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miércoles, 7 de marzo de 2012

Dos buenos entrenamientos y una media maratón. 1/2 IM en tres días.

Eso es lo que dio de sí el fin de semana: un 1/2 IM, pero en tres días.

El viernes natación

Bueno fue algo más que en un 1/2, fueron 2.600 metros que me supieron a gloria. No es que esté nadando en mis mejores tiempos, todavía no son las fechas, pero por momentos me sentí muy a gusto. Después de un comienzo de año más o menos bueno pero con algunos parones, volví a nadar cómodo.

El sábado bici

Se acabará conviertiendo en un clásico. Ciudad Rodrigo-Salamanca. 89 km. en 2 h.58´; 30 km/h de media, clavados. Y digo que será más o menos habitual ir a pasar el fin de semana a Salamanca en bici cuando por circunstancias de más gente que vaya  se cuente con un vehículo para volver bici y ciclista. En este caso contaba con Phaeton, pero había otras muchas posibilidades para volver con motivo de la celebración de la Media de Salamanca y la alta concurrencia de farintaos en la misma.

Día nublado después de tantos días de sol  y temperatura algo fresca, pero no fría, un buen día para la bici. Además el poco viento que soplaba era favorable, así que, terreno fácil, prácticamente llano, sin calor y viento a favor: vamos mis condiciones ideales, jeje, tenía que ser siempre así, aunque más avanzada la temporada también guste enfrentarse a los puertos. Pero amiguitos, qué gozada ver el cuenta muchas veces a 40 y pico por hora.

Y el domingo I Media Maratón de Salamanca

Después de dos de cal, tocaba la de arena. Tampoco es que fuera un "fracaso", porque ya sabía en las condiciones que iba y lo que iba a pasar, y se confirmaron las expectativas, aunque sí fue un poco peor de lo que pensaba. 

Iba cojo y cojo corrí, para hacer 1:46:52.

El martes pasado me aparecieron unas molestias en el gemelo derecho. Pero no en la parte baja de los gemelos o los sóleos, donde en otras ocasiones he tenido problemas en ambas piernas, sino en la parte superior externa. Es algo extraño, nunca había tenido molestias ahí y además tampoco es que llegara excesivamente cargado de kilómetros, al revés, de momento en lo que va de año he corrido más bien poco. El jueves volví a salir, con el mismo panorama, a los 4 ó 5 kilómetros otra vez molestias; no lo suficientemente fuertes como para hacerme parar, pero sí para hacerme ir medio cojo. Así al  tran tran completé 14 km que eran la prueba para saber si podría hacer la media de Salamanca, no corría "tanta" distancia desde finales de diciembre.

Con tales antecedentes el objetivo de la media sólo era acabar y disfrutar del ambientazo que se preveía, como así fue. Desde luego si no hubiera sido en Salamanca y la primera edición seguramente no la habría corrido. En definitiva se trataba de ser partícipe de una carrera que había nacido grande, con el éxito que supuso el agotar las plazas disponibles y las sucesivas ampliaciones hasta el tope que se puso la organización de 1.800. Además, entre otros muchos amigos y conocidos, gran concurrencia de farintos y de entre éstos una buena representación jaramuguil (estábamos casi al completo), con algunos hace tiempo que no coincidía en una carrera.

Aquí una parte de los jaramugos (parece que los barbitas estamos de moda, pero se nos coló un imberbe en la foto).


La salida cuesta abajo, pese a ir reteniéndome, más rápida de lo que pensaba (tampoco fui consciente hasta ver el crono al pasar por el km. 2, más o menos lo que aguanté con Míchel). Más adelante aparecieron las esperadas molestias del gemelo, la bajada de ritmo,  la primera cuesta, el encuentro con Juanmi "Titi" con el que hice otros 2 ó 3 kilómetros por Vistahermosa (donde nos "retrató" Morgan, foto que salió en la edición "papel" de La Gaceta) y el Zurguén y si hasta entonces había ido al tran tran, pero más o menos bien, a partir de entonces empezó el penar.

 

Todo el tramo del río muy lento, medio cojeando, y adelantándome gente en tropel, para rematar con el cuestoncio y los últimos kilómetros desangelados antes de enfilar las avenidas previas a meta. Pero tampoco iba "frito", por momentos pensaba que pese al gemelo podía acelerar algo, que el ritmo cansino no era sólo por el gemelo, que había también algo de cabeza. No es que esté en un gran momento de forma, pero tampoco para ir arrastrándome a más de 5:30 el km., sin embargo el desánimo y el acomodarte a ese ritmo tontorrón no me "dejaban" sacar algo más de chispa, con lo cual me limité a ver pasar los kilómetros, deseando acabar con aquéllo, haciendo sendos intentos, que quedaron en eso, en  vanos intentos, de  bajar primero de 1:45 y luego de 1:46.

Por otra parte la carrera confirmó las expectativas, fenomenal ambiente y extraordinaria organización. El recorrido duro como ya sabía, aunque más de lo que pensaba y  demasiado "extrarradio". Seguramente, viendo la extaordinaria respuesta de los corredores y las posibilidades de que el año próximo se puedan aumentar dorsales, lo cual significa más corredores-turistas foráneos con familias y acompañantes, es decir, más "cuartos" para la economía local, la organización pueda "presionar" algo más al Ayuntamiento para que sea más céntrico y desde luego mucho más atractivo.

jueves, 6 de octubre de 2011

Vigilando la patata. Capítulo II.

Estamos con segundas partes de historietas.


En agosto dejé el relato de mi visita al Centro Regional de Medicina Deportiva en el que quedaba pendiente una prueba de esfuerzo para el día 30 de septiembre.

Por tanto, el viernes volví a Valladolid. Prueba en bici en la que va aumentando paultinamente la resistencia para comprobar el funcionamiento del bloqueo aurículo-ventricular de primer grado detectado en el electro.

De momento buenas noticias, o así las interpreto yo por el comentario de la médico: al poco de comenzar la prueba, quizás no hubieran pasado ni dos o tres minutos,  dice algo así como "ya hemos acabado con la prueba", lo que, como digo, interpreto en el sentido de que lo que se trataba de comprobar está comprobado y no hay ningún problema. No obstante ya que estamos vamos a hacer la prueba completa.

