jueves, 10 de noviembre de 2011

A la conquista del Castillo.


Del castillo de Portezuelo, de origen almohade en el S. XII, también conocido como Castillo de Marmionda, nombre mucho más sonoro y que al parecer "se debe a una bella doncella mora hija del Señor de la fortaleza, en torno a la que se desarrolla una bonita leyenda" (lo que está entrecomillado lo he copiado por ahí, así que no me preguntéis por la bonita leyenda porque no la conozco).

Pues bien este año era la 5ª edición de una prueba de montaña que comienza en Portezuelo a los pies del castillo y acaba en las ruinas de la fortaleza. ¿Habéis visto alguna vez mejor arco de meta que este?


Allí nos presentamos los Jaramugos, a cumplir con una prueba que ya se ha convertido en habitual, es mi tercera participación, creo que Bienve también la tercera y Obleas la segunda.

La carrera no es excesivamente montañera, ideal para iniciarse en la especialidad, (aunque en mis tres participaciones el recorrido no ha sido igual parece que el de este año será el que quede más o menos fijado) son algo más de 13 km., toda por pistas corribles, sin grandes desniveles (417+, 347-), con una subida, una vez salidos del pueblo de unos 3 km., se llega al punto más alto de la carrera y una bajada de unos 4 ó 5 kilómetros en los que se puede correr, mucho no, muchísimo. A continuación una zona más o menos llana otra vez en las cercanías del pueblo con algunos toboganes para acercarnos a las últimas subidas, más cortas pero más fuertes que las que hemos tenido hasta ahora, una en primer lugar desde un regatillo hasta la carretera para, una vez cruzada ésta, comenzar la verdadera ascensión al castillo, algo más de un kilómetro de subida continua y de buena pendiente que se puede llegar a atragantar por haber corrido demasiado anteriormente
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En la previa los ya habituales saludos con unos y otros: cacereños, pacenses y el resto de la participación farinata. Me coloco razonablemente adelante en la salida (donde me saluda un lector ¿Javier?, te vi salir como una bala), ya que "hoy corro con presión", he de tratar de revalidar el pódium del año pasado, jajaja , harto difícil porque además de que han eliminado una categoría de veteranos (el año pasado había dos), el nivel va creciendo a la par que la participación, no en vano la prueba se ha consolidado como parte de la Copa de Extremadura de Carreras por Montaña.

Desde la salida se empieza a subir por las calles del pueblo así que cuesta un poco coger el ritmo bueno, pero después me he sentido relativamente cómodo subiendo.

Una vez dejado el pueblo, primeras rampas.
 El día es perfecto, soleado y no hace ni frío ni calor. Llegamos arriba y la bajada, sobre todo al principio, se hace rapidísima, por un momento parece que las piernas van a echar a rodar en vez de correr.

Aunque la foto no está muy allá, lanzado en la bajada.

En las zonas de toboganes mantengo bastante bien el ritmo fuerte, aunque ya se nota el desgaste y pienso en que habría que guardar algo para la última subida, pero qué diantres, hay que correr todo lo que se pueda y al final ya veremos...

Justo antes de afrontar las últimas subidas.

Y en efecto... vimos, jajaja. La subida previa a la carretera a paso de tortuga y la del castillo poco más o menos, eso sí tenía claro que no quería parar a andar ni un metro, pese a que a veces pareciera que andando habría ido más rápido, sin embargo aún me dio tiempo a adelantar a algún participante y si no recuerdo mal sólo me pasó uno ya en la alfombra de meta.

Al final 1:03:26, puesto 60 de los 172 que acabaron y  8º de la categoría de viejunos, inalcanzables los primeros puestos (sí estuve cerca del 6º y 7º -éste es el que me adelantó en los últimos metros).

Echando los higadillos en meta.
La expedidión farinata al completo en meta acompañados de José Luis , que volvió a correr después de una lesión (ya sabes compañero, con calma y alternando con la bici. Nos vemos en otra).


En cualquier caso bastante contento, además aunque no pillé premio por merecimientos deportivos sí lo pillé en la rifa: un buff, claro, que mejor parado salió Obleas que pilló un buen pedazo de jamón.



Y para acabar, como también viene siendo costumbre, nos fuimos a comer allí en el pueblo. Como otros años pensé que nos íbamos a comer uno de estos


pero como la entrega de premios y sorteo se alargaron demasiado ya no quedaban y nos tuvimos que comer uno de estos otros, jajjjaja


Próxima parada San Sebastián.

viernes, 4 de noviembre de 2011

De nuevo un dorsal en Tordesillas, un laaaargo puente y el Castro de Irueña.

Media maratón de Tordesillas, 30 de Octubre.

Después de las incertidumbres en torno a mi corazón que había contado en días pasados, es el primer dorsal que me pongo desde hace algo más de un mes. Algo casi inaudito en esta alocada carrera de carreras. Cierto es que durate todo ese tiempo no he dejado de hacer deporte, controlando las pulsaciones, sin forzar ni apretar lo más mínimo ni en bici ni a pie y quizás por eso sentía la necesidad de salir a hacer algo, lo que fuera por lo que en cuanto a días, seguramente haya sido una de las temporadas que más días he salido,  a lo que fuera: bici, nadar o "correr".  Por eso afronto la media con ciertas dudas, entre el "semi-parón" mencionado y que en verano prácticamente todo lo que había corrido tanto en carreras como entrenando estaba orientado a la montaña no tenía muy claro que pudiera mentener un ritmo fuerte durante toda una media maratón. Sin embargo, las salidas fuertes que había hecho los días previos me habían dejado bastante satisfecho, podía correr relativamente rápido, quizás el "descansillo forzado" me había venido incluso bien.

