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viernes, 6 de octubre de 2023

Maratón de Logroño. 1-Octubre-2023. ¿Qué puede salir mal?.

La maratón es una carrera muy cabr...ita. Llevándolo todo bien preparado y habiéndolo hecho todo bien es posible que salga bien, pero también es posible que salga mal.

 Así que si no llevas los deberes bien hechos es casi seguro que salga mal o muy mal.

-Si 15 días antes te pegas un culetazo en una carrera de montaña que provoca dolor de culo-coxis-rabadilla (cada uno que ponga el nombre que quiera) bastante fuerte durante más de una semana y más liviano durante la siguiente, aliviado a base de Réflex y Fastum para por lo menos poder "entrenar" algo (dolor, que dicho sea de paso, ya no tengo, pero sí ciertas molestias en ocasiones). 

-Si una semana antes hay un evento de comer y beber (bodorrio), aunque pude salir un poco con la bici tanto el viernes tarde como el sábado por la mañana (que no contaba con poder hacerlo).

-Si la tirada "larga" más larga de asfalto (al margen de alguna salida de monte) no llega a los 18 km y es el martes antes de la maratón.

-Si el día de la carrera hace 10 grados más de lo habitual en esta época del año (bueno y el día anterior y el posterior y... qué os voy a contar que no estéis viviendo). 

-Si..... (no me acuerdo ahora de más cosas, pero seguro que las hubo, jajaja). 

Con esos antecedentes ¿qué podía salir mal?, o ¿qué podía salir bien?. 

Pues eso, que salió como podía salir, quizás un poco peor de lo que esperaba, pero vamos, tampoco nada extraño.

Lo cierto es que salí razonablemente bien, con los kilómetros en menos de 5:30, que era mi objetivo, y así me mantuve hasta la media, que ya me iba costando, pero me propuse hacer al menos la primera vuelta (el recorrido son dos vueltas a un circuito) sin parar a caminar ni un metro y cumplí la media en 1:56, dentro de lo previsto, y luego, en la segunda vuelta, ya más solitario porque ya no están los que hacen sólo la media, más cansado, y sobre todo con más calor, el plan era "que sea lo que Dios quiera", encomendándome en buena medida a "la experiencia", pero claro, la experiencia ayuda, pero no corre, no mueve las piernas. Así que ya empecé a parar, al principio sólo en los avituallamientos (los había cada 2´5 -3 km, la vida dio, no tanto por beber, que también, como por echarme agua por encima). 

Y si los males empezaron poco después de pasar la media, las penurias no tardaron mucho en aparecer: unas cuestas que en condiciones normales no serían problema parecían el Angliru (no obstante acumula casi 200 metros de desnivel positivo), caminando en tramos de sombra sólo por aprovecharlos más rato, avenidas largas y solitarias y corredores adelantándome a los que no podía seguir el ritmo (entre otros el grupito, ya bastante reducido, que iba con la liebre de 4 horas, con el que había ido un tiempo al principio y con el que pensaba que podía haber acabado, luego he visto que sólo un corredor entró con la liebre de las 4 horas, que clavó el tiempo), eso sí, muy agradables los pasos por el centro de la ciudad.

Así que al final 4:30:42, que como decía es peor de lo que pensaba, me devuelve a los tiempos de mi tercer maratón que fue allá por 2004 en Madrid. 
Entrada en meta.

Si en la media había hecho 1:56 y el puesto 197, quiere decir que en la segunda media hice 2:34 (eso es más que un pinchazo, jajaja) y puesto final 221 (de 247). 



Objetivo conseguido.

Pero hecho quedó y sin tiempo para lamentaciones que dentro de una semana hay otro compromiso, otras dos después otro y a la siguiente otro, a ver si me desquito que tengo otra maratón de asfalto, espero hacerlo algo mejor.

miércoles, 5 de julio de 2023

Se resiste el 13. Northwest 2023.