El desarrollo de la misma es satisfactorio, parece que todo va bien, según los parámetros normales. Para mí no está suponiendo ningún esfuerzo extraordinario, en ningún momento he estado ni siquiera cercano a lo que podríamos llamar "pegarme un sofocón". Acabo tan contento, doy por hecho que todo ha ido bien.

Sin embargo parece que no todo está tan bien: según me explica luego la doctora, al llegar a un nivel alto de esfuerzo la tensión arterial se "descompensa" mucho de modo que conforme aumenta el esfuerzo y consiguientemente las pulsaciones aumenta correlativamente la tensión "alta", sin embargo la "baja" que también debería ir aumentando se queda estable.

"Desde el 80% de la FCTM se evidencia aumento importante de la TA diferencial (llegando a 260/90 al 86% de la FCTM a 149 spm). En ningún momento aparecen alteraciones de ritmo ni de la conducción cardíacas, ni signos de sufrimiento miocárdico al 88%".

Me explica las posibles causas y los problemas que puede suponer, pero para hacer un diagnóstico definitivo y el posterior tratamiento o medidas que tomar hay que hacer una ecografía.

"Presumible estenosis subaórtica (o aórtica) asintomática (descartar MCPH subaórtica). Es imprescindible la realización de estudio ecocardiográfico para evaluar morfología y funcionamiento cardíaco".

Así que a pedir consulta con el cardiólogo. Ya está pedida, no sé lo que tardarán en citarme, pero  mínimo un mes o mes y medio, aunque estoy tratando de ver otras opciones que reduzcan ese tiempo de incertudumbre. Entre tanto puedo seguir haciendo deporte sin pasar del 75% de pulsaciones.

Me "cagüen " el bip bip.

Nunca he usado pulsómetro para entrenar, a lo sumo 8 ó 10 veces hace ya un montón de años, la mayoría en bici,  más por curiosidad a posteriori, que por ir viendo y controlando durante el "entrenamiento".

Ayer lo busqué y tras comprobar con cierta sorpresa que aún funciona salí a correr un rato. Fijé las pulsaciones en algo más del 75%, si no recuerdo mal en 137 y activé el pitido de aviso cuando se sobrepasa ese umbral.

Joer qué coñazo, todo el rato el chisme pitando. Sin forzar en absoluto ya pitaba, pero si más despacio no puedo ir. Al final hice unos 8´2 km. en 44:17, a 5:24 el km., como el resto de días sea así se me van a quitar las ganas de correr. Tendré que empezar ya a nadar, que supongo que las pulsaciones subirán menos, o al menos no tendré que aguantar el pitido de los coj......

En fin, esta es la causa de que en el margen de este blog figure en blanco el apartado de "Ya me he apuntado" cuando lo normal es que al menos hubiera dos o tres pruebas a las que ya estuviese inscrito. Una de ellas  debería ser la Maratón de Valencia, pero a no ser que cambie mucho la cosa de momento se va a quedar en la reserva, y como esa otras muchas, hasta que el asunto se aclare. A no ser que me dé la ventolera, me líe la manta a la cabeza y siga, si no como hasta ahora, pero sí dándome alguna alegría de vez en cuando, aunque con esos ritmos de entrenamiento a pocas alegrías podré aspirar.

Al menos me dí el gusto de participar el domingo en la subida a la Peña de Francia que organiza el C. C. El Tubular. Donde por cierto me encontré bastante cómodo y si bien al principio me ha costado coger ritmo luego, incluso la parte más dura previa al Paso de los Lobos la he hecho razonablemente bien y al final he llegado con ganas de más. ¿El canto del cisne?.

En fin, ya veremos..... dijo un ciego.

miércoles, 5 de octubre de 2011

Septiembre corremontañero II. Lagos de Covadonga.


Decíamos ayer....

que el mes de septiembre había sido de mucho corretear por el monte, pues bien, la cita final y clave de todo ello era la V edición de la Maratón de Montaña de los Lagos de Covadonga, para mí, y ya lo he dicho más veces la carrera de montaña más bonita que he hecho (bueno,  para no ser tan categóricos diremos que "una de las más"), dejando aparcada la Media Maratón de Babilafuente que es casi como correr en casa, pero tira el monte, además Asturias, por muchas cosas, desde la primera vez que fui en plan mochila sin un duro para comer, pero sí para sidra, es uno de mis lugares favoritos, y más si de correr en el monte se trata.

"Modas Atalanta".

No obstante, como consecuencia de la moda Atalantiana de ir con la bici a todas partes y subir lo que se ponga por delante, una tarde  de conversación en el río con Atalanta y Bienvescribe.com salió la idea de subir a los Lagos con la bici el sábado. A mí solo no se me habría ocurrido, nunca he subido un puerto tan duro, quizás el más duro que había hecho hasta ahora era el Portillo, y menos en la previa de una carrera también muy dura como la que me esperaba el domingo, pero no podía ser de otro modo, la bici se vino conmigo a Asturias.

El sábado amaneció nubaldo y neblinoso, aunque con buena temperatura. Sin más desde Cagas me encamino en primer lugar a Covadonga, por donde empieza a llover finamente. En mi pensamiento está meter el tercer plato tan pronto se ponga la cosa un poco complicada (o sea, nada más pasar Covadonga, jajaja). Sin embargo veo que de momento aguanto mejor de lo esperado, se me hace "llevadero" y aguanto hasta que empiezan las primeras rampas duras de verdad, es decir, por el Mirador de los Canónigos, a partir de ahí sé que con el platillo puesto ya no hay más opciones de suavizar desarrollo, así que poco a poco voy sumando kilómetros, que al paso por la famosa Huesera se convierten en metros. Ha dejado de llover hace unos minutos, sin embargo la niebla es persistente y bastante cerrada, algunas vacas y ovejas en medio de la carretera junto a "cientos" de coches y minibuses de una empresa que suben casi casi por docenas y no exagero en exceso, jeje. Por momentos me duelen  las piernas como no recuerdo antes con la bici. Llego con un sentimiento de alivio a las zonas de los descansillos, pero de repente te despieratas del "dulce sueño" con algunas de las rampas más duras. En el final de la subida voy viendo en una pradera cercana las marcas de la carrera por donde bajaremos al día siguiente,  por fin una buena cuesta abajo y Lago de Enol, una subidita ligera y fin del trayecto: Lago Ercina. A pesar del "mal tiempo" aquéllo es una auténtica romería.


