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miércoles, 5 de diciembre de 2012

El veneno de la competición.


Llevaba mucho tiempo sin participar en una carrera, desde mediados de septiembre, algo inaudito no hace mucho. Una serie de circunstancias: lesiones, cierta desmotivación y otros líos que no vienen al  caso me habían tenido apartado de las carreras, pero no sólo de correrlas, sino incluso de ir "haciéndome un calendario".

Y en esto que vi por ahí una "posible" que tenía apuntada de la que ni me acordaba: III Subida a los Campanarios, carrera de montaña en Casas del Monte en el Valle del Ambroz en Cáceres, relativamente cerca de casa.

Quedaba otro pequeño escollo: las lesiones. El problema en estos momentos no eran los gemelos, que me llevan dando guerra intermitentemente desde hace ahora un año, sino desde hace algunas semanas la parte posterior del muslo derecho. Llevo unas semanas saliendo a correr  uno o dos días, cómodo, incluso razonablemente rápido para la falta de continuidad, pero a los 25 ó 30 minutos, 35 a lo sumo comienzan las molestias y por precaución (quizás demasiada) lo dejo hasta otro día en que se repite la historia. 

No sé porqué ni de dónde vienen esas molestias (¿zapatillas, asfalto, algún mal gesto?) y quizás si un día las ignorara durante unos minutos podría seguir, pero no me atrevo porsia.....

Con ese panorama el "Ruéu del Jálama" era la prueba de fuego. Y la pasé sin mayores problemas ni molestias (¿las zapatillas, la montaña, el terreno, el paso más corto, la menor velocidad?), eso sí notando al final la falta de fondo.

Así, visto el resultado del Ruéu la decisión estaba tomada, me apuntaba a la Subida a los Campanarios, una carrera asequible para mi condición en estos momentos, de 15´5 km y 642 m. de desnivel positivo y que me tomaría con cierta calma.


Mañana fría, soleada y sin viento, con las montañas que hay sobre el pueblo nevadas, muy buenas condiciones. Saludos y charlas con unos cuantos amigos que encuentro por allí y a correr. 

De  momento por pista con ligeros toboganes, pero se deja la pista y se entra en caminos y senderos en subida ya continua entre bosques de robles. Un recorrido que me gustó mucho, en general corrible, con algunos desniveles fuertes en algunos momentos que hago caminando pero se puede correr bien, tampoco es excesivamente técnica, eso sí, salpicada de vez en cuando con algunas piedras y rocas que hacen que el sendero sea más divertido. En algún momento llegué a notar o ya no sé si a imaginar una ligerísima molestia en el muslo, pero que no pasó de ahí.

En la parte más alta de la carrera, Los Campanarios (donde se ven unos restos de grandes sillares de granito de alguna torre o algo así, que supongo que es de donde le viene el nombre) se corre sobre una estupenda pradera verde por la que se inicia el descenso. Una auténtica gozada: todo el  enorme valle Ambroz a nuestros pies, día claro y soleado que hace olvidar el frío y una bajada suave muy cómoda de la que disfruto enormemente.

Luego la mayor parte de la bajada ya se hace por pista, aunque con alguna "trampilla", jeje, el caso es que en la pista también se puede correr mucho y bien, no tiene excesiva pendiente y uno se lanza.


El final se me hace un poco largo, noto la falta de kilómetros, la pista se me empieza a hacer algo pesada, ya me duelen las patas de la bajada y pienso en las agujetas de los próximos días, pero estoy "compitiendo", sale esa pequeña fuerza que te empuja para no cejar en el empeño, ese veneno de la competición que da unos gramos más de energía para seguir, hasta que llega el último kilómetro. Nos acercamos al pueblo entre empinadas callejas entre los huertos, cuestas que en otro momento no habrían supuesto ningún problema, pero que me hacen caminar algunos tramos para volver a la pista inicial y entrar ya en el pueblo en cuesta abajo hasta meta muy contento. 1:30:37.

Me gustó la carrera, más de lo que pensaba. Mucho toda la subida y la primera parte de la bajada, el último tramo de la pista de bajada ya es un poco más feo.

Algunas fotos:

Inicio de la carrera.
Km. 2.
Los Campanarios con los restos de la supuesta torre.

Km. 12.
El amigo Titi en el Km. 12
Meta con un buen sofocón.
Próximo objetivo: el día 16 subida a la Peña de Francia. Aprovechando la subida navideña del grupo de senderismo, como llevo haciendo ya unos cuantos años, yo subiré corriendo, en principio por la carretera ya veremos desde dónde. 

Y para acabar el año alguna San Silvestre u otras carreritas navideñas que haya cerca, no creo que vaya a la de Salamanca, a Vitigudino supongo que sí.

viernes, 20 de abril de 2012

¿Montaña o playa?

Este fin de semana estaba organizado para pegarme una buena paliza de montaña, el Ultra Mallorca Sierra de Tramontana, 107 km. y 4.350 m. de desnivel positivo y luego un poquito de playa para recuperar las constantes vitales.


Sin embargo, como muchos ya sabréis, un accidente que llamaremos "doméstico", porque aunque fue con la bici (con la mozambike o montalban) no se puede considerar deportivo, ya que fue a unos 50 metros de casa al ir a comprar el pan (suena a chiste de ciclista dominguero, pero es cierto) el Jueves Santo me ha tenido desde entoces convaleciente con la rodilla izquierda contusionada, gravemente hinchada y levemente herida. En estos días no he hecho nada de deporte, con la excepción de una pequeña prueba  que hice el jueves pasado para comprobar cómo iba la cosa y que creo que ni siquiera se puede llamar deporte: "correr" 780 m. en 4 minutos y medio; prueba que podéis suponer confirmó que no estaba para nada. Y esta tarde con la rodilla ya bastante mejor he salido a hacer otra prueba: he corrido la asombrosa cantidad de poco más de 3 km. en 14:58. Que  tampoco era cuestión de hacer hoy, casi en la víspera de la carrera la "tirada larga", jajja. El caso es que hoy la probanza sí ha resultado medio bien, al menos he podido correr, aunque sigo  teniendo molestias, creo que es un "bursitis" que me queda aún en la parte alta de la rodilla, que no acaba de desaparecer. Veremos con más kilómetros y desniveles qué pasa.