Por otra parte la hidratación de las noches de viernes y sábado seguramente también había sido excesiva, y no precisamente con agua, jajaja.


Con tales antecedentes salgo sin mucha presión, quiero hacer un buen tiempo, sé que no de los mejores y que quizás me falte fuelle al final, pero un poco a la aventura,  a ver qué sale. De inicio muy bien, claro es cuesta abajo, jeje, el kilómetro en que se sube a la Plaza, el 5, me "pone" en mi sitio, definitivamente en las cuestas me quedo atrás, siempre ha sido así y pienso que siempre lo será (y sin embargo, mira que me gusta la montaña). Algunos kilómetros más relativamente favorables y de repente ves que los kilómetros salen muy lentos, a simple vista se nota que hay  repechos, pero quizás no se note que a la vez la subida sea tan contínua, en esta zona engaña bastante. Entre los dos pueblos empiezo a tener retortijones, era previsible tal y como había ido la noche anterior y la mañana. ¿Intento aguantar hasta meta o paro ya mismo?. Finalmente decido parar de inmediato: cuanto antes descargue antes empezaré a ir a gusto. Es el kilómetro 14, paro (también mi crono y por eso mi tiempo real no coincidirá con el oficial) y "me alivio" (que se decía antes) detrás de unas cañas secas que ciertamente no tapan mucho, pero a mis años ya no es cosa que me preocupe en absoluto. Y oye, vaya que funcionó el aligerar peso,  me ha pasado un montón de gente, pero salgo rápido y ligero como si acabase de empezar la carrera, intentando, en vano, recuperar la posición anterior, pero sí adelantando a un montón de gente. Avituallamiento del 15 tras otro repecho y se gira de vuelta a Tordesillas, ahora el terreno es favorable y "vuelo" recuperando posiciones. No sé si los puntos kilométricos estarían bien, pero si es así hago el km. 16 en 4:04 que seguraemnte sea uno de los más rápidos que haya corrido en mi vida (ya veis que lo de volar no es para todos lo mismo, jeje).

Mantengo la ilusión en todo lo alto hasta que nos desvían para hacer unos cientos de metros por una urbanización, vaya, yo (y supongo que la mayoría) ya pensaba en enfilar directo hacia las cercanas torres, pero aún quedaba otra pequeña "tortura" un paso elevado sobre la autovía que se atraganta algo y directo a meta.

Al final 1:36:21 (1:38:03 oficial) que es un tiempo aceptable para mis condiciones, hacia la mitad de la clasificación y razonablemente satisfecho con la vuelta a los ruedos.

Y si las noches del viernes y el sábado se habían alargado más de lo conveniente, las del resto de los días del puente no le fueron a la zaga, bueno, no sólo las noches, también las mañanas y tardes. En este puente yo creo que he echado más horas de bares incluso que en Carnavales, jajaja.

Aún así el lunes me dio tiempo a hacer 64 km. de bici con un terreno  rompepiernas al principio y más favorable a la vuelta con el aire de culo, ahora sí, realmente volando: Martiago-Sahúgo-Robleda-C. R.

El Castro de Irueña.

Y el martes una pequeña excursión que me satisfizo enormemente. Ya ha contado algo Atalanta  de su particular "tapering".

Descubrí el Castro de Irueña de la mano de unos amigos hace unos ¿20 años?, juer, y durante algunos años después me permití el lujo de enseñárselo a otros amigos, pero hace muchísimos años que no volvia y tenía ganas de hacerlo antes de que con motivo de la presa de Irueña y de la "puesta en valor" (horrible expresión que se utiliza mucho ahora) de la zona se fuese dando a conocer y a promocionar por los organismos competentes. Si se llega a hacer supongo que se "limpiará" el monte, quizás se empieze a excavar con cierto sentido y podrían aparecer piezas realmente interesantes, pero, sin duda, perderá su actual "misterio" y el encanto de creerse un Indiana Jones de pacotilla o de sentir la mínima excitación que puede sentir un arqueólogo de verdad.

El castro de origen prerromano y luego romanizado tuvo una cierta importancia, en la actualidad realmente se reduce a unas cuantas piedras repartidas por el suelo entre robles, espinos y musgos: un par de sarcófagos, algunas piezas de columnas, restos de algunas canalizaciones, parte de una muralla y lo más interesante la "yegua de Irueña" (un verraco prerromano de buen tamaño). Se adivina por ciertos montículos de piedras una extensión mucho mayor de lo que se puede apreciar a simple vista.




Como digo merecería una excavación "científica", que yo sepa sólo  ha sido objeto de un estudio "amateur" por arqueólogos aficionados, si no recuerdo mal por el Padre César Morán (estudioso aficionado de costumbres, tradiciones, etnografía y arqueología a principios y mediados del siglo pasado, cuando estas cosas -sobre todo lo que pudiera acercarse a la cultrua y tradiciones populares- no importaban a casi nadie).

También ha sido objeto de otras visitas menos "amables", como la que supuso la destrucción de la "yegua", que fruto de la creencia, mejor dicho de la ignorancia de esas mismas épocas, fue dinamitada para extraer el supuesto tesoro que había en su interior, quedando como se encuentra en la actualidad partida en tres trozos.

"La yegua de Irueña".
En primer término las patas (patas arriba) y detrás cabeza y cuerpo.
Volviendo a nuestra pequeña excursión del martes, día de Todos los Santos, el día en el rebollar estaba neblinoso y con algo de lluvia de "mojabobos", que daba un encanto especial al bosque de robles.