Pues sí, se me resiste mi 13 triatlón de larga distancia. Venía haciendo de forma regular uno al año (en algún año dos) hasta 2018 (desde 2017 ininterrumpidamente en el Northwest, este año por séptima vez en nueve ediciones). En el 19 se quedó en duatlón por la niebla a primera hora que impidió la natación, en el 20 no hubo por motivos de sobra conocidos, en el 21 sí que acabé mi número 12 y en el 22 y 23 "pinchazo", me devolvieron a corrales el año pasado y me han vuelto a devolver a corrales éste, sin poder acabar.

Y el caso es que pensaba que llegaba en mejor forma que el año pasado, algo más delgado al menos, sin embargo los tiempos han sido ligeramente peores. 



En la natación unos 20 segundos más (1:35:04), aunque claro, en la natación no hay forma de "asegurar" que el circuito sea siempre exactamente el mismo (en cualquier caso por mi GPS me salen más de 4.000 metros, lo cual tampoco significa que fueran esos metros exactamente).




Y con la bici es donde empiezan los problemas con los cortes de tiempo (creo que ya dije el año pasado que antes no existían esos cortes, o al menos eran claramente más "generosos", y creo que también dije que su causa -imagino- es por lo tardía de la hora de comienzo, a las 9:00 horas de la mañana, cuando años anteriores se empezaba no recuerdo si a las 8 o como mucho las 8:30, y todo ello, al parecer, motivado por una nueva y, a mi juicio absurda, norma federativa, y es que ahora para dar la salida no sólo se tiene en cuenta la temperatura del agua como ha sido siempre, sino también la temperatura ambiente). En fin, que me voy del tema, pues eso, que el año pasado había un corte de natación + tres vueltas de bici en 6 horas 45 minutos, corte en el que no entré por unos tres minutos. Este año ese corte lo habían ampliado en 15 minutos, hasta las 7 horas (y realmente lo tuve muy en cuenta a la hora de inscribirme otra vez) y sí lo pasé (no lo habría hecho con el límite del año pasado, es más este año incluso he hecho algo peor media con la bici que el año pasado), y hay otro corte para la natación + ciclismo  de 8 horas 45 minutos, y ahí es donde me mandaron para casa; además con cierto mosqueo por mi parte, porque según mi crono sí lo había pasado en tiempo. 


Me explico: ya en la cuarta y última vuelta con la bici me veía que andaba muy justito y estaba pendiente de mi reloj y donde se fijaba el punto de corte era en la entrada a la segunda transición. Como digo iba pendiente del crono y creo que entré dentro de las 8 horas y 45 minutos y seguramente muchos segundos (andaría cerca de los 46 minutos), pero en los reglamentos y tiempos de corte no se dice nada de segundos, por lo que entiendo que aunque hubieran sido 8:45:59 estaba dentro del corte. Así que entro en la transición (nadie me dice nada), dejo mi bici (nadie me dice nada), me pongo mis zapatillas (nadie me dice nada) y salgo a correr (ya me extrañó que había una valla cortando parcialmente la salida de boxes) y nada más salir (no había corrido ni 10 metros) me aborda la juez principal y me dice que estoy fuera de tiempo, le digo, convencido, que no, que he entrado dentro de las 8 horas 45 minutos y ella, que no, que he entrado con más de 47 minutos, que ella estaba en la entrada de boxes y lo ha visto, le replico, mostrando mi reloj, que es imposible, que en ese momento incluida la transición marcaba 8 horas y 48 minutos, creo ver que apunta algo en un papel, se da media vuelta y se larga, fin del debate. Y allí me quedé con mis problemas de estómago, que se me estaba revolviendo, con cara de tonto, y convencido de que me habían echado injustamente (que al final casi te hacen un favor porque te quitas de andar por ahí penando unas cuantas horas y llegar ya de noche cerrada, pero bueno, eso es otro tema).


No obstante quería ver y comprobar con calma los tiempos tanto del cronometraje oficial como de mi reloj. Y en honor a la verdad, he de decir que la mujer tenía razón, por poco más de un minuto pero tenía razón. El "desajuste" es porque mi GPS paró cuando paré a mear y por tanto no me contabilizó ese minuto y 10-15 segundos aproximadamente que estuve parado.