Ah, y además como daño colateral: voy pasado y "repasado" de peso. Juer encima de no hacer deporte he tenido hambre a todas horas.

Así que gordo, medio cojo y sin entrenar no sé hasta dónde voy a llegar, porque en un entrenamiento serio este percance a falta de 15 días podía servir incluso para "descansar", sin embargo los malos estudiantes tenemos que aprovechar hasta la última noche, en este caso los días de Semana Santa y el fin de semana pasado, pero como no ha sido así me presento a hacer 107 km. en un día con una bagaje de 368 km. en lo que llevamos de año, jeje, no es mala proporción.

Por eso: ¿habrá montaña?, ¿cuánta?, ¿sólo playa? (que por cierto, tampoco es que se anuncie el tiempo especialemte propicio para ello).

En este caso, más que nunca, sí que puedo decir que me conformo con acabar. O al menos con que no me echen por no pasar a tiempo en algún control de paso intermedio.

Ah, por cierto, si estáis muy aburridos el viernes por la noche o a lo largo de todo el sábado, en el facebó de la carrera dicen que se puede seguir en directo la salida y luego ir teniendo noticias. No sé cómo exactamente. Hombre, lo mismo salgo, acabo de ver que se puede seguir en directo a los "cracks" y también el cierre de la carrera, por ahí andaré, jejeje.

Ya veremos, dijo un ciego.

miércoles, 7 de marzo de 2012

Dos buenos entrenamientos y una media maratón. 1/2 IM en tres días.

Eso es lo que dio de sí el fin de semana: un 1/2 IM, pero en tres días.

El viernes natación

Bueno fue algo más que en un 1/2, fueron 2.600 metros que me supieron a gloria. No es que esté nadando en mis mejores tiempos, todavía no son las fechas, pero por momentos me sentí muy a gusto. Después de un comienzo de año más o menos bueno pero con algunos parones, volví a nadar cómodo.

El sábado bici

Se acabará conviertiendo en un clásico. Ciudad Rodrigo-Salamanca. 89 km. en 2 h.58´; 30 km/h de media, clavados. Y digo que será más o menos habitual ir a pasar el fin de semana a Salamanca en bici cuando por circunstancias de más gente que vaya  se cuente con un vehículo para volver bici y ciclista. En este caso contaba con Phaeton, pero había otras muchas posibilidades para volver con motivo de la celebración de la Media de Salamanca y la alta concurrencia de farintaos en la misma.

Día nublado después de tantos días de sol  y temperatura algo fresca, pero no fría, un buen día para la bici. Además el poco viento que soplaba era favorable, así que, terreno fácil, prácticamente llano, sin calor y viento a favor: vamos mis condiciones ideales, jeje, tenía que ser siempre así, aunque más avanzada la temporada también guste enfrentarse a los puertos. Pero amiguitos, qué gozada ver el cuenta muchas veces a 40 y pico por hora.

Y el domingo I Media Maratón de Salamanca

Después de dos de cal, tocaba la de arena. Tampoco es que fuera un "fracaso", porque ya sabía en las condiciones que iba y lo que iba a pasar, y se confirmaron las expectativas, aunque sí fue un poco peor de lo que pensaba. 

Iba cojo y cojo corrí, para hacer 1:46:52.

El martes pasado me aparecieron unas molestias en el gemelo derecho. Pero no en la parte baja de los gemelos o los sóleos, donde en otras ocasiones he tenido problemas en ambas piernas, sino en la parte superior externa. Es algo extraño, nunca había tenido molestias ahí y además tampoco es que llegara excesivamente cargado de kilómetros, al revés, de momento en lo que va de año he corrido más bien poco. El jueves volví a salir, con el mismo panorama, a los 4 ó 5 kilómetros otra vez molestias; no lo suficientemente fuertes como para hacerme parar, pero sí para hacerme ir medio cojo. Así al  tran tran completé 14 km que eran la prueba para saber si podría hacer la media de Salamanca, no corría "tanta" distancia desde finales de diciembre.

Con tales antecedentes el objetivo de la media sólo era acabar y disfrutar del ambientazo que se preveía, como así fue. Desde luego si no hubiera sido en Salamanca y la primera edición seguramente no la habría corrido. En definitiva se trataba de ser partícipe de una carrera que había nacido grande, con el éxito que supuso el agotar las plazas disponibles y las sucesivas ampliaciones hasta el tope que se puso la organización de 1.800. Además, entre otros muchos amigos y conocidos, gran concurrencia de farintos y de entre éstos una buena representación jaramuguil (estábamos casi al completo), con algunos hace tiempo que no coincidía en una carrera.

Aquí una parte de los jaramugos (parece que los barbitas estamos de moda, pero se nos coló un imberbe en la foto).


La salida cuesta abajo, pese a ir reteniéndome, más rápida de lo que pensaba (tampoco fui consciente hasta ver el crono al pasar por el km. 2, más o menos lo que aguanté con Míchel). Más adelante aparecieron las esperadas molestias del gemelo, la bajada de ritmo,  la primera cuesta, el encuentro con Juanmi "Titi" con el que hice otros 2 ó 3 kilómetros por Vistahermosa (donde nos "retrató" Morgan, foto que salió en la edición "papel" de La Gaceta) y el Zurguén y si hasta entonces había ido al tran tran, pero más o menos bien, a partir de entonces empezó el penar.