No pude menos que premiarme con una cervecita.

Al principio de la bajada me adelantan un coche y un minibus y ya me fastidian el disfrute de bajar "suelto", a mi aire, aunque quizás fuera mejor así, me obligaron a ir frenando todo el rato, cuando no por las curvas, por cruces con otros vehículos o por esquivar ganado suelto. Desde luego la bajada la hice mucho más seguro que si voy a lo mío, y más con la niebla que había, porque siguen subiendo coches formando en ocasiones casi caravanas y a la hora que yo bajo suben también muchísimos ciclistas, de todo pelaje: solos, en grupillos de algún club, en bici de carretera o de montaña, algunos con más fuerza y clase, otros a los que ves bastante tocados en la parte final o en las zonas más duras, pero lo que más me llamó la atención fue algunos "valientes" a los que se veía muy muy flojos en la parte baja, antes de que llegaran las rampas duras, por un momento dudo de que puedan llegara arriba, pero cada uno tiene sus ilusiones y sus retos, así que adelante cada uno con lo suyo.

En fin subida y bajada desde Cangas me salieron 44´7 km en 2:19:51.


Maratón de montaña: desnivel 2.900 m + y 2.800 m -

Como dije hace dos años, y perdonad que me repita, pero es que es la mejor forma de definirla: sencillamente ESPECTACULAR. De hecho, en crónicas y reseñas del foro de elatleta yo creo que es la palabra más repetida.

De momento al recoger el dorsal el sábado me llevo una sorpresa, el dorsal no sólo está personalizado, sino "nickeado" (y perdón por el palabro)

En principio no sé de dónde ha salido esto, pero luego recuerdo que al hacer la inscripción por Champion chip te permite la opción de poner el nombre que tu quieras en el dorsal.

La carrera ha variado algo del recorrido respecto al que hice hace dos años: se ha modificado el principio, algo en la parte alta, en los Lagos y el final, en cualquier caso, el que quiera más detalles que se pase por aquí.
Elevation Profile

Salida en el aparcamiento de El Repelao, a los pies de Covadonga. Unos metros de asfalto, en lo que se estira un poco la gente, cada uno más o menos se sitúa en su sitio y a subir por un sendero estrecho en zig zag, en fila india, hasta la Cruz de Priena. Esta subida es nueva para mí, más bonita y creo que  más dura que la que yo hice. En la salida hay una niebla muy espesa que a mitad de la subida desaparece dejándonos unas maravillosas vistas de la Basílica de Covandoga, de la que sobresalen entre la densa niebla sólamente los pináculos de las dos torres. A partir de la Cruz de Priena el terreno ya es conocido, un sube y baja continuo, aunque no recordaba que el sendero fuera tan técnico, no recordaba tanta piedra y roca, eso sí creo que está desbrozado recientemente porque no hay los pinchos (unos arbustos que llaman "cotoyes" y que pican de mala manera) de la otra vez . Se va cumbreando por lo alto de una sierra con los valles de ambos lados aún sumidos en las nieblas, sin embargo a nosotros en las alturas se nos presenta un día magnífico.

Por no alargar demasiado y no repetir lo de la otra vez, puesto que las sensaciones y los paisajes son los mismos me remito a lo escrito hace dos años. Una subida fuerte tras el avituallamiento y luego zona de subidas y más bajadas en las que voy bien, a gusto y corriendo cómodo. A continuación se abre una vez más espectacular ante nosotros la Vega de Comeya, una enorme llanura verde cerrada al fondo por paredes verticales, ante cuya visión unos corredores que iban cerca de mí comentan "viendo esto ya ha merecido la pena venir". En la vega hay que seguir el camino sin salirse de él bajo amenaza de las autoridades del Parque de no conceder permisos para celebrar la prueba en el futuro, hay un par de enormes charcos que cubren todo el camino y que toca cruzar por medio chapotenando como niños a lo largo de unos  20 ó 30 metros. Te diriges hacia los paredones que cierran la vega y por donde parece que no hay salida sube un sendero empinadísismo aprovechando algunas viejas instalaciones mineras, se pasa un tunelillo y ya por terreno "civilizado",  por senderos y caminos habilitados para las visitas turísticas se pasa por medio de las Minas de Buferrera, y por la pradera hacia el aparcamiento del Lago Ercina, que si el día anterior con mal tiempo parecía una romería hoy con un día soleado y precioso es un hervidero de gente subiendo y bajando por todas partes.

Esta parte del Lago Ercina y la que viene a continuación también es nueva para mí, se rodea el lago y otra vez sube y baja por zonas rocosas altenadas con praderas hasta la Vega de Enol y ya vuelvo a enlazar con terreno conocido, subida a la Porra de Enol,  el picacho que domina junto al Lago Enol.

Bajada técnica, empinada y difícil inicialmente para continuar por unas deliciosas praderas, vegas y senderos a la vez que empezamos a pisar ya algo de barro. Toda la bajada la estoy haciendo con bastante calma, aunque con confianza y me vienen a la cabeza los recuerdos de lo mal que lo pasé por esta zona la otra vez, en que bajaba seguramente más deprisa y me dieron unos calambres que me dejaron clavado y casi inmóvil en varias ocasiones. A continuación otra bajada muy complicada hasta Covadonga por un sendero otra vez muy empinado y con bastante piedra con el añadido del barro y terreno muy resbaladizo. Llego a Covadonga, km. 26 si no recuerdo mal, en 4:06:58, el límite son 5 horas, . Atravesamos toda la zona ante la mirada sorprendida de un montón de turistas que no acaban de explicarse qué hacen unos tíos en pantalón corto subiendo escaleras y cruzando la explanada  "corriendo a toda velocidad".

A partir de Covadonga la carrera cambia, lo que en otra parte cualquiera sería un espléndido paisaje aquí, por comparación a lo que hemos visto antes ya tiene menos interés. De momento otra subida muy fuerte y larga, vuelves a ganar bastante altura entre bosques,  prados y monte bajo, por toda esta zona el barro ya está mucho más presente y hay ocasiones en las que no hay escapatoria, metes los pies hasta el tobillo sí o sí.