Pese a lo tardío de las fechas aún conservan bastante la hoja, pero con el efecto de las nubes bajas y de la humedad ya presentaba cierto tono fantasmagórico,


lo que unido a que yo no sabía exactamente la ubicación de los restos que íbamos buscando hizo que el bosque y (dejémonos de tanta poesía), los espinos y las zarzas nos envolvieran y en ocasiones nos desorientaran. Así vimos por dos veces la yegua, cuando en todas mis visitas anteriores sólo había sido capaz de encontrarla en una, mientras que deambulábamos buscando los otros restos, generalmente más fáciles de localizar. Del mismo modo, tampoco encontramos  la muralla.

Atalanta ensimismado.
Ciertamente ninguno de esos restos son un grandioso tesoro arqueológico, pero me hacía ilusión irlos encontrando, como si realmente estuviera descubriendo algo oculto hasta ese momento a la humanidad, al menos descubriéndoselos a Atalanta. En fin, como decía sentir una mínima parte de la emoción de un arqueólogo.

Otras imágenes:

Esto no es arqueología, pero ahí también hay muchos años 

"Muchos años"
"Como las vacas al tren".

miércoles, 19 de octubre de 2011

Vigilando la patata. Y III. Vía libre.

Como las obras clásicas: planteamiento, nudo y desenlace, ésta ha sido una historia en tres capítulos, hoy el desenlace.

Ayer cardiólogo. Tranquilo, pero con cierto nivel de "suspense" ante lo que espero sea la confirmación de "malas noticias", para las que ya voy resignado.

Le cuento el rollo, le dejo los informes médicos, en particular los resultados de la prueba de esfuerzo, empieza a examinar las gráficas, que para mi sorpresa no parece entender del todo (juer, pues empezamos bien),  le indico dónde está "lo importante", el texto.

Preguntas y más preguntas: antecedentes médicos, familiares, revisión de la analítica de agosto y yo deseando pasar de una vez a lo que me interesa el ecocardiograma.

Examen físico: "Buen aspecto general. Normal coloración de piel y mucosas....". Etc, etc, etc., vamos todo normal.

Me hace también un electrocardiograma: "R. sinusal a 60x. PR: 9.24 seg. BIRDHH. Sin patrón de S.B (no ST elevado en V1-V2)". Supongo que no entendéis ni papa de lo que he escrito ¿verdad?, jeje. Yo tampoco, pero creo que lo que se saca en claro es que es normal, salvo el bloqueo auriculo-ventricular que ya me detectaron en el electro que me hicieron en Valladolid, pero que no supone ningún problema, como ya me explicaron en su momento es una adaptación relativamente frecuente y normal en un corazón de deportista.

Cardiogram. Huir de ataque cardíaco Foto de archivo - 8860784

Y por fin, vamos "al tema", el ECOCARDIOGRAMA, aquí está la madre del cordero y es lo que me ha traído hasta la consulta del cardiólogo, ver si el resultado de la prueba de esfuerzo se debe a algún problema cardíaco que pueda tener consecuencias más graves.

Ecocardiograma: "Ventrículo izquierdo don diámetros y volúmenes normales. Motilidad normal. FE 58%. Grosor paredes del ventrículo izquierdo de 11mm. Sin alteraciones anatómica o funcionales a nivel valvular".

Es decir, se descarta la existencia de algún problema cardíaco: ni estenosis ni hipertrofia. En ese sentido puedo estar tranquilo, falsa alarma, además no le da mayor importancia al hecho de que la tensión alta suba tanto con el esfuerzo ni mucho menos a que la baja se quede tan baja, parece que es incluso mejor que la baja no suba de donde está, y el que la alta suba lo achaca a una cierta hipertensión general basado tanto en los informes y analítica previos como en su propio reconcimiento (chiste malo y viejo: "Buenas doctor, vengo a que me reconozca. Pues no, ahora no caigo").

Juicio diagnóstico:
"-Sin cardiopatía estructural. Función cardíaca preservada.
-Dislipemia. HTA leve. BAV de primer grado en deportista.
-Clase funcional I.".

En definitiva que lo que tengo es cierta hipertensión (138-140/90) y alto también el colesterol (en los análisis de agosto Colesterol: 263 mg. HDL: 95.2 mg. LDL 145 mg) sin ser preocupantes ni uno ni otra, sin necesidad de medicamentos y únicamente controlado mediante régimen alimenticio, lo típico en estos casos: restringir sal, grasas, calorías y demás recomendaciones habituales y controles periódicos.

Régimen de vida: "Normal y (por lo que a mí me interesa ahora) activa físicamente".
Un gran corazón rojo con brazos, piernas y rostro sonriente en funcionamiento que representa un corazón sano aislados sobre un fondo blanco. La imagen es un vector EPS guardan en formato AI8 y puede ser redimensionado a cualquier dimensión sin pérdida de calidad.
 Foto de archivo - 3079925

Así que esta tarde he salido a correr, con ganas, olvidando el ritmo "cansino" de más de 5:30 km que me había visto obligado a llevar los días de atrás, que parecía un "futbolero" cuando salen a correr  todos juntos (al menos aquí en el pueblo) en que parece que se trata de ver cuál va más lento. No sabía si mi cuerpo recordaría correr a menos de 5 min/km. Entre los días de "incertidumbre médica" y tanta carrera de montaña en verano, salvo días aislados hacía tiempo que no corría "rapidillo" y parece que sí, me he pegado un pequeño calentón, aunque no mucho rato, pero llegando con una sensación de "necesidad" de estirar, que los días de atrás ni había sentido.