 

Todo el tramo del río muy lento, medio cojeando, y adelantándome gente en tropel, para rematar con el cuestoncio y los últimos kilómetros desangelados antes de enfilar las avenidas previas a meta. Pero tampoco iba "frito", por momentos pensaba que pese al gemelo podía acelerar algo, que el ritmo cansino no era sólo por el gemelo, que había también algo de cabeza. No es que esté en un gran momento de forma, pero tampoco para ir arrastrándome a más de 5:30 el km., sin embargo el desánimo y el acomodarte a ese ritmo tontorrón no me "dejaban" sacar algo más de chispa, con lo cual me limité a ver pasar los kilómetros, deseando acabar con aquéllo, haciendo sendos intentos, que quedaron en eso, en  vanos intentos, de  bajar primero de 1:45 y luego de 1:46.

Por otra parte la carrera confirmó las expectativas, fenomenal ambiente y extraordinaria organización. El recorrido duro como ya sabía, aunque más de lo que pensaba y  demasiado "extrarradio". Seguramente, viendo la extaordinaria respuesta de los corredores y las posibilidades de que el año próximo se puedan aumentar dorsales, lo cual significa más corredores-turistas foráneos con familias y acompañantes, es decir, más "cuartos" para la economía local, la organización pueda "presionar" algo más al Ayuntamiento para que sea más céntrico y desde luego mucho más atractivo.

viernes, 2 de diciembre de 2011

Maratón de San Sebastián, las circunstancias mandan.

Diez años, diez.
La maratón de San Sebastián se presentaba incierta. Como sabéis el miércoles anterior tuve un pinchazo en el gemelo que no me hacía ser nada optimista, pero tenía que estar en la salida para celebrar el cumpleaños que también ya sabéis y luego: "Dios dirá", ¿5 km., 10, 20....?.

Antes de la salida con Piera a quien conocimos en el albergue.
El pequeño calentamiento que consiste en ir desde los vesturarios hasta la salida (unos 300 m.) me hace albergar ciertas esperanzas, no noto nada en el gemelo. Salida con calma, sin forzar, hoy no se trata de batir ningún "guol récor" sino de ir poco a poco, lo que se pueda y si no se puede media vuelta y a la ducha. Km 1 en 5:05 y justo en ese momento, unos pocos metros después del cartel, me da el pinchazo. Bufff, pues menudo plan. A partir de ese momento voy con molestias, de  momento aunque incómodo no es excesivo, pero soy consciente de que lo lógico es que vayan a más, así que si iba con precauciones ahora más. Bajo el ritmo y continúo, me fijo la meta en hacer 10 kilómetros, mejor dicho en ir haciendo kilómetro a kilómetro, pero sí me hacía ilusión llegar a los 10.

El recorrido son dos vueltas y una más pequeña al principio. Al acabar esa vuelta pequeña, justo al salir del estadio,  km. 6, me da otro pinchazo. Bajo aún más el ritmo y continúo medio cojo con el objetivo de los 10 km. Al paso por  ese punto, junto al avituallmaiento veo a las asistencias de la Cruz Roja y voy enfilado a darme réflex o similar. Además durante esos breves instantes puedo disfrutar de los endiablados ritmos de los txalapartaris que están también allí animando el paso de los corredores. Continúo tocado y con molestias, pero inexplicablemente no van a más, sigo a lo mío, a ir haciendo kilómetros poco a poco y parando cuando veo a la Cruz Roja a por mi "dosis".

Por el Km. 17 estaba Asís animando y retratando.
Al pasar por los kilómetros 12-13 es cuando veo clara la opción de que, salvo catástrofe en forma de lesión verdaderamente seria, voy a acabar, las molestias, al contrario de lo que cabría esperar, cada vez son menores y por el 15-16 aumento el ritmo ligeramente, empiezo a hacer los kilómetros en menos de 5 minutos, recupero algunas posiciones y poco antes de la media paro por cuarta y última vez con la Cruz Roja. Media en 1:48.
Km. 20 por la Concha, ¿y los otros 2.500?.
A partir  de la media por momentos incluso me olvido del gemelo, lo que me deja correr más suelto y disfrutar enormemente de la sensación de correr sin grandes sofocones, al haber ido con calma desde el principio puedo correr muy a gusto en estos kilometros en que normalmente se empieza a flojear, por primera vez hago la segunda media más rápida, y disfruto, disfruto mucho, corriendo, empapándome del extraordinario ambiente, de los ánimos de la gente, que como hemos comentado muchas veces, aquí son de verdad, animan y aplauden con ganas, y más en estos kilómetro que nos van llevando poco a poco al final. Además a estas alturas voy adelantando a un montón de gente, gente que se va descolgando del grupo de las 3:30, es más por un momento me planteo el alcanzar la cabeza de ese grupo, pero tampoco hay que forzar ahora de forma tonta y arriesgar a perder lo que tanto me ha costado conservar a lo largo de toda la prueba, además, qué demonios, aunque no haya ido a tope, 30 kilómetros en las piernas no dejan de ser 30 kilómetros, jeje.

Al final 3:33:12, sí habría bajado de las 3 :30 descontando el tiempo de las necesarias paradas en la Cruz Roja y otras paradas técnicas: 2 para "aguas menores" y una para "mayores", a cuenta de tanto parón a algunos los he adelantado unas cuantas veces, jeje, pero como decía al principio hoy no era día para récords, hoy me tocó correr de otra manera, y creo que lo hice bien. Por eso disfruté de mi décimo aniversario como si hubiera hecho mi mejor marca.