Zonas de collados, subidas y bajadas y algo de pistas. A lo lejos ves la siguiente referencia: un monte con unas antenas. Se percibe muy lejano, pero realmente, enfrascado como estás en mantener un ritmillo vivo, dentro de lo poslible, se llega antes de lo que parece. El cansancio ya se deja notar, las piernas protestan: si se sube porque se sube y si se baja porque se baja. Pese a todo voy contento, no estoy teniendo ningún problema con los calambres ni una sobrecarga especialmente significativa en los cuádriceps, que son mis problemas más frecuentes en estas carreras con tanto desnivel. Además otro dato que me mantiene optimista es que desde Covadonga, si no recuerdo mal,  no me adelantaron más que un par de corredores, a la vez que yo adelanté a alguno y dejé atrás a los que habían venido más o menos cercanos, lo que supone que no estoy tampoco teniendo el hundimiento que en otras ocasiones pese a que apenas he comido en los avituallamientos (eso sí, beber bastante, que además el calor ya se dejaba notar).

Desde las antenas de Següenco comienza el tramo final también nuevo para mí. Ya había leído que la nueva bajada era "divertida" y vaya que lo es, un tramo, una vez más y perdón por repetirme tanto: espectacular. Se baja por la cresta de la montaña, con valles a ambos lados y bajando por la arista directamente. Desde luego lo que tiene de preciosa lo tiene de matadora. Yo venía pensando en que los que vinieran por detrás "tocados" de piernas tendrían muy complicado bajar por allí y me ponía en su situación recordando las condiciones en que había llegado a estas alturas de carrera hace dos años, en que no sé si habría sido capaz de bajar.

Tras esa bajada nuevo avituallmiento en Nieda, km 39 más o menos y queda un "paseo", jejeje. Paseo que incluye una última subida y la bajda final hasta Cangas por senderos en general cómodos, salvo algunos tramos también muy empinados y con tierra suelta y algo resbaladizos.

Llegada a Cangas, "muerto", pero feliz y disfrutando de los últmimos metros tras 7:10:33. Veintipico minutos más que la otra vez, que achaco a la mayor dureza del recorrido en los tres tramos nuevos para mí, aunque quizás también haya ido más lento en la primera parte, al menos en las bajadas y sin embargo en cuanto a puestos he estado algo más adelante. 


Perfecta organización, perfecto marcaje, aviutallamientos suficientes, como siempre agradecimiento infinito a los voluntarios y en meta un novedoso (al menos para mí) y muy útil servicio: manguerazo para quitar el barro de piernas y zapatillas y luego a meter las maltrechas patillas en unas piscinitas con agua fresquita.

En fin, este es el ladrillo de turno, jajaja, para los que lo estabais esperando, esto os pasa por pedir crónicas, que me enrollo, me enrollo y ya no sé parar.

Os dejo el enlace con algunas fotos que hizo uno de los participantes (además salgo en algunas, al menos hasta los Lagos hemos ido a la par), si tenéis un rato no dejéis de verlas, porque dan una idea bastante buena de lo que fue la carrera.

Ah, y para finalizar, la espicha, para no ser menos que la carrera también espléndida, pero no esperaba menos, jeje.

domingo, 21 de agosto de 2011

I Carrera Popular de Bañobárez. Al estilo Jaramugo.

Nueva carrera en la provincia, están empezando a ser numerosas, sobre todo en verano con motivo del regreso  vacacional de los "hijos del pueblo" que andan por ahí desperdigados por esos mundos de Dios. En ésta, viendo la lista de inscritos muchos corredores figuran como procedentes de pueblos cercanos, pero en otros casos figuan lejanas tierras con la coletilla de alguno de los pueblos de la comarca.

Un viernes por la tarde de agosto, casualmente salió el día de más calor de todo el verano. Debía hacer unos 3.500 grados centígrados, jajaja. Estoy pensando que quizás se podía hacer un poquito más tarde, incluso una hora, aunque en ese caso puede que se haga demasiado tarde para que la gente vuelva a sus respectivos pueblos.

Como algunos "Jaramugos" somos muy jumentos, en particular Atalanta y yo, nos vamos por la tarde en bici hasta Bañobárez, son 35 kilómetros con el viento a favor, terreno con continuos toboganes en los que Atalanta se me va facilísimamente y luego tengo que apretar en las bajadas y en el llano para enlazar con él, que a su vez floja el ritmo (si no, no los pillo ni de casualidad a él y a su cabra). Carretera muy peligrosa siempre y más en verano, sobre todo hasta Castillejo, para otro año habrá que dar un rodeo para ir por otro sitio, la pega es que sale casi el doble de distancia, jejeje. Llegamos con un reseco de consideración, a veces las bocanadas de aire no eran de aire, eran de "fuego", imposible apagarlo con el agua caldosa del bidón. En una hora y seis minutos estamos en la plaza de Bañobárez con una cerveza en la mano para recuperar mínimamente el frescor.

Ya anda por allí toda la familia Efedequis, que por si eran pocos para pillar premios en las carreras provinciales en esta ocasión traen refuerzos nada menos que  de "la Francia".

También encontramos al resto de farinatos y "rincones oeste". Poco después aparecen Bienvescribe.com, "hijo del pueblo" y Davidiego. Se ha echado en falta a muchos paisanos. No obstante en la organización están más que satisfechos, casi 100 corredores en una primera edición de una modesta carrera veraniega de un pequeño pueblo está pero que muy bien.

La hora de inicio es las 8 de la tarde, haciendo la cuenta atrás conforme van sonando  las campanadas del reloj del ayuntamiento. Como ya ha quedado más que claro muchísimo calor (el cuenta de la bici creo que me llegó a marcar 36º), recorrido de 10.098 metros según indica la organización por caminos y pistas en torno al pueblo, continuo sube y baja, aunque parece que sólo se sube, jeje, hago los dos primeros kilómetros relativamente bien, pero a partir de entonces empiezo a pasarlas canutas, con el calor, las cuestas, que en otras condiciones se habrían hecho durillas, pero no más, se me hacen eternas, deseando ver pasar los carteles indicadores de los kilómetros. Al final 50:35 y menos mal que la llegada al pueblo y a meta es cuesta abajo y ya puedes poner un poco de mejor cara, porque si no, todo el mundo habría salido en las fotos con cara de "travesía del desierto".

