo caso de "extrema necesidad", por lo tanto el objetivo pasó a ser un doble objetivo: acabar y hacerlo sin caminar. Y me costó lo suyo, porque el recorrido es duro de vedad.

Así que con más pena que gloria acabé en  1:53:09, la que sin duda ha sido una de las peores carreras de todas las que he hecho. Pero además, de forma un tanto ilógica, he tenido estos días incluso más agujetas que después de Sevilla.

De momento me puede el "mal fario" en la media de Salamanca. El año pasado cojo y este medio averiao. En fin, otra vez será.

Ah, una cosa que se me olvidaba: lo de "atronchar" en las esquinas ya es enfermizo. Es que incluso en algunos lugares en que la organización había colocado cinta para impedirlo la gente se colaba subiéndose a las aceras para acortar aunque fuera una distancia ridícula. ¿Será que el ridículo y enfermizo soy yo por intentar seguir el trazado de las carreras?.

Una más, sin mayor historia a la espera de estar totalmente recuperado para los próximos objetivos: este fin de semana el Farinato de Hierro y el siguiente un temible doblete en Santa Cruz del Sil: el sábado la nueva Vertical al Bóveda y el domingo la ya tradicional carrera del Alto Sil en su quinta edición.

3 comentarios:

yonhey dijo...

Siempre hay días mejores y peores, no hay que darle mayor importancia. Suerte en ese doblete, me quedo con todas las ganas del mundo pero desde hace muchos meses estoy apuntado a Barcelona. Salu2

Col dijo...

Esos catarros traicioneros, son mala compañía y te dejan el cuerpo “magullado” durante unos cuantos días.
Nada…date unas cuantas jornadas de descanso y a la trinchera de nuevo. Jeje
Ese traje profiláctico que estrenaste es la bomba, High Tech

Lo de la Vertical al Boveda tiene pinta de ser un “infierno”, un bonito dolor de patas,…Tú verás…:)

CiegoSabino dijo...

Bueno, pues creo que ya estoy bien. Para este fin de semana el Farinato de Hierro. Eso sí que es un compromiso, jeje, Gato, me voy a tirar a la trinchera, pero bien, habrá que rebozarse bien de barro y agua que tiene que haber para aburrir.

Juanlu, suerte en Barcelona. Nos tomaremos unos aguardientes a tu salud en Santa Cruz.