Por cierto, supongo que buena parte del éxito se debe a las buenas artes de mis fisios de la Clínica Puerta de Santiago, que con su masaje y vendaje de colorines los días previos me dejaron más o menos en condiciones, además de las asistencias de la Cruz Roja en la carrera. El dichoso vendaje este de las tiras que nunca me acuerdo como se llama yo realmente no sé si hace algo, supongo que sí, estas cosas es difícil "cuantificarlas" (también un compañero corredor me habló allí bien de él), pero queda muy "profesional", aunque como lo tenía puesto desde el viernes con el roce de la ropa se me empezó a despegar algo y claro, si lo parcheas de cualquier manera ese efecto "epatante" se pierde y deja de quedar profesional para quedar cutrillo, pero algo había que hacer, jeje, así acabó (quizás haya que pelarse las patas para que pegue mejor).


Al margen de la carrera hemos disfrutado enormemente de San Sebastián y de los amigos, el sábado buena pateada todo el día, que comenzó con un baño en la Concha. Nos ha jodío, si se baña la gente en algún sitio un Jaramugo no puede ser menos y en San Sebastián estamos acostumbrados a ver en los telediarios unas gentes, generlamente mayores, bañarse incluso en los días más crudos del invierno. No se podía dejar pasar la oportunidad


incluso de lucir la camiseta que llevo sin quitarme desde mayo, jeje


Luego ya con Asís y Silvia de pinchos, café torero, paseo y conversación toda la tarde. Y más tarde también con Montse y David y más pinchos. Por cierto no sé que tendrán los pinchos

y las cervezas
de San Sebastián, pero no me hizo falta comer nada durante la maratón ni probar el acuarius ni otra bebida que no fuera agua y ésta en muy poca cantidad (también ayudó un día fresco, soleado y sin viento, perfecto para correr). Hablando de cerveza, el segundo control de alcoholemia que me hacen en mi vida fue a las 8 de la mañana cuando íbamos a la salida, imaginaos la situación: un coche con cuatro corredores disfrazados de tales y a escasos 500 metros de la salida de la maratón, pensábamos que el guardia estaba de coña, de hecho lo estaba (nos preguntó que si habíamos tomado EPO), pero me hizo soplar: 0´0, anda que si doy...

Y como fin de fiesta encuentro también con Albertxo y Josu, que sin duda deben ser los animadores más entusiastas de todo el País Vasco, los tíos no se pierden ni una, claro así los conoce y aprecia tanta gente.

Como pequeñísima muestra de agradecimiento a nuestros anfitriones Asís y Silvia, que se han desvivido por guiarnos y acompañarnos en su ciudad no podíamos menos que hacerlos miembros de honor de la "Orden Jaramuga" con la entrega de una modesta chapa. Asís, aunque te la llevaste tú, que sepas que el reconocimiento es para los dos, jeje. Os esperamos en tierras charras. Un abrazo muy fuerte.


Despedida y cierre con foto de familia

jueves, 24 de noviembre de 2011

Cagon mi sombra.

Esta tarde me planteo una última prueba fuerte antes de  San Sebastián el próximo domingo, quiero hacer unos 8´5 km fuertes.

Todo va bien, voy fuerte, rápido y a gusto, cuando me aparece una pequeña molestia en el gemelo derecho que ya venía manifestándose ligeramente desde hace unos días, para al poco tiempo convertirse en un pinchazo que me hace casi parar, sigo "trotando" muy lento, medio cojo y directo a casa, los 8´5 km. se quedan en poco más de 7.

Hielo, antiinflamatorios y mañana al fisio a ver si se queda en una contractura, sobrecarga o puede ser algo peor, y en cualquier caso a ver qué se puede hacer cara al domingo, aunque me parece que para eso era mejor ir a Lourdes.

En fin.... ya veremos y a esperar acontecimientos.

miércoles, 19 de octubre de 2011

Vigilando la patata. Y III. Vía libre.

Como las obras clásicas: planteamiento, nudo y desenlace, ésta ha sido una historia en tres capítulos, hoy el desenlace.

Ayer cardiólogo. Tranquilo, pero con cierto nivel de "suspense" ante lo que espero sea la confirmación de "malas noticias", para las que ya voy resignado.

Le cuento el rollo, le dejo los informes médicos, en particular los resultados de la prueba de esfuerzo, empieza a examinar las gráficas, que para mi sorpresa no parece entender del todo (juer, pues empezamos bien),  le indico dónde está "lo importante", el texto.

Preguntas y más preguntas: antecedentes médicos, familiares, revisión de la analítica de agosto y yo deseando pasar de una vez a lo que me interesa el ecocardiograma.

Examen físico: "Buen aspecto general. Normal coloración de piel y mucosas....". Etc, etc, etc., vamos todo normal.

Me hace también un electrocardiograma: "R. sinusal a 60x. PR: 9.24 seg. BIRDHH. Sin patrón de S.B (no ST elevado en V1-V2)". Supongo que no entendéis ni papa de lo que he escrito ¿verdad?, jeje. Yo tampoco, pero creo que lo que se saca en claro es que es normal, salvo el bloqueo auriculo-ventricular que ya me detectaron en el electro que me hicieron en Valladolid, pero que no supone ningún problema, como ya me explicaron en su momento es una adaptación relativamente frecuente y normal en un corazón de deportista.

Cardiogram. Huir de ataque cardíaco Foto de archivo - 8860784

Y por fin, vamos "al tema", el ECOCARDIOGRAMA, aquí está la madre del cordero y es lo que me ha traído hasta la consulta del cardiólogo, ver si el resultado de la prueba de esfuerzo se debe a algún problema cardíaco que pueda tener consecuencias más graves.

Ecocardiograma: "Ventrículo izquierdo don diámetros y volúmenes normales. Motilidad normal. FE 58%. Grosor paredes del ventrículo izquierdo de 11mm. Sin alteraciones anatómica o funcionales a nivel valvular".