En definitiva, tiempos oficiales: Natación, 1:35:04 (46:11 la primera vuelta y 48:53 la segunda), y puesto 117 de 122. T1, 4:36. Bici 7:07:32 (por mi reloj 7:06:21) y T2, 2:33. Y los tiempos de entrada en T 2 (el corte), el oficial 8:47:12 y el mío 8:46:04, (seguramente unos segundos menos, porque cuando uno le da al crono ya es una vez pasada la alfombra del chip, y por tanto ya dentro de la transición). Y como digo ahí me quedé.

En fin, al margen de mis miserables penurias, algo más serio: cuando salí a la playa al acabar la primera vuelta de la natación veo a un participante tirado en la arena al que le están haciendo maniobras de reanimación, uff, vaya mal rollo de coco durante la segunda vuelta. Al acabar pregunté y me dijeron que era un participante de la media distancia, que lo habían llevado al hospital y estaba en la UVI, poco he sabido después, apenas una breve reseña en la prensa local, por lo que supongo que al final no sería nada más grave (que, no sé exactamente qué pasaría, pero ya bastante grave es).

Y para acabar otra cosa que me da cierta pena: siendo una prueba de excelente organización y precio inmejorable cada año disminuyen las inscripciones para la larga distancia. Los primeros años se acababan las plazas rápidamente y este año creo que éramos 132 inscritos (el límite 350), y 103 finalistas (en mi primer año y si no recuerdo mal, segunda edición fuimos 265 finalistas, que, como digo, cada año han ido disminuyendo). Por contra en la media distancia que se celebra simultáneamente cada año aumenta la participación. No sé si es que se ha pasado la "fiebre" de la mítica distancia IronMan, o que esta  prueba no tiene el suficiente "glamour" porque no es de marca famosa o qué (desconozco cómo andan de inscripciones y si también disminuyen o aumentan otras pruebas con apellido más ilustre)  pero es una lástima.

Y, en definitiva, que no sé qué hacer para el año que viene, porque seré un año más viejo y en teoría más lento, pero por un cochino minuto por parar a mear... sería mejor quedarse fuera por 15 minutos y así no cabrían dudas. Tengo hasta octubre para pensarlo y si me apunto habrá que entrenar más y si voy y tengo ganas de mear en la bici y me veo apurado de tiempo pues me aguanto o me meo encima, jajaja.

jueves, 14 de julio de 2022

Northwest 2022. Devuelto a corrales.

Una nueva edición del Northwest y allí estoy un año más a finales de junio. Y, como casi siempre, claro, con una preparación manifiestamente mejorable, pero se hará lo que se pueda. 

Y en esta ocasión se pudo a medias. Me devolvieron a corrales al final de la tercera vuelta de la bici.

Pero vamos por orden.

Este año, se recupera el Northwest sin restricciones ni otras modificaciones que hubo que introducir el año pasado por causas sobradamente conocidas. Así el día previo se vivió el ambiente normal en el entorno del lago, con la charla técnica otra vez al aire libre en la hierbera, en la que, aparte de las explicaciones habituales de horarios, recorridos y demás, lo que suscita mas interés es el tema de cambios de ropa y posibilidad de dejar ropas, bolsas u otros materiales en los boxes porque para el domingo se prevé más que fresco (más bien frío). 

Eso sí, este año hay una novedad, que no sé a qué se debió (no sé si por motivos organizativos, que creo que no, o más bien, quizás por motivos reglamentistas y de jueces) y esa modificación, dar la salida a las 9 de la mañana, cuando habitualmente se hacía no recuerdo si a las 8 o a las 8 y media, creo que es la que repercutió en otra novedad en forma de cortes intermedios de tiempo que no recuerdo que hubiera otras veces y que es lo que a la postre marcó mi Northwest.

Así que el domingo, a las 9, con bastante más luz que otras veces y también con más frío nos dan la salida a todos juntos (el año pasado en sistema "rolling star" en pequeños grupos). En los momentos previos nos han insistido en que nos abriguemos durante la bici.

Natación sin especiales complicaciones, con el lago muy tranquilo en la primera vuelta y algo más revuelto, pero sin excesivas molestias en la segunda. 