La organización perfecta: el marcaje del circuito, dos avituallamientos en carrera y uno final sobresaliente con sandía y bebidas en abundancia para todo el mundo. Yo con el sofocón y con las ansias con las que llegué me comí tres rajas de sandía y un montón de bebida, con lo que ya estuve el resto de la tarde medio derrotado por el empanzonamiento, sin poder disfrutar como merecía de la posterior merienda a base de hornazo, empanada y más bebida fresquita. Todo buenísismo. Lástima una vez más el enorme  calor, porque no refrescó nada ni una vez anochecido.

Y después aprovechando que Bienvescribe.com tiene casa en el pueblo nos quedamos a tomar unas cervezas y a dormir allí Atalanta, Bienvescribe, Efedequis y el menda. Al día siguiente otra vez Atalanta y yo en bici de vuelta a Ciudad Rodrigo.

Mención especial para Efedequis: no lo teníamos que haber aceptado como compañero para las cervezas, no se las ganó. El tío, que iba para estar en cabeza se retiró en el km. 2 con esas neuras que a veces  le dan a los de adelante cuando no se ven bien. La presión de las estrellas, jajajaja.
-¿Qué te pasó?.
-Nada, que no me sentía agusto, no iba cómodo le empecé a dar vueltas al coco y ...  media vuelta.

En fin, que ha nacido una estupenda carrera y que esperemos que con la ilusión del Club Los Piratas y el apoyo del pueblo en general se consolide para que en años sucesivos tengamos otro día de agosto "ocupado".

martes, 19 de abril de 2011

Yu-yu o muerte. Segunda etapa.

Segunda etapa y tocó "muerte".

Sábado 16 de Abril, a las 12:15 salgo con la bici dirección Salamanca, todo el camino con viento en contra, no excesivamente fuerte, pero sin parar. Pasada Salamanca, en dirección Valladolid, justamente a los 100 Km me alcanza Delucio que es mi "rescate-transporte" hasta Medina del Campo. Hasta ahora todo ha ido bastante bien, he pedaleado con ganas, sin sentirme agobiado en ningún momento, animado y con fuerza. 100 Km a 26´5 de media.



Segunda parte de la batallita, sábado 16 de Abril a las 18:00 horas: XXVIII Media Maratón de Medina del Campo.

En la previa nos encontramos con el resto de farinatos, me siento cansado y con pocas ganas de correr, pero salgo con calma y sin mayores contratiempos. Primeros kilómetros a algo menos de 5 minutos. Bien es un buen ritmo, sin forzar. Pero entre el calor, el cansancio y las "apenas" perceptibles cuestas la cosa se empieza a poner dura. El ritmo disminuye progresiva y constantemente, voy realmente cascado, con la cabeza gacha, pensando en la retirada o en ponerme a andar en cualquier momento, descontando kilómetros de forma "ansiosa", siendo adelantado por casi todo el mundo, en un estado de "apajaramiento" total. Y por fin, con muchíiiiiiiisima más pena que gloria, llego a meta: 1:59 clavadas y medio muerto en el puesto 494 de 541. Eso sí, con la "escasa recompensa" de no haberme dejado vencer por la apatía, el cansancio o el desencanto, no sé cómo denominarlo, y hacerla toda "trotanto", medio muerto, pero trotando, eso supongo que será bueno para entrenar la cabeza de cara a lo que se avecina.

Por cierto, los jueces debían haber hecho hace poco algún curso de "renovación" o haber recibido instrucciones últimamente respecto al dorsal. Lo llevé puesto con la goma en vez de con los imperdibles y según me lo estaba poniendo me advirtió un juez de que debía llevarlo en el pecho: diciendo con cierto "retintín" que "esto es atletismo"; "vale, vale, luego me lo subo". Pero es que a otros participantes como a Atalanta que sí lo llevaban con los imperdibles, pero parece ser que un poco bajo también le iban diciendo que se lo tenían que poner más alto (para otra vez que pongan en el reglamento a qué distancia del "gañote" es la correcta). Pues bien, al final, al entrar en meta, con dos horas de penar, después de pasar entre tropecientos jueces que tomaron nota del dorsal sin decir ni pío (lo llevaba bajo, pero se veía perfectamente) y ya abandonando la zona de meta había otro juez que me dice algo así como "¿dónde hay que llevar el dorsal?" o "¿cómo hay que ponerse el dorsal?" o alguna gilipollez por el estilo. Que no digo yo que la normativa lo diga y tal y cual, que no digo que no tenga razón, pero si se tienen que fijar en esas chorradas, en uno de los últimos participantes, apaga y vámonos. Llegando a meta sí que me acordé del tema del dorsal y pensé en subírmelo al pecho, pero ni me apetecía ni era necesario porque llegaba yo sólo, prácticamente a cámara lenta y el dorsal se veía sin ninguna dificultad, como se comprobó en que me tomaron nota sin problemas. Por cierto, y ya puestos a exigir cumplir a cada uno su papel, había unos 8 ó 10 jueces, todos en meta, no vi a ninguno en ninguna de las zonas más alejadas del recorrido comprobando que todo el mundo pasaba por esos puntos. Así que retomando el tema del juez que me llamó la atención no me molesté (ni tenía ganas ni fuerzas) ni en contestarle, únicamente mascullé algo así como "buaaahhhh" que no sé ni siquera si llegaría a oír a la vez que le hacía un gesto de desdén con la mano. Pues sí estaba yo para sermones sobre el dorsal.

Acabé realmente fatal, el viaje de vuelta un suplicio, don dolor de tripa, medio adormilado y a veces con algo de tiritona, (perdona Delucio por no hacerte más ameno el viaje) estaba lo que se dice destemplao e incluso quizás con algo de fiebre. He llegado a casa hecho polvo. Durante el viaje había comentado a Delucio medio en broma que la solución a mis males era meterme en un jacuzzi, olvidarme del mundo y que una señorita después me diera un buen masaje relajante. Pues lo que era medio broma efectivamente fue la solución, a falta de jacuzzi y de señorita para el masaje me metí en la bañera con el agua bien caliente, me olvidé del mundo, no sé cuánto rato estuve, pero si no me quedé dormido poco le faltaría y cuando salí ya estaba casi como nuevo, con cansancio y dolor de piernas, pero el malestar de tripa y el resto, olvidados.