Así que aquí estoy de nuevo, no es que haya estado mucho tiempo fuera de combate, pero vuelvo con ganas y ahora toca otra ardua tarea, jeje, la de coger calendario y tarjeta de crédito y empezar a señalar fines de semana de carreras.

P. S. - Muchas gracias a los que de una u otra manera os habéis ocupado, preocupado o interesado por mí. Nos seguimos viendo "zapatilleando" por esos mundos.

jueves, 6 de octubre de 2011

Vigilando la patata. Capítulo II.

Estamos con segundas partes de historietas.


En agosto dejé el relato de mi visita al Centro Regional de Medicina Deportiva en el que quedaba pendiente una prueba de esfuerzo para el día 30 de septiembre.

Por tanto, el viernes volví a Valladolid. Prueba en bici en la que va aumentando paultinamente la resistencia para comprobar el funcionamiento del bloqueo aurículo-ventricular de primer grado detectado en el electro.

De momento buenas noticias, o así las interpreto yo por el comentario de la médico: al poco de comenzar la prueba, quizás no hubieran pasado ni dos o tres minutos,  dice algo así como "ya hemos acabado con la prueba", lo que, como digo, interpreto en el sentido de que lo que se trataba de comprobar está comprobado y no hay ningún problema. No obstante ya que estamos vamos a hacer la prueba completa.

El desarrollo de la misma es satisfactorio, parece que todo va bien, según los parámetros normales. Para mí no está suponiendo ningún esfuerzo extraordinario, en ningún momento he estado ni siquiera cercano a lo que podríamos llamar "pegarme un sofocón". Acabo tan contento, doy por hecho que todo ha ido bien.

Sin embargo parece que no todo está tan bien: según me explica luego la doctora, al llegar a un nivel alto de esfuerzo la tensión arterial se "descompensa" mucho de modo que conforme aumenta el esfuerzo y consiguientemente las pulsaciones aumenta correlativamente la tensión "alta", sin embargo la "baja" que también debería ir aumentando se queda estable.

"Desde el 80% de la FCTM se evidencia aumento importante de la TA diferencial (llegando a 260/90 al 86% de la FCTM a 149 spm). En ningún momento aparecen alteraciones de ritmo ni de la conducción cardíacas, ni signos de sufrimiento miocárdico al 88%".

Me explica las posibles causas y los problemas que puede suponer, pero para hacer un diagnóstico definitivo y el posterior tratamiento o medidas que tomar hay que hacer una ecografía.

"Presumible estenosis subaórtica (o aórtica) asintomática (descartar MCPH subaórtica). Es imprescindible la realización de estudio ecocardiográfico para evaluar morfología y funcionamiento cardíaco".

Así que a pedir consulta con el cardiólogo. Ya está pedida, no sé lo que tardarán en citarme, pero  mínimo un mes o mes y medio, aunque estoy tratando de ver otras opciones que reduzcan ese tiempo de incertudumbre. Entre tanto puedo seguir haciendo deporte sin pasar del 75% de pulsaciones.

Me "cagüen " el bip bip.

Nunca he usado pulsómetro para entrenar, a lo sumo 8 ó 10 veces hace ya un montón de años, la mayoría en bici,  más por curiosidad a posteriori, que por ir viendo y controlando durante el "entrenamiento".

Ayer lo busqué y tras comprobar con cierta sorpresa que aún funciona salí a correr un rato. Fijé las pulsaciones en algo más del 75%, si no recuerdo mal en 137 y activé el pitido de aviso cuando se sobrepasa ese umbral.

Joer qué coñazo, todo el rato el chisme pitando. Sin forzar en absoluto ya pitaba, pero si más despacio no puedo ir. Al final hice unos 8´2 km. en 44:17, a 5:24 el km., como el resto de días sea así se me van a quitar las ganas de correr. Tendré que empezar ya a nadar, que supongo que las pulsaciones subirán menos, o al menos no tendré que aguantar el pitido de los coj......

En fin, esta es la causa de que en el margen de este blog figure en blanco el apartado de "Ya me he apuntado" cuando lo normal es que al menos hubiera dos o tres pruebas a las que ya estuviese inscrito. Una de ellas  debería ser la Maratón de Valencia, pero a no ser que cambie mucho la cosa de momento se va a quedar en la reserva, y como esa otras muchas, hasta que el asunto se aclare. A no ser que me dé la ventolera, me líe la manta a la cabeza y siga, si no como hasta ahora, pero sí dándome alguna alegría de vez en cuando, aunque con esos ritmos de entrenamiento a pocas alegrías podré aspirar.

Al menos me dí el gusto de participar el domingo en la subida a la Peña de Francia que organiza el C. C. El Tubular. Donde por cierto me encontré bastante cómodo y si bien al principio me ha costado coger ritmo luego, incluso la parte más dura previa al Paso de los Lobos la he hecho razonablemente bien y al final he llegado con ganas de más. ¿El canto del cisne?.

En fin, ya veremos..... dijo un ciego.

miércoles, 5 de octubre de 2011

Septiembre corremontañero II. Lagos de Covadonga.


Decíamos ayer....

que el mes de septiembre había sido de mucho corretear por el monte, pues bien, la cita final y clave de todo ello era la V edición de la Maratón de Montaña de los Lagos de Covadonga, para mí, y ya lo he dicho más veces la carrera de montaña más bonita que he hecho (bueno,  para no ser tan categóricos diremos que "una de las más"), dejando aparcada la Media Maratón de Babilafuente que es casi como correr en casa, pero tira el monte, además Asturias, por muchas cosas, desde la primera vez que fui en plan mochila sin un duro para comer, pero sí para sidra, es uno de mis lugares favoritos, y más si de correr en el monte se trata.

"Modas Atalanta".