Es decir, se descarta la existencia de algún problema cardíaco: ni estenosis ni hipertrofia. En ese sentido puedo estar tranquilo, falsa alarma, además no le da mayor importancia al hecho de que la tensión alta suba tanto con el esfuerzo ni mucho menos a que la baja se quede tan baja, parece que es incluso mejor que la baja no suba de donde está, y el que la alta suba lo achaca a una cierta hipertensión general basado tanto en los informes y analítica previos como en su propio reconcimiento (chiste malo y viejo: "Buenas doctor, vengo a que me reconozca. Pues no, ahora no caigo").

Juicio diagnóstico:
"-Sin cardiopatía estructural. Función cardíaca preservada.
-Dislipemia. HTA leve. BAV de primer grado en deportista.
-Clase funcional I.".

En definitiva que lo que tengo es cierta hipertensión (138-140/90) y alto también el colesterol (en los análisis de agosto Colesterol: 263 mg. HDL: 95.2 mg. LDL 145 mg) sin ser preocupantes ni uno ni otra, sin necesidad de medicamentos y únicamente controlado mediante régimen alimenticio, lo típico en estos casos: restringir sal, grasas, calorías y demás recomendaciones habituales y controles periódicos.

Régimen de vida: "Normal y (por lo que a mí me interesa ahora) activa físicamente".
Un gran corazón rojo con brazos, piernas y rostro sonriente en funcionamiento que representa un corazón sano aislados sobre un fondo blanco. La imagen es un vector EPS guardan en formato AI8 y puede ser redimensionado a cualquier dimensión sin pérdida de calidad.
 Foto de archivo - 3079925

Así que esta tarde he salido a correr, con ganas, olvidando el ritmo "cansino" de más de 5:30 km que me había visto obligado a llevar los días de atrás, que parecía un "futbolero" cuando salen a correr  todos juntos (al menos aquí en el pueblo) en que parece que se trata de ver cuál va más lento. No sabía si mi cuerpo recordaría correr a menos de 5 min/km. Entre los días de "incertidumbre médica" y tanta carrera de montaña en verano, salvo días aislados hacía tiempo que no corría "rapidillo" y parece que sí, me he pegado un pequeño calentón, aunque no mucho rato, pero llegando con una sensación de "necesidad" de estirar, que los días de atrás ni había sentido.

Así que aquí estoy de nuevo, no es que haya estado mucho tiempo fuera de combate, pero vuelvo con ganas y ahora toca otra ardua tarea, jeje, la de coger calendario y tarjeta de crédito y empezar a señalar fines de semana de carreras.

P. S. - Muchas gracias a los que de una u otra manera os habéis ocupado, preocupado o interesado por mí. Nos seguimos viendo "zapatilleando" por esos mundos.

jueves, 6 de octubre de 2011

Vigilando la patata. Capítulo II.

Estamos con segundas partes de historietas.


En agosto dejé el relato de mi visita al Centro Regional de Medicina Deportiva en el que quedaba pendiente una prueba de esfuerzo para el día 30 de septiembre.

Por tanto, el viernes volví a Valladolid. Prueba en bici en la que va aumentando paultinamente la resistencia para comprobar el funcionamiento del bloqueo aurículo-ventricular de primer grado detectado en el electro.

De momento buenas noticias, o así las interpreto yo por el comentario de la médico: al poco de comenzar la prueba, quizás no hubieran pasado ni dos o tres minutos,  dice algo así como "ya hemos acabado con la prueba", lo que, como digo, interpreto en el sentido de que lo que se trataba de comprobar está comprobado y no hay ningún problema. No obstante ya que estamos vamos a hacer la prueba completa.

El desarrollo de la misma es satisfactorio, parece que todo va bien, según los parámetros normales. Para mí no está suponiendo ningún esfuerzo extraordinario, en ningún momento he estado ni siquiera cercano a lo que podríamos llamar "pegarme un sofocón". Acabo tan contento, doy por hecho que todo ha ido bien.

Sin embargo parece que no todo está tan bien: según me explica luego la doctora, al llegar a un nivel alto de esfuerzo la tensión arterial se "descompensa" mucho de modo que conforme aumenta el esfuerzo y consiguientemente las pulsaciones aumenta correlativamente la tensión "alta", sin embargo la "baja" que también debería ir aumentando se queda estable.

"Desde el 80% de la FCTM se evidencia aumento importante de la TA diferencial (llegando a 260/90 al 86% de la FCTM a 149 spm). En ningún momento aparecen alteraciones de ritmo ni de la conducción cardíacas, ni signos de sufrimiento miocárdico al 88%".

Me explica las posibles causas y los problemas que puede suponer, pero para hacer un diagnóstico definitivo y el posterior tratamiento o medidas que tomar hay que hacer una ecografía.

"Presumible estenosis subaórtica (o aórtica) asintomática (descartar MCPH subaórtica). Es imprescindible la realización de estudio ecocardiográfico para evaluar morfología y funcionamiento cardíaco".

Así que a pedir consulta con el cardiólogo. Ya está pedida, no sé lo que tardarán en citarme, pero  mínimo un mes o mes y medio, aunque estoy tratando de ver otras opciones que reduzcan ese tiempo de incertudumbre. Entre tanto puedo seguir haciendo deporte sin pasar del 75% de pulsaciones.

Me "cagüen " el bip bip.

Nunca he usado pulsómetro para entrenar, a lo sumo 8 ó 10 veces hace ya un montón de años, la mayoría en bici,  más por curiosidad a posteriori, que por ir viendo y controlando durante el "entrenamiento".

Ayer lo busqué y tras comprobar con cierta sorpresa que aún funciona salí a correr un rato. Fijé las pulsaciones en algo más del 75%, si no recuerdo mal en 137 y activé el pitido de aviso cuando se sobrepasa ese umbral.