El resultado del doblete ha sido peor que el año pasado, en que hice la misma jugada, aunque hubo ciertas circunstancias diferentes que pueden haber influido en el resultado:

El año pasado fueron 89 Km de bici en lugar de 100, con una media de poco más de 29 Km/h, claro que según tengo por ahí anotado con aire a favor y con la compañía de Atalanta y un tramo de Plato, lo que supone bastante menos esfuerzo. Y luego en Medina hice 1:48, pero recuerdo que salí bastante mejor, mucho más ligero y menos cansado desde el inicio, aunque luego el bajón también fue de campeonato y también llegué fatal, pero no tanto como este año.

En fin, locuras que no sé si vienen bien o no de cara al objetivo del Ironcat, pero eso es otro tema....

miércoles, 13 de abril de 2011

De todo un poco. "Olivar" encinas.



Aviso, viene un rollo de campeonato, que el fin de semana pasado ha sido completo y variado.

Viernes 8 de Abril. The Australian Pink Floyd Show.


Concierto de este grupo que se dedica a hacer versiones de Pink Floyd, más que versiones “calcos”, en un espectáculo que “reproduce” la última gira de Pink Floyd. Cuenta entres sus activos con varios personajes ligados al grupo original: productores y manager, que han dado forma a este sucedáneo, que según se dice goza de cierto beneplácito de los originales alguno de los cuales según se cuenta quiso personalmente que actuaran en alguna fiesta.

Espectáculo impecable, perfecto: sonido, proyección de imágenes en 3D, luces, guitarras, teclados, atmósferas, grandes muñecos hinchables, todo; hasta las voces se parecen a las originales, por cierto, todos los miembros del grupo cantan (el cástig para formar este grupo debió ser muy intenso).

Pero ahí queda todo, en la perfección, en la reproducción, es como “ver” un disco, o hacer una audición en un pabellón, para mi gusto le faltó chispa, emoción, intensidad, vamos, lo que debe ser un directo. Todo demasiado medido, hasta los solos (por momentos algo pesados) parecían pautados hasta el milímetro. Eso sí, nuestros oídos acostumbrados a casi todo ya no se asombran por nada, sin embargo, debió ser alucinante escuchar ciertas cosas a los Pink Floyd hace 30 ó 40 años. Sólo me llegó cierta pizca de emoción en algunos momentos en los que más atronaron bajo, bombo y guitarras. Por otra parte, en momentos me recordaba una orquesta de verbena, con unas señoritas haciendo coreos con unas coreografías de esas de delicados movimientos de brazos, manos y caderas, que como digo más parecían de verbena de pueblo. Además el ambiente era relativamente frío, un pabellón grande, aunque “capado” en aforo, dejaba demasiado sitio vacío, y un público de mucho cuarentón y más cincuentón con pinta de profesor de universidad, entregado, pero no especialmente bullicioso (además de que la organización del concierto no daba mucho margen a “desmelenamientos”, como el concierto en sí demasiado control, demasiado organizado).

Sábado 9 de Abril. El renacer de la primavera.

Salida en bici desde Salamanca. Casi 90 Km.: Las Veguillas, Vecinos, Matilla de los Caños del Río, Robliza de Cojos, Salamanca. Recorrido básicamente llano, aunque hasta Las Veguillas se va ganando altura continuamente con sucesivos toboganes.

Pero al margen del aspecto deportivo he ido fascinado por la primavera, zona de dehesas, de monte de encinas, fincas de renombre taurino, un día soleado pero no excesivamente caluroso que me ha permitido disfrutar de la primavera en toda su plenitud. El verdor de la hierba que cubre los campos, los riachuelos remansados y las charcas rebosantes de agua clara con un manto de florecillas blancas que cubren prácticamente toda su superficie, los lagartos que comienzan a desperezarse tomando el sol en las cunetas, los primeros cantos de los pájaros y las vacas pastando mansamente con sus terneros, sin olvidarnos de los poderosos e imponentes toros seguramente ya cuatreños y cinqueños preparados para la recién estrenada temporada taurina. En esa mañana de sábado me ha entrado cierta envidia de apellidarme Tabernero, Fraile o Galache, de tener una dehesa de 400 hectáreas y un caballo y dedicar la mañana a pasear tranquilamente a caballo entre pastos y encinas, entre vacas y toros, en vez de andar pedaleando como un condenado, jajaja.

Domingo 10 de Abril. Media Maratón de Béjar.

Como parte del camino hacia el Ironcat y la Ehunmilak que en el foro Jaramugo he denomiando “Yu-yu o muerte” , el domingo tocaba la media de Béjar.


En esta edición estrenaba recorrido evitando la dura subida hasta Candelario y aparentemente más asequible. Sin embargo, en el sentir general no ha quedado claro si el nuevo recorrido es más fácil o más difícil que el anterior. A posteriori, en los vestuarios, se oía que para la mayoría había sido más duro (opinión, a mi juicio, mediatizada por haber tenido que “sufrirlo” tan sólo unos minutos antes, frente a la lejanía y el olvido que supone un año desde el “sufrimiento” del anterior). No sé si será más duro o no, pero desde luego no es una perita en dulce. En efecto, ya no se hace una subida tan continua y tan larga de casi 10 ó 12 kilómetros, pero creo que las subidas siendo más cortas y con algunos descansillos sí tienen unos porcentajes mayores. Además de que ahora la bajada está al principio y la subida de la mitad hacia adelante.

Aparte de eso, a mí me pareció precioso. Otra vez sale a relucir la primavera, aunque en muchos momentos no estás ni para mirar paisajes ni nada que no sea medio metro por delante de tus pies, el verdor que lo invade todo, la bajada inicial junto al río entre peñascos graníticos, las zonas de llanos junto a unos prados de un verdor espectacular, no pueden (o no debían) dejar a nadie indiferente, en fin, que me encantó. No me cabe en la cabeza cambiar esta media por la de Cáceres celebrada en la misma fecha, vamos ¿dónde va a parar?, correr entre esos paisajes echando el bofe en las cuestas con dar vueltas a un circuito de avenidas en Cáceres.