No obstante, como consecuencia de la moda Atalantiana de ir con la bici a todas partes y subir lo que se ponga por delante, una tarde  de conversación en el río con Atalanta y Bienvescribe.com salió la idea de subir a los Lagos con la bici el sábado. A mí solo no se me habría ocurrido, nunca he subido un puerto tan duro, quizás el más duro que había hecho hasta ahora era el Portillo, y menos en la previa de una carrera también muy dura como la que me esperaba el domingo, pero no podía ser de otro modo, la bici se vino conmigo a Asturias.

El sábado amaneció nubaldo y neblinoso, aunque con buena temperatura. Sin más desde Cagas me encamino en primer lugar a Covadonga, por donde empieza a llover finamente. En mi pensamiento está meter el tercer plato tan pronto se ponga la cosa un poco complicada (o sea, nada más pasar Covadonga, jajaja). Sin embargo veo que de momento aguanto mejor de lo esperado, se me hace "llevadero" y aguanto hasta que empiezan las primeras rampas duras de verdad, es decir, por el Mirador de los Canónigos, a partir de ahí sé que con el platillo puesto ya no hay más opciones de suavizar desarrollo, así que poco a poco voy sumando kilómetros, que al paso por la famosa Huesera se convierten en metros. Ha dejado de llover hace unos minutos, sin embargo la niebla es persistente y bastante cerrada, algunas vacas y ovejas en medio de la carretera junto a "cientos" de coches y minibuses de una empresa que suben casi casi por docenas y no exagero en exceso, jeje. Por momentos me duelen  las piernas como no recuerdo antes con la bici. Llego con un sentimiento de alivio a las zonas de los descansillos, pero de repente te despieratas del "dulce sueño" con algunas de las rampas más duras. En el final de la subida voy viendo en una pradera cercana las marcas de la carrera por donde bajaremos al día siguiente,  por fin una buena cuesta abajo y Lago de Enol, una subidita ligera y fin del trayecto: Lago Ercina. A pesar del "mal tiempo" aquéllo es una auténtica romería.


No pude menos que premiarme con una cervecita.

Al principio de la bajada me adelantan un coche y un minibus y ya me fastidian el disfrute de bajar "suelto", a mi aire, aunque quizás fuera mejor así, me obligaron a ir frenando todo el rato, cuando no por las curvas, por cruces con otros vehículos o por esquivar ganado suelto. Desde luego la bajada la hice mucho más seguro que si voy a lo mío, y más con la niebla que había, porque siguen subiendo coches formando en ocasiones casi caravanas y a la hora que yo bajo suben también muchísimos ciclistas, de todo pelaje: solos, en grupillos de algún club, en bici de carretera o de montaña, algunos con más fuerza y clase, otros a los que ves bastante tocados en la parte final o en las zonas más duras, pero lo que más me llamó la atención fue algunos "valientes" a los que se veía muy muy flojos en la parte baja, antes de que llegaran las rampas duras, por un momento dudo de que puedan llegara arriba, pero cada uno tiene sus ilusiones y sus retos, así que adelante cada uno con lo suyo.

En fin subida y bajada desde Cangas me salieron 44´7 km en 2:19:51.


Maratón de montaña: desnivel 2.900 m + y 2.800 m -

Como dije hace dos años, y perdonad que me repita, pero es que es la mejor forma de definirla: sencillamente ESPECTACULAR. De hecho, en crónicas y reseñas del foro de elatleta yo creo que es la palabra más repetida.

De momento al recoger el dorsal el sábado me llevo una sorpresa, el dorsal no sólo está personalizado, sino "nickeado" (y perdón por el palabro)

En principio no sé de dónde ha salido esto, pero luego recuerdo que al hacer la inscripción por Champion chip te permite la opción de poner el nombre que tu quieras en el dorsal.

La carrera ha variado algo del recorrido respecto al que hice hace dos años: se ha modificado el principio, algo en la parte alta, en los Lagos y el final, en cualquier caso, el que quiera más detalles que se pase por aquí.
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Salida en el aparcamiento de El Repelao, a los pies de Covadonga. Unos metros de asfalto, en lo que se estira un poco la gente, cada uno más o menos se sitúa en su sitio y a subir por un sendero estrecho en zig zag, en fila india, hasta la Cruz de Priena. Esta subida es nueva para mí, más bonita y creo que  más dura que la que yo hice. En la salida hay una niebla muy espesa que a mitad de la subida desaparece dejándonos unas maravillosas vistas de la Basílica de Covandoga, de la que sobresalen entre la densa niebla sólamente los pináculos de las dos torres. A partir de la Cruz de Priena el terreno ya es conocido, un sube y baja continuo, aunque no recordaba que el sendero fuera tan técnico, no recordaba tanta piedra y roca, eso sí creo que está desbrozado recientemente porque no hay los pinchos (unos arbustos que llaman "cotoyes" y que pican de mala manera) de la otra vez . Se va cumbreando por lo alto de una sierra con los valles de ambos lados aún sumidos en las nieblas, sin embargo a nosotros en las alturas se nos presenta un día magnífico.