Joer qué coñazo, todo el rato el chisme pitando. Sin forzar en absoluto ya pitaba, pero si más despacio no puedo ir. Al final hice unos 8´2 km. en 44:17, a 5:24 el km., como el resto de días sea así se me van a quitar las ganas de correr. Tendré que empezar ya a nadar, que supongo que las pulsaciones subirán menos, o al menos no tendré que aguantar el pitido de los coj......

En fin, esta es la causa de que en el margen de este blog figure en blanco el apartado de "Ya me he apuntado" cuando lo normal es que al menos hubiera dos o tres pruebas a las que ya estuviese inscrito. Una de ellas  debería ser la Maratón de Valencia, pero a no ser que cambie mucho la cosa de momento se va a quedar en la reserva, y como esa otras muchas, hasta que el asunto se aclare. A no ser que me dé la ventolera, me líe la manta a la cabeza y siga, si no como hasta ahora, pero sí dándome alguna alegría de vez en cuando, aunque con esos ritmos de entrenamiento a pocas alegrías podré aspirar.

Al menos me dí el gusto de participar el domingo en la subida a la Peña de Francia que organiza el C. C. El Tubular. Donde por cierto me encontré bastante cómodo y si bien al principio me ha costado coger ritmo luego, incluso la parte más dura previa al Paso de los Lobos la he hecho razonablemente bien y al final he llegado con ganas de más. ¿El canto del cisne?.

En fin, ya veremos..... dijo un ciego.

miércoles, 17 de agosto de 2011

Vigilando la patata.

bloqueo

Hace unos días acudí al Centro Regional de Medicina Deportiva en Valladolid para hacerme un reconocimiento, dicen que viene bien.

Hace un montón de años que no me hacía ni siquiera un análisis de sangre, más años incluso que no me hacía un electro y nunca me he hecho una prueba de esfuerzo. Sabía de la existencia del Centro Regional de Medicina Deportiva, pero nunca me había propuesto seriamente acudir a él, entre otras cosas porque no me apetecía desplazarme una mañana a Valladolid, es lo que tiene lo de vivir en un extremo de la periferia, y menos en época de trabajo.

Sin embargo, en principio sólo por curiosidad y por ver el estado de salud "deportiva" en general me interesé por el asunto, por si esto funcionaba tambien en agosto, cuando yo tengo vacaciones. Dicho y hecho. No sé si el día 1  ó 2 de agosto contacté con ellos pidiendo una prueba de esfuerzo, aunque en mi caso no le saque todo el rendimiento posible, pues en mis "entrenamientos" no sigo planificación alguna, ritmos, umbrales ni nada por el estilo, vamos no uso ni pulsómetro.

Para mi sorpresa al día siguiente me llaman por teléfono: de momento no te hacemos prueba  de esfuerzo, pero sí reconocimiento médico, el día 9. Vaya, esto sí que  es rapidez, ¿será siempre así o es que en agosto la mayoría de deportistas "serios" están de descanso?.

Sea como fuere: análisis de sangre y orina, electro, espirometría, toma de medidas, flexibilidad (no sé si me dejo algo) y entrevista con el médico.

La espirometría no sé si es que no la hacía bien o qué, la tuve que repetir varias ocasiones, porque daba unos resultados muy bajos, me decía la enfermera que tenía que tener más capacidad pulmonar (efectivamente intuyo que no debo tener mucha), aunque ahora con los resultados es normal.

Hoy me han llegado los resultados:
Peso 80´4 kg (ay madre el veranito, sus cervezas y sus merendolas), altura 174´4 cm (vaya siempre decía que 1´75, habré encogido algo), IMC, 26´4, lo cual significa que soy obeso, jajaja.
Cintura: 90´1 cm., cadera 100´8 cm., l. cintura cadera: 0´89, normal.
Espirometría compatible con la normalidad  FVC 97%,  FEV1  105%.
Analítica: eosinofilia. Que parece ser según el internés que no es nada malo.

De los análisis me sale el asterisco en:  Colesterol 263 (los valores normales son 120-220) y Colesterol HDL 95´28 (30-65), juer según lo vi no me cuadraba tener tanto colesterol, luego indagando un poco ya he visto que el de los 263 es el "total", que no sé que pueda significar un total tan alto, pero al parecer no debe haber problema ninguno porque el de 95´28 es el "colesterol bueno", que está bastante por encima de lo normal, mientras que el "malo", el LDL está dentro del valores normales 145 (60-160).
También me sale le asterisco en lo de los Eosinófilos %, tengo 9´7 (0-5) y en  eosinófilos 0´58 (0´04-0´4).

Pero, en fin, al grano, ya en la consulta el médico al ver el electro vio algo raro, cuyo nombre no recordaba hasta ahora con el papel delante (y con el google, porque el informe no da más que iniciales)  era  un "Bloqueo auriculoventricular de primer grado" y me mandó a una compañera de medicina interna. Según el informe: Electrocardiograma: B A-V 1º (334ms). FC: 61 lpm.  TA: 145/80 mm Hg. Normal.

La mediquesa me explicó que inicialmente no significa nada "malo", que es algo relativamente frecuente en deportistas y que puede deberse a una adaptación del corazón a la práctica deportiva continuada, no obstante me prescribió un prueba de esfuerzo para comprobar que todo está en su sitio y que no se deba a otras circunstancias más dañinas. Pero que incluso hasta entonces siga con mi rutina deportiva habitual.

Esta mañana como digo me han llegado los resultados de las distintas pruebas y al ver eso ya he andando indagando en el internés (qué bueno y que dañino a la vez puede ser para todas estas cosas médicas -y no sólo médicas- porque parece que leyendo lo que se ve por ahí ya todos somos expertos en cualquier cosa, jajaja). En fin, que según leo, en efecto, no tiene porqué ser malo, que puede ser inlcuso transitorio, que es conveniente revisarlo periódicamente, etc, etc, así que el 30 de septiembre vuelvo de excursión a Pucelandia.