En cuanto al rendimiento deportivo relativamente contento, 1:41. Demasiado flojo en las cuestas más empinadas, además en las bajadas iniciales aunque iba rápido me costó coger el ritmo, sentirme a gusto. Sin embargo sí estoy realmente satisfecho de que en los llanos y el las subidas más suaves sí podía apretar, incluso en la parte final de la carrera, en la última subida, que he hecho como una maratón en la que ya vas tirando exclusivamente de reservas, jadeando, “sufriendo y disfrutando”.


Buenísima organización, todo el recorrido perfectamente controlado y como fin de fiesta un pinchoteo abundante, una bolsa más que generosa con fruta y bebidas de todo tipo y, eso sí, una camiseta rosa realmente fea, jajaja. De las más feas que me hayan dado en toda mi vida de corredor, jajajaja. Pero que siempre hay que agradecer el esfuerzo a instituciones y patrocinadores.


Y para finalizar un palabro:

“Olivar” encinas.
Estos días de salidas bicicleteras he visto que en algunas fincas se están podando las encinas, pues bien, eso es “olivar”, hacer una poda de ramajes pequeños, frente a “desmochar” que es cortar ramas más gordas, y ello como forma del aprovechamiento maderero tradicional de la dehesa, bien como leña, bien para hacer carbón con las ramas más gordas o para hacer cisco con las más finas. Además de que esos trabajos que se hacen periódicamente cada ciertos años sirven para dar forma a la encina y hacer que crezca más fuerte y robusta.
El “Tío Frejón” (oficialmente Antonio Freijóo), reputadísismo tamborilero ya fallecido de Retortillo, quien, al parecer, gustaba de alardear de sus muchos oficios y conocimientos se jactaba de que “con el destral en la mano, olivando o desmochando encinas nadie se le ponía por delante”. Ya surgió otro palabro: “destral”, aclaro por si alguien no lo conoce, un destral es un hacha..

Relacionado con el tema de olivar y desmochar, y que al pasar el otro día por Matilla de los Caños me llamó la atención que haya tres o cuatro “fábricas” de carbón, cisco y leña, como colofón quería poner una canción, pero no encuentro la manera de hacerlo con una versión medianamente decente: “El Carbonero”, precioso canto “de trabajo” de carboneros que con un ritmo sosegado, el que llevaría un borrico tirando pausadamente del carro van pregonando su mercancía:

“El carbonero, por las esquinas
va pregonando carbón de encina.

Carbón de encina, cisco de roble
la confianza no está en los hombres.

No está en los hombres ni en las mujeres
que está en el tronco de los laureles.

No está en el tronco, ni está en la rama
que está en el pecho de una serrana.

De una serrana descolorida
me roba el alma, también la vida.

También la vida y el corazón
una serrana me lo robó”.

sábado, 8 de enero de 2011

Medias tintas y borrones.


Menudo inicio de año. Si bien empecé el día 1 con 16 Km. muy buenos el día 4, martes por más señas, salí a correr con ciertas molestias en la parte delantera de la tibia, supongo que periostitis o el "síndrome compartimental" (o algo así), que ya tuve hace unos años, realmente no sé muy bien en qué se diferencian ambas lesiones. Decidí acortar el recorrido habitual y dar unas vueltas al parque de La Glorieta en terreno de tierra , además algo más blandito de lo normal por las lluvias, pero el dolor era cada vez mayor y en previsión de males mayores, desanimado y con vistas en el Cross de la Fuente de San Esteban del domingo me retiré con poco más de 4 Km.


Así que estos días, que se presentaban buenísimos para correr con buena temperatura y lluvias "tolerables", incluso para hacer el cabra por el campo corretenado entre charcos y barro cambié las zapatillas por la bici: el día de Reyes casi 78 Km sin mojarme ni una gota, ni frío, eso sí bastante aire a la vuelta. Y hoy, dispuesto a hacer una jugada parecida me he vuelto a quedar a la mitad. Me pilló la lluvia, pero sin frío y sin ser muy fuerte no es gran dificultad. Sin embargo ya de vuelta, la carretera mojada y peligrosa, bajando con mucha precaución, frenando casi todo el rato, con alguna chinilla en la zapata con lo que además de rayarme la llanta la frenada es menos eficaz, de repente oigo un chasquido y ... un radio de la rueda delantera que decide bailar por libre.


En otra ocasión habría intentado seguir, pero con la carretera y los frenos en esas condiciones me "acongojé". La cosa quedó en unos pírricos 24 Km. Cuando ya había solicitado el oportuno "rescate" un buen samaritano tuvo a bien recogerme.


Ni correr ni bici, todo se quedó a medias, la última opción era nadar y allá que me fui pensando en qué incidencias me podían ocurrir, ya estaba temiendo que a mitad de la sesión se me rompiera el bañador por la mitad, jajajajaja. Afortunadamente no pasó nada extraño y pude completar mis 2.250 metros.


Estoy con antiinflamatorios, y cuando me acuerdo estiramientos, para el cross del domingo espero llegar más o menos en buenas condiciones, al menos para probar. Lo que ya tengo más en el aire es la maratón de Badajoz del día 30, si el domingo no acabo muy tocado sí podría llegar, pero no como me gustaría. A lo que sí voy es a los Trihos dos Abutres , aunque no esté en muy buenas condiciones hago los treinta y pico kilómetros de montes y riberas aunque sea andando, jeje; después de que nos admiteran a los de la lista de espera espero reencontrarme y pasármelo estupendamente con los amigos con los que coincidí en el Ax Trail en octubre, además parte del recorrido es por la misma zona y la comida de "convivio" en el mismo sitio en que estuve en aquella ocasión.

martes, 17 de agosto de 2010

¿Por qué algunos ciclistas no recogen su basura?.

En estos días he visto dos cámaras tiradas junto a la carretera: en la subida pasado Pedro Toro, llegando casi al final y esta mañana en la carretera entre Campillo y Espeja.

¿Tanto cuesta recoger la cámara y guardarla en la misma bolsa en la que traes el repuesto?, ¿o en el maillot?.

Ya no hablo de los envoltorios de geles o barritas, que también es una guarrada que anden por ahí tirados, y que lo mismo que se llevan se pueden traer perfectamente, pero es que las cámaras cantan mucho más y están predestinadas a estar ahí por los siglos de los siglos.