Por no alargar demasiado y no repetir lo de la otra vez, puesto que las sensaciones y los paisajes son los mismos me remito a lo escrito hace dos años. Una subida fuerte tras el avituallamiento y luego zona de subidas y más bajadas en las que voy bien, a gusto y corriendo cómodo. A continuación se abre una vez más espectacular ante nosotros la Vega de Comeya, una enorme llanura verde cerrada al fondo por paredes verticales, ante cuya visión unos corredores que iban cerca de mí comentan "viendo esto ya ha merecido la pena venir". En la vega hay que seguir el camino sin salirse de él bajo amenaza de las autoridades del Parque de no conceder permisos para celebrar la prueba en el futuro, hay un par de enormes charcos que cubren todo el camino y que toca cruzar por medio chapotenando como niños a lo largo de unos  20 ó 30 metros. Te diriges hacia los paredones que cierran la vega y por donde parece que no hay salida sube un sendero empinadísismo aprovechando algunas viejas instalaciones mineras, se pasa un tunelillo y ya por terreno "civilizado",  por senderos y caminos habilitados para las visitas turísticas se pasa por medio de las Minas de Buferrera, y por la pradera hacia el aparcamiento del Lago Ercina, que si el día anterior con mal tiempo parecía una romería hoy con un día soleado y precioso es un hervidero de gente subiendo y bajando por todas partes.

Esta parte del Lago Ercina y la que viene a continuación también es nueva para mí, se rodea el lago y otra vez sube y baja por zonas rocosas altenadas con praderas hasta la Vega de Enol y ya vuelvo a enlazar con terreno conocido, subida a la Porra de Enol,  el picacho que domina junto al Lago Enol.

Bajada técnica, empinada y difícil inicialmente para continuar por unas deliciosas praderas, vegas y senderos a la vez que empezamos a pisar ya algo de barro. Toda la bajada la estoy haciendo con bastante calma, aunque con confianza y me vienen a la cabeza los recuerdos de lo mal que lo pasé por esta zona la otra vez, en que bajaba seguramente más deprisa y me dieron unos calambres que me dejaron clavado y casi inmóvil en varias ocasiones. A continuación otra bajada muy complicada hasta Covadonga por un sendero otra vez muy empinado y con bastante piedra con el añadido del barro y terreno muy resbaladizo. Llego a Covadonga, km. 26 si no recuerdo mal, en 4:06:58, el límite son 5 horas, . Atravesamos toda la zona ante la mirada sorprendida de un montón de turistas que no acaban de explicarse qué hacen unos tíos en pantalón corto subiendo escaleras y cruzando la explanada  "corriendo a toda velocidad".

A partir de Covadonga la carrera cambia, lo que en otra parte cualquiera sería un espléndido paisaje aquí, por comparación a lo que hemos visto antes ya tiene menos interés. De momento otra subida muy fuerte y larga, vuelves a ganar bastante altura entre bosques,  prados y monte bajo, por toda esta zona el barro ya está mucho más presente y hay ocasiones en las que no hay escapatoria, metes los pies hasta el tobillo sí o sí.

Zonas de collados, subidas y bajadas y algo de pistas. A lo lejos ves la siguiente referencia: un monte con unas antenas. Se percibe muy lejano, pero realmente, enfrascado como estás en mantener un ritmillo vivo, dentro de lo poslible, se llega antes de lo que parece. El cansancio ya se deja notar, las piernas protestan: si se sube porque se sube y si se baja porque se baja. Pese a todo voy contento, no estoy teniendo ningún problema con los calambres ni una sobrecarga especialmente significativa en los cuádriceps, que son mis problemas más frecuentes en estas carreras con tanto desnivel. Además otro dato que me mantiene optimista es que desde Covadonga, si no recuerdo mal,  no me adelantaron más que un par de corredores, a la vez que yo adelanté a alguno y dejé atrás a los que habían venido más o menos cercanos, lo que supone que no estoy tampoco teniendo el hundimiento que en otras ocasiones pese a que apenas he comido en los avituallamientos (eso sí, beber bastante, que además el calor ya se dejaba notar).

Desde las antenas de Següenco comienza el tramo final también nuevo para mí. Ya había leído que la nueva bajada era "divertida" y vaya que lo es, un tramo, una vez más y perdón por repetirme tanto: espectacular. Se baja por la cresta de la montaña, con valles a ambos lados y bajando por la arista directamente. Desde luego lo que tiene de preciosa lo tiene de matadora. Yo venía pensando en que los que vinieran por detrás "tocados" de piernas tendrían muy complicado bajar por allí y me ponía en su situación recordando las condiciones en que había llegado a estas alturas de carrera hace dos años, en que no sé si habría sido capaz de bajar.

Tras esa bajada nuevo avituallmiento en Nieda, km 39 más o menos y queda un "paseo", jejeje. Paseo que incluye una última subida y la bajda final hasta Cangas por senderos en general cómodos, salvo algunos tramos también muy empinados y con tierra suelta y algo resbaladizos.

Llegada a Cangas, "muerto", pero feliz y disfrutando de los últmimos metros tras 7:10:33. Veintipico minutos más que la otra vez, que achaco a la mayor dureza del recorrido en los tres tramos nuevos para mí, aunque quizás también haya ido más lento en la primera parte, al menos en las bajadas y sin embargo en cuanto a puestos he estado algo más adelante. 


Perfecta organización, perfecto marcaje, aviutallamientos suficientes, como siempre agradecimiento infinito a los voluntarios y en meta un novedoso (al menos para mí) y muy útil servicio: manguerazo para quitar el barro de piernas y zapatillas y luego a meter las maltrechas patillas en unas piscinitas con agua fresquita.

En fin, este es el ladrillo de turno, jajaja, para los que lo estabais esperando, esto os pasa por pedir crónicas, que me enrollo, me enrollo y ya no sé parar.

Os dejo el enlace con algunas fotos que hizo uno de los participantes (además salgo en algunas, al menos hasta los Lagos hemos ido a la par), si tenéis un rato no dejéis de verlas, porque dan una idea bastante buena de lo que fue la carrera.