De todos modos, por si me dicen que tengo que dejar el deporte tal y como lo llevo practicando hasta ahora ya tengo elegido otro menos agresivo, el tiro con arco, jajaja.

sábado, 8 de enero de 2011

Medias tintas y borrones.


Menudo inicio de año. Si bien empecé el día 1 con 16 Km. muy buenos el día 4, martes por más señas, salí a correr con ciertas molestias en la parte delantera de la tibia, supongo que periostitis o el "síndrome compartimental" (o algo así), que ya tuve hace unos años, realmente no sé muy bien en qué se diferencian ambas lesiones. Decidí acortar el recorrido habitual y dar unas vueltas al parque de La Glorieta en terreno de tierra , además algo más blandito de lo normal por las lluvias, pero el dolor era cada vez mayor y en previsión de males mayores, desanimado y con vistas en el Cross de la Fuente de San Esteban del domingo me retiré con poco más de 4 Km.


Así que estos días, que se presentaban buenísimos para correr con buena temperatura y lluvias "tolerables", incluso para hacer el cabra por el campo corretenado entre charcos y barro cambié las zapatillas por la bici: el día de Reyes casi 78 Km sin mojarme ni una gota, ni frío, eso sí bastante aire a la vuelta. Y hoy, dispuesto a hacer una jugada parecida me he vuelto a quedar a la mitad. Me pilló la lluvia, pero sin frío y sin ser muy fuerte no es gran dificultad. Sin embargo ya de vuelta, la carretera mojada y peligrosa, bajando con mucha precaución, frenando casi todo el rato, con alguna chinilla en la zapata con lo que además de rayarme la llanta la frenada es menos eficaz, de repente oigo un chasquido y ... un radio de la rueda delantera que decide bailar por libre.


En otra ocasión habría intentado seguir, pero con la carretera y los frenos en esas condiciones me "acongojé". La cosa quedó en unos pírricos 24 Km. Cuando ya había solicitado el oportuno "rescate" un buen samaritano tuvo a bien recogerme.


Ni correr ni bici, todo se quedó a medias, la última opción era nadar y allá que me fui pensando en qué incidencias me podían ocurrir, ya estaba temiendo que a mitad de la sesión se me rompiera el bañador por la mitad, jajajajaja. Afortunadamente no pasó nada extraño y pude completar mis 2.250 metros.


Estoy con antiinflamatorios, y cuando me acuerdo estiramientos, para el cross del domingo espero llegar más o menos en buenas condiciones, al menos para probar. Lo que ya tengo más en el aire es la maratón de Badajoz del día 30, si el domingo no acabo muy tocado sí podría llegar, pero no como me gustaría. A lo que sí voy es a los Trihos dos Abutres , aunque no esté en muy buenas condiciones hago los treinta y pico kilómetros de montes y riberas aunque sea andando, jeje; después de que nos admiteran a los de la lista de espera espero reencontrarme y pasármelo estupendamente con los amigos con los que coincidí en el Ax Trail en octubre, además parte del recorrido es por la misma zona y la comida de "convivio" en el mismo sitio en que estuve en aquella ocasión.

jueves, 12 de agosto de 2010

Recuperando mi sitio en la carretera.

Quinta salida con la bici desde el "alta médica" (aparte de dos días de toma de contacto con el rodillo).

Y hoy por fin me he reencontrado, evidentemente no estoy igual que hace mes y medio, pero me he sentido muy a gusto, también es verdad que ha hecho menos calor y sobre todo que al volver tenía el aire a favor, que hace mucho para llegar con ganas en lugar de llegar derrotado, así que finalmente he dado otra pequeña vuelta para hacer otros 10 Km. más de los previstos.


Pero sobre todo me he sentido muy cómodo, es una extraña sensación que no sabría muy bien cómo definir, o quizás sí, es una sensación de confianza, porque los días de atrás iba por la carretera como si estorbara a los coches, intentando apartarme lo máximo posible y con un miedo continuo a ser arrollado, hoy me he sentido en mi sitio, en mi espacio. Además el hombro apenas me molesta, únicamente cuando cargo o fuerzo algo alguna postura (puedo incluso ir acoplado sin problemas) y un poquito más al ponerme de pie, aunque hasta el momento he buscado recorridos casi llanos y con buenas carreteras, pese a que siempre hay algún tramo con peor firme.

Cuando más me ha dolido el hombro ha sido al hacer algún movimiento un tanto brusco con el brazo (y no precisamente para saludar) a algún conductor que teniendo toda la carretera libre se empeña en pasar demasiado cerca.


No me importa que me adelanten cerca si en una carretera estrecha vienen coches de frente y el adelantamiento es a baja velocidad, con buena voluntad por todas las partes no hay problemas, pero me repatea que en una carretera amplia, sin tráfico, pasen pegados a mi como si les fueran a cobrar por pisar el otro carril. ¡Coño, hidepu, si tenemos toda la carretera para los dos, no tenemos que ir pegaditos !.

Al hilo de esto me ha dado por pensar que hay que echarle un par, pero que muy grande, para salir con bici en una gran ciudad, bueno, incluso en una mediana ... y en una pequeña. Menudo agobio andar por las calles rodeado de coches y llegar a una carrtera y tener que soportar un zumbido permanante a tu lado, no sé si podría, aunque me imagino que no hay otra, que "ajo y agua". Aquí, que enseguida pillas carreteras semidesiertas, en estos días de agosteños y turistas están algo más transitadas y ya me da un poco de "canguis" en algunos sitios.

En fin, manteniendo nuestro sitio, pero siempre mirando con el rabillo del ojo por si acaso.