Y no me vale la disculpa de que las cunetas están llenas de basura, coño normal, y si todos fuéramos igual de guarros habría mucha más. Además de que por suerte o por desgracia en este rincón "infradesarrollado" debido precisamente a eso disfrutamos de un entorno natural aún con encanto, aún relativamente bien conservado, del que aún podemos disfrutar justamente quienes hacemos deporte más en contacto con él.

En fin ¿acabaremos pedaleando por nuestras queridas y solitarias carreteras secundarias entre mierda como desgraciadamente ocurre ya en muchos tramos de la carretera de Salamanca, N-620, en este caso por culpa fundamentalmente de los camioneros?.

Y ya que estamos, aunque me estoy extendiendo a cuestiones ajenas al motivo de este comentario, que era comentar el asunto de las cámaras que me ha sorprendido estos días. ¿Y las carreras?.

No conozco muy bien el tema en las marchas y carreras ciclistas, pero mucho me temo que siguiendo el ejemplo de los "profesionales" volarán bidones a diestro y siniestro en lugares no habilitados para ello, si no es así, por favor corregidme, aceptaré mi error con gusto.

Sí conozco más las carreras pedestres tanto urbanas como de campo y montaña. En las urbanas no suele haber mucho problema, sí se tira mucha basura, pero las carreras suelen contar con un equipo de limpieza por lo que el problema se minimiza, eso sí, deberíamos en la medida de lo posible facilitar esa limpieza arrojando las botellas, o lo que fuere, si es posible en los contendores que en muchas ocasiones ya se preparan, o lo más cerca posible.

En carreras por el campo bien de asfalto o pistas el esquema es parecido, suele haber equipo de limpieza, pero debemos falicitarle igualmente la labor, nada de tirar la botella de agua lejos del camino o en medio del sembrao.

El mayor poblema es en las carreras de/por montaña, generalmente desarrolladas en parajes espectaculares, en muchos casos con algún grado de protección medioambiental. Precisamente por ello los organizadores hacen muchísimo hincapié en que no se tire absolutamente nada de basura, entre otras cosas porque peligran los permisos para que las autoridades competentes autoricen la celebración de la carrera en sucesivas ediciones. Y esa concienciación suele dar sus frutos, además de que quien habitualmente corre en la montaña, precisamente porque disfruta de un entorno excepcional tiende a quererlo y cuidarlo, pese a todo, casi siempre aparece algún desperdicio, afortunadamante creo que cada vez menos.

Y en los triatlones hay un poco de todo, en la bici sí se suele ver, no ya bidones o botellas de agua, que si hay avituallamiento normalmente se tiran cerca de éste, con lo cual se recogen fácilmente, pero sí te encuentras envoltorios de geles, barritas o glucosa por la carretera. En la carrera a pie un poco de lo mismo, pero es menos problemático, porque se suelen hacer en circuitos que permiten tambien su limpieza.

En todo caso, por favor, prohibido tirar basura en nuestros entrenamientos o salidas bien en bici o a pie y en las carreras evitémoslo en la medida de lo posible y si lo hacemos que sea en un lugar visible y fácil de recoger para la organización.

Bueno, menudo rollo paternalista me ha salido sin pensar.

jueves, 12 de agosto de 2010

Recuperando mi sitio en la carretera.

Quinta salida con la bici desde el "alta médica" (aparte de dos días de toma de contacto con el rodillo).

Y hoy por fin me he reencontrado, evidentemente no estoy igual que hace mes y medio, pero me he sentido muy a gusto, también es verdad que ha hecho menos calor y sobre todo que al volver tenía el aire a favor, que hace mucho para llegar con ganas en lugar de llegar derrotado, así que finalmente he dado otra pequeña vuelta para hacer otros 10 Km. más de los previstos.


Pero sobre todo me he sentido muy cómodo, es una extraña sensación que no sabría muy bien cómo definir, o quizás sí, es una sensación de confianza, porque los días de atrás iba por la carretera como si estorbara a los coches, intentando apartarme lo máximo posible y con un miedo continuo a ser arrollado, hoy me he sentido en mi sitio, en mi espacio. Además el hombro apenas me molesta, únicamente cuando cargo o fuerzo algo alguna postura (puedo incluso ir acoplado sin problemas) y un poquito más al ponerme de pie, aunque hasta el momento he buscado recorridos casi llanos y con buenas carreteras, pese a que siempre hay algún tramo con peor firme.

Cuando más me ha dolido el hombro ha sido al hacer algún movimiento un tanto brusco con el brazo (y no precisamente para saludar) a algún conductor que teniendo toda la carretera libre se empeña en pasar demasiado cerca.


No me importa que me adelanten cerca si en una carretera estrecha vienen coches de frente y el adelantamiento es a baja velocidad, con buena voluntad por todas las partes no hay problemas, pero me repatea que en una carretera amplia, sin tráfico, pasen pegados a mi como si les fueran a cobrar por pisar el otro carril. ¡Coño, hidepu, si tenemos toda la carretera para los dos, no tenemos que ir pegaditos !.

Al hilo de esto me ha dado por pensar que hay que echarle un par, pero que muy grande, para salir con bici en una gran ciudad, bueno, incluso en una mediana ... y en una pequeña. Menudo agobio andar por las calles rodeado de coches y llegar a una carrtera y tener que soportar un zumbido permanante a tu lado, no sé si podría, aunque me imagino que no hay otra, que "ajo y agua". Aquí, que enseguida pillas carreteras semidesiertas, en estos días de agosteños y turistas están algo más transitadas y ya me da un poco de "canguis" en algunos sitios.

En fin, manteniendo nuestro sitio, pero siempre mirando con el rabillo del ojo por si acaso.

Pd. Iba a poner un vídeo, quizás ya un poco antiguo y que seguro que habéis visto, de una chalada en Galicia que atropelló a unos ciclistas, pero parece ser que la mujer está "loca" de verdad y fue ingresada, con lo que los improperios que pudiéramos lanzarle se deben convertir en exigir que para circular con un vehículo se hagan pruebas realmente válidas, o mejor dicho, que las pruebas existentes en la actualidad "se hagan".