Ah, y para finalizar, la espicha, para no ser menos que la carrera también espléndida, pero no esperaba menos, jeje.

viernes, 30 de septiembre de 2011

Septiembre corremontañero.

Septiembre de 2011: cuatro carreras de montaña en tres fines de semana y una propinilla en forma de mítico puerto ciclista.

Tenía que haberlo ido contando conforme ocurría, pero la falta de inspiración y la  pereza pudieron más, hasta ahora en que me veo en cierto modo "obligado" por mis fieles seguidores, jajaja. A ver cómo van saliendo los recuerdos.



Salida y meta en Parada do Sil, Orense. 33´2 km. y 2.220 m.+. 

Perfil de la carrera

Más duro de lo que esperaba. Además esta carrera forma parte de las pruebas que conforman la Copa de España de Carreras por Montaña, con lo que hay muchísimo nivel, pero mucho muchísimo y además como es la última prueba del circuito todos los gallos (y galllinas) vienen a jugarse los puestos finales. El ambiente antes y después es de "muy profesionales" que diría el de Airbag, muchos participantes encuadrados en sus selecciones autonómicas, perfectamente equipados y uniformados, algunas incluso con vehículos de las federaciones. También hay carrera "popular" para no federados (mismo circuito, pero con salidas separadas, por razones federativas) y "media carrera", de la mitad de distancia y mucho menos desnivel, pero por supuesto yo me apunto a la de federados, jajaja, con los buenos, faltaría más.

Así que en el corto tramo de asfalto nada más darse la salida ya me quedo el último, aunque enseguida voy remontando algunas posiciones. Buena parte de la noche y toda la mañana lloviendo, no excesivamente fuerte, pero sin parar y además con neblina, de modo que los extraordinarios paisajes que podríamos contemplar sólo se intuyen. El cañon es espectacular, un cortado en la roca semejante a los de los Arribes, por el que discurre el Sil y que visitamos al poco de comenzar la carrera, que empieza cuesta abajo entre bosques. Desde ese punto más bajo se empieza a subir también entre  bosque hasta llegar a cierta altura donde los montes ya no son tan atractivos, montes pelados y caminos con menos interés, alguno tipo cortafuegos empinado para arriba a derecho. Con la niebla no se ve lo que queda por delante. Las bajadas, como siempre últimamente, las hago con mucha calma, en parte de forma voluntaria por no forzar los cuádriceps, en parte involuntaria por problemas de rodillas y en otra parte porque no queda más remedio, jeje.

Vuelta a subir, subidas muy fuertes, al menos para mis condiciones, aunque en general los caminos no son muy técnicos, salvo cuando hay grandes desniveles son corribles. En lo más alto coincido con los 4 ó 5 que serán mis compañeros hasta el final, en principio vamos cada uno a lo nuestro, pero nos adelantamos o vamos juntos a tramos según nos dictan nuestras "miserias". Todos vamos cortados por el mismo patrón: descenso con cuidado de no forzar por temor a los calambres. Y en un momento de la bajada  que es menos empinada y apretamos un poco pensando en que ya queda poco a todos nos vienen los calambres (o amagos) con unos pocos minutos de diferencia. Se baja otra vez casi hasta el río y última subida hasta el pueblo, ahora es cuando se va despejando la niebla, calculo mal, pensaba que quedaba menos de lo que ralmente quedaba, incluso paso de largo en el último avituallamiento y se me hace demasiado larga, de modo que mis acompañantes me dejan atrás y llego a meta en 5:08:20, puesto 84 de 87, casi casi, jeje. 

Ni que decir tiene que prácticamente toda la semana siguiente estuve con las típicas agujetas en los cuádriceps después de meterte una buena paliza de montaña sin estar lo suficientemente preparado, y eso que bajé con calma.

Ah, el sábado para llegar a Parada tengo que pasar por Orense, además hace un día perfecto de sol y calor, la consecuencia es obvia, me paso la tarde en las termas.


Vuelvo a Portugal, al circuito de las Aldeas do Xisto, en el que ya estuve en algunas carreras el año pasado. Me queda relativamente cerca de casa y además es la oportunidad de reencontrame con viejos amigos españoles (gallegos por más señas, no sé porqué no habrá más españoles: extremeños o salmantinos que lo tenemos al lado) y portugueses a quienes precisamente conocí en estas carreras el año pasado. El año pasado cada una de las series constaba de dos carreras por fin de semana: una el sábado y otra el domingo. Este año ha cambiado el formato, son cuatro fines de semana: uno una carrera "normal", otro una nocturna, otro igual que el año anterior una el sábado y otra el domingo y otro una maratón del circuito internacional K42 (será el próximo día 8 de octubre y lo mismo hasta me apunto, aún no lo he decidido, pero también queda cerca). Pues bien, hice el del doblete.

Benfeita. 10´5 km.
altimetria_axtrail_benfeita_prov
Carrera corta y "rápida" con 535 m. +. Salida algo estrecha en al que vamos en fila de a uno sin posibilidad de adelantar, en principio entre los huertos próximos al pueblo y enseguida nos echamos al monte. Subidas algunas muy fuertes por buenos caminos, entre bosques y con bastante humedad, con lo que se suda mucho. Tanto en la subida como luego en la bajada hay algunos tramos de escaleras. Hacia mitad de camino se llega a otro pueblo donde está el avituallamiento y desde ahí ya casi todo bajada, también con tramos fuertes, pero en su mayor parte bastante corrible, sobre todo al final, donde ya la pendiente es menor con lo que, unido a la distancia corta, puedes apretar bastante y llegas a meta con un buen sofocón. 1:19:25. Menos mal que hay un río-piscina perfectamente acondicionado y un buen baño en agua fría te deja como nuevo, jejeje.