Pd. Iba a poner un vídeo, quizás ya un poco antiguo y que seguro que habéis visto, de una chalada en Galicia que atropelló a unos ciclistas, pero parece ser que la mujer está "loca" de verdad y fue ingresada, con lo que los improperios que pudiéramos lanzarle se deben convertir en exigir que para circular con un vehículo se hagan pruebas realmente válidas, o mejor dicho, que las pruebas existentes en la actualidad "se hagan".

jueves, 5 de agosto de 2010

La costilla del adán.

(NB: Dícese que un "adán" es una persona desaliñada, descuidada, lo que también por aquí se suele llamar "farraguas" o incluso quizás entraría dentro del concepto de "andapadres", cuyo significado exacto desconozco, pero que no andará muy alejado de lo anterior. Pues bien, forzando el significado de "adán" para poder usarlo en el "chiste" del título y aplicándolo en un sentido muy amplio también se llega a usar, como es el caso, para referirse a un "cabezaloca", un "sin sentido común", “un ser sin fundamento” que diría mi abuela, es decir, yo).

26 de Junio de 2010, se celebra la V edición del Triatlón Valle de Buelna, aproximadamente 16:30, bajada del Alto de San Ciprano,




el "adán" va lanzado en la bajada motivado por las buenas sensaciones que hasta ahora lleva en la prueba, está muy conforme con la natación, está bien de forma y de fondo, con muy buenas expectativas, la bici la lleva bastante bien, en las subidas le pasan algunos, a los que vuelve a adelantar en las bajadas y en el llano, y así así, con esa buena motivación en algún lugar como a la mitad de la bajada del puerto, hacia el Km. 32 del sector ciclista, tras una recta en la que aprieta para adelantar a otro participante se encuentra ante sí una curva cerrada a la derecha que el triatleta que le precede "decide" hacer recta, dando un fuerte frenazo con derrapada de la rueda trasera y gran cogotón.

El "adán", para no ser menos, en parte distraído, en parte sorprendido, en parte acojonado por lo que acaba de ver, pero fundamentalmente por ir demasiado rápido, también coge mal la curva saliéndose de su carril y pasando al carril contrario, inconscientemente, a la vista del resultado del frenazo de su predecesor intenta salvar la situación sin pegar el frenazo, frenando poco a poco y abriéndose todo lo posible. Pero todo tiene un límite, se le acaba el carril contrario, se le acaba el mínimo arcén, rueda unos momentos junto a un amenazante bordillo, hasta que pasa lo que tenía que pasar: tremenda costalada contra el talud de tierra y hierba (menos mal).

"Visitas" y enorme cara de preocupación de los amigos Humberto y Atalanta (gracias una vez más compañeros, pero es difícil acabar con la mala hierba, jeje) a pie de carretera, ambulancia, hospital de Torrelavega, rayos X, e Informe de Urgencias, aparte de cosillas menores, diagnóstico: "Fractura 1/3 medio de clavícula izda. con acortamiento + fractura de 7ª costilla + fisura en 9ª costilla + fx de 3ª".




Lunes día 2 de Agosto, 5 semanas y 2 días después del percance, el médico me retira por fin el molesto soporte de clavícula, en extranjero “sling” y en cristiano “ocho” y me prescribe ejercicios de movilidad del brazo, me recomienda para ello la natación, correr sigue prohibido por el momento y la bici también está permitida, si bien, soy yo el que pone alguna objeción, no me fío de que en algún gesto extraño se vaya por la borda lo recuperado o de que no pueda manejar correctamente la bici (bueno, eso con los brazos bien tampoco era capaz de hacerlo, si no, no estaría en estas, jajaja), además de que me da cierto miedo ante posibles molestias al cargar el peso sobre el brazo.

El caso es que hoy día 4 de Agosto, después de 38 días he vuelto a realizar una actividad deportiva (exceptuando la subidita caminando a la Peña el día de “En tos lus frentis”), el período más lago de inactividad desde hace un buen puñado de años. Y quizás tampoco lo haya echado tanto de menos como pensaba, al menos el ejercicio diario, sí el no poder ir a carreritas y chaladuras varias y las que me pueda perder hasta que esté otra vez más o menos en condiciones.

Pero a lo que iba, esta mañana me subí al odioso rodillo, 45 minutos, contados, “obligándome a estar un ratito más” y deseando que llegara el final. Uno no sabe ni en qué pensar, aunque al final algo saqué en claro, dando vueltas a la cabeza empezó a tomar forma este rollo. Eso sí, acabé como una croqueta recién sacada de la sartén chorreando aceite, todo mi cuerpo estaba envuelto en una buena cobertura de sudor chorretoso además de que realmente parezco una oronda croqueta con mi “recuperada” barriga, a la que han ido a parar buena parte de los 5 kilitos que he cogido, en parte por al inactividad y en parte por los festejos varios que ha habido estos días y las cervecitas propias de estas fechas. Con lo bien que andaba yo, que ya había conseguido que al montar en bici, ¡incluso acoplado! ya no me dieran las piernas en la barriga. Pero bueno, confío en rebajarlos en un plazo razonable.

Porque creo que no voy a tardar mucho en estar “casi” operativo: lo de nadar poco a poco, tengo algunas molestias en el hombro, pero creo que en pocos días se pasen y luego será cuestión de ir cogiendo fuerza. La bici creo que también la voy a coger pronto, por alguna carretera lo más llana posible y sin baches ( o sea igual que las salidas que hacía antes, jeje) eso sí tengo que revisarla antes, que aunque le echó un ojo así por encima Phaeton tengo que comprobar que todo funciona. Y lo de correr, aunque sigue prohibido, antes de volver al médico el día 23 seguramente me salte la prohibición a ver qué tal va la cosa (no os chivéis al Dr.).

¿Cómo era lo de MacArthur: “volveré”. Pues bien, ya estoy aquí.