Otra novedad este año es la empresa de cronometraje, de modo que aunque había "alfombras" de control de tiempos de paso esos tiempos intermedios no se recogen en la clasificación que es mucho más pobre que en ocasiones anteriores.

En definitiva, en la natación hago 1:34:44, que siendo un mal tiempo es un minuto y algo menos que el año pasado (y puesto 36 de 40 de la categoría veteranos 2, no ponen el puesto general y no me apetece ir mirando en la clasificación).


Saliendo del agua en la primera vuelta para iniciar la segunda. Las fotos (no sólo ésta, todas) sí que podían ser perfectamente de otros años, porque al final, pues siempre son iguales (o casi).

La transición se me atasca un poco al ponerme los calcetines, mientras nos siguen insistiendo en que nos abriguemos, pero yo salgo igual, sólo con el mono. 4:44 en la transición, que también es un minutito menos que el año pasado.




Y en la bici, pues ni bien ni mal, más o menos como podía esperar. A ratos frío, a ratos bien de temperatura, a ratos viento (cada vez más fuerte) y a ratos lluvia, en fin, de todo un poco.

Eso sí, esas condiciones me vinieron muy bien, porque al no hacer calor en ningún momento, no me molestaron los pies, que generalmente con calor, al cabo de un par de horas o incluso a veces menos, me dan unos dolores terribles en las plantas que se mitigan sólo en parte y por muy corto tiempo echando agua, flojando las zapatillas, sacando algún rato las zapatillas de las calas o incluso sacando los pies de las zapatillas pedaleando con los pies sobre ellas. 


Y en esas iba, pensando en iniciar mi cuarta y última vuelta en la bici, cuando veo una cinta cortando la carretera y dos jueces haciendo aspavientos con los brazos para que parara. Que había un corte al final de la tercera vuelta de la bici que había que pasar a las 6 horas 45 minutos de iniciarse la prueba. Y llevaba, si no recuerdo mal 3 minutos más (maldita parada a mear). Y ahí se acabó todo. Sí que sabía que existía ese corte, pero no le había prestado atención, sí tenía en cuenta el corte al final de la bici, para el que quedaban otras dos horas y que, por tanto, veía factible pasar, dado que quedaban los 44 km que tiene la vuelta y estaba haciendo hasta ese momento 26 km/h de media, que no es que sea un barbaridad, pero tampoco es tan flojo, de hecho ahí iba como 3 o 4 minutos mejor que el año pasado. También es verdad que el año pasado fue mi peor Northwest (particularmente con la bici), pero precisamente por eso estoy convencido de que estos cortes no los había otros años; ni estos ni otro que había también si no recuerdo mal al acabar la tercera vuelta de la carrera a pie. Y como decía al principio, me da la impresión de que esos cortes eran consecuencia de que la salida fuera tan tardía.

Así que me quedé con mis 132 km en 5 horas y 5 minutos y con cara de tonto y de decepción, aunque no tanto como algún que otro compañero al que cortaron también detrás de mí (creo que yo fui la primera "víctima"), en el rato que estuve allí al menos otros 3 ó 4, y creo, viendo las clasificaciones que fuimos 9 en total, salimos en la clasificación como NC, aunque no sé si todos en ese punto.

Lo único bueno es que pude comer a gusto y con calma en post meta, cuando otros años ni medio comer podía del machaque de cuerpo que llevaba.

Y lo peor de toda esta batallita es que me deja muchas dudas de cara al futuro, me gustaría seguir haciendo esta prueba, porque le tengo mucho cariño, es de mis fijas, pero antes quizás deba ver el reglamento y si vuelven a poner esos cortes dejarla pasar de largo, porque en teoría el rendimiento no va a ser mejor un año más viejo y participar (si no voy a poder acabarla) me "bloquea" otras pruebas que me gustaría hacer en esas fechas, pero por otra parte, también me debería servir de acicate para intentarlo otra vez, total, fue por tres miserables minutos, mejor preparado y ya sabiendo lo que hay.

En fin... "ya veremos, dijo un ciego".

miércoles, 14 de julio de 2021

Northwest 2021. Viejo y gordo.

El pasado 27 de junio se celebró la séptima edición del Northwest (mi quinta participación). Dos años después vuelta al formato triatlón después de que el año pasado por motivos de sobra conocidos no se pudiese celebrar (ni en sus fechas ordinarias de mediados-finales de junio, ni en la fecha de octubre a la que inicialmente se había aplazado) y de que el año anterior, es decir, el 2019 hubiese de celebrarse en formato duatlón por una intensa niebla sobre el lago a primera hora que hizo imposible la natación.

Pues bien, este año, con gran esfuerzo de la organización sí se celebra, pero con algunos cambios debidos a los protocolos "anti-bicho". El primero de los cambios afecta al día previo: nada de carpa para recoger el dorsal ni de charlas técnicas tumbados en el césped del lago. Zona cerrada, vallada y exclusiva para triatletas en los boxes y aledaños, toma de temperatura y entrega de un cuestionario firmado para acceder a ella, en fin... Sobre la marcha iré comentando más cambios "anti-bicho".

Saludando a Óscar, uno de los mandamases de todo este tinglado, además charro, en la entrada para dejar la bici, recoger el dorsal y demás.

El día de la prueba otro de esos cambios es en la salida. A fin de evitar "aglomeraciones" la salida se da en formato "contrarreloj", de dos en dos cada 5 segundos. Aunque va fluida, supone un retraso respecto a la hora de salida de otros años (antes han salido también los de media distancia del mismo modo), y más para los que tenemos un dorsal relativamente alto. Evidentemente la natación es más "limpia", sin atascos ni apelotonamientos (que tampoco es que me afecten mucho, porque normalmente enseguida me quedo de los últimos), por otra parte, el sistema de asignación de dorsales ha sido: primero masculinos federados, luego femeninos y luego los no federados, en cada uno de esos grupos por edades. Así que a los últimos federados (viejunos y en general más lentos) nos pasan como lanchas motoras los primeros de los no federados (bueno, a mi particularmente me han pasado casi todos, jeje, eso sí no todos tan rápido). 

Algo de oleaje debido al viento que hizo todo el día y al final 1:35:51, que es bastante más que otros años aquí, y sin embargo no tenía sensación de que me hubiera salido mala natación. Puesto 198 de 218 y 35 de 37 de la categoría.

Salida a la playa al acabar la primera vuelta de la natación y dispuesto a afrontar la segunda.

Transición lenta en 5:42, últimamente me sale bastante mal el neopreno y para ponerme los calcetines tampoco ando muy ligero. Sin embargo soy de los más rápidos (el 75 de 217) y gano 13 puestos. El tiempo es fresco (para algunos supongo que sería más que fresco casi frío) y además se prevén lluvias a lo largo de la prueba y creo que bastantes participantes se han cambiado incluso de ropa o puesto algo de abrigo.

Dispuesto a iniciar la bici.

La bici de inicio marcada por la temperatura fresca y aire, sin ser excesivamente fuerte que ha dado durante toda la carrera. Sin hacer mala media voy también más lento que otros años, pero creo que es lo que puedo dar de sí. Las modificaciones anti bicho también afectan a la bici, en concreto a los avituallamientos, no se va a dar el avituallamiento en mano, sino que habrá que parar en los puestos, poner ambos pies en el suelo y coger lo necesario, así que decido como si fuera un súper pro o un súper pri (ngao) salir con un bidón lleno de agua y otro de acuarius para parar en los avituallamiento lo menos posible; llevo además unos dátiles, unas gominolas y una barrita. La media va bajando poco a poco, pero más o menos se mantiene y sigue nublado y fresco (llegó a llover algo a mediodía, pero no mucho rato, desde luego menos de lo que estaba anunciado), lo que me viene muy, pero que muy bien. Si normalmente bebo poco en esta ocasión menos aún, de hecho me duraron mis bidones hasta el último avituallamiento a unos 20 km del final de la bici, en el que paré a cambiarlos y comí medio plátano (junto a 5 ó 6 dátiles de los que