Por cierto Atalanta, mira este tipo al salir de las duchas que estaban allí mismo donde el río, a ver si eres capaz de encontrar unos calzominos así, jejeje (las fotos no es que estén muy allá, pero tampoco era cuestión de enfocarlo descaradamente).


Fajâo. 35 km.

altimetria_fajao_2011_provisoria_web

Salida desde el pantano de Santa Luzia, se cruza sobre la presa y luego se rodea buena parte del reculaje.


El recorrido no es que sea especialmente atractivo, de momento tiene de peculiar que vas por zonas en otras fechas inundadas por el pantano, con algunos tramos de mucho barro y teniendo que correr durante otras zonas en un terreno muy incómodo por la inclinación lateral, también en terreno inundable. Cuando ya sales de esa zona sigues rodeando el pantano en ocasiones por pista y otras subiendo algunos repechones desangelados y pelados, bastante más duros de lo que parece en el perfil. Pero lo más destacado de esta carrera es "el túnel". Toda esa zona llana que se ve en el perfil es un túnel de unos 3´7 km. que comunica y trasvasa agua entre dos pantanos.


Yo tardé más de 40 minutos en atravesarlo, a base de frontal, por supuesto no tiene iluminación,  sólo uno de la organización andaba como por la mitad con una linterna en la mano y con agua en todo su trazado hasta casi las rodillas. La verdad es que estuvo gracioso, pero como gracia está bien por ejemplo un kilómetro y pico, dos a lo sumo, pero 3´7 es excesivo, se acaba haciendo pesado. 

  
Una vez salidos del túnel, el trazado es corrible y troto cómodo, junto a un canal sin ser tampoco un terreno especialmente atractivo, hasta bajar por un camino muy empinado hasta Ponte de Fajâo, de ahí junto al río entre huertos, y tras cruzar el río (por supuesto por medio del agua) empieza la fiesta. La subida fortísima y que parece que no acaba nunca, para completar los 1.400 m.+. Hasta ahí había llegado bastante bien, pero a lo largo de la subida se me fueron agotando las fuerzas a pasos agigantados, subía medio apajarao deseando y temiendo a la vez que llegara la bajada final hasta el pueblo. Sin embargo, la bajada tampoco fue tan brusca como me temía y me planto en meta en 4:39:54. Salvo esa subida última tenía la conciencia de que estaba yendo bastante bien, mejor incluso que en la carrera del día anterior, sin embargo hice peor puesto el 57 de 86.


Y pasadas las agujetas la semana anterior, después del Cañon del Sil, esta semana no tuve nada de agujetas, lo que me permitió esa semana y la siguiente completar la preparación para la maratón de los Lagos de Covadonga  a  base de subir y bajar la Cuesta de la Emes.

 
Elevation Profile

Continuará........  Sí, ya sé que lo de los Lagos es lo que más os interesa, pero de momento no me ha dado tiempo a más, se pone uno a escribir y a ver fotos y tal y tal y pasa lo que pasa, pero no desesperéis que todo llegará, jeje.

sábado, 3 de septiembre de 2011

El más grande que "haiga".


Hoy "haiga", una curiosísima palabra que he encontrado por casualidad y que de otro modo no se me habría ocurrido traer a estos "palabros", vamos que jamás me habría acordado de ella y que no es un localismo charro, aunque  por aquí sí tuvo su razón de ser como se verá.

Esta tarde, viendo el foro de carreraspopulares, en un tema el compañero Quintiliano saca a relucir ciertas incorrecciones ortográficas o gramaticales, como confundir "haber" con "a ver" y otras por el estilo, señalando que "haiga" no existe. Poco después aparece Alvarfaynez para corregirle: "haiga" sí existe, aportando sendos enlaces para corroborarlo: http://www.wikilengua.org/index.php?title=haiga,  http://buscon.rae.es/draeI/SrvltConsulta?TIPO_BUS=3&LEMA=haiga  ¿Einnnnn?.

En efecto, lo que más me ha llamado la atención es que incluso está admitida en el DRAE como: "Automóvil muy grande y ostentoso".

En el otro enlace, el primero, da una explicación del origen de semejante palabra, que es el mismo que yo había oído alguna vez, pero jamás me habría imaginado que tal incorrección hubiera llegado a la Academia. Se supone que igual que nació como "modismo" de una determinada época desaparezca dentro de unos años, aunque si bien las circunstancias en las que nació no son las mismas que ahora, sí continúan existiendo personajes equivalentes, como tanto garrulo nuevo rico con motivo del "ladrillo" por ejemplo, véanse Poceros, Jesús Giles y demás.

Siendo "haiga" una incorrección en lugar de "haya", según la Wikilengua surge con tal significado en los años del enriquecimiento por el estraperlo, en que los nuevos ricos iletrados cuando iban a comprar un coche pedían "el más grande que haiga". Pues bien, yo en estas tierras nuestras había oído esa misma historia no referida a los estraperlistas, sino a los emigrantes igualmente ignorantes e incultos, que huyendo de la miseria de nuestros pueblos hacían algo de "fortuna" en Francia, Suiza, Madrid, Cataluña o País Vasco y cuando venían de vacaciones al pueblo gustaban de venir en un "haiga" para que todo el mundo pudiese comprobar su nuevo estatus de "pudiente".

En la foto de arriba un Dodge Dart, claro exponente de lo que era en esas épocas un "haiga" (por cierto, curiosa foto en la que el tipo que está detrás del coche no tiene cabeza).

Pero no me resisto a poner otro de los "haigas" más famosos, el mítico Tiburón de Citroen.

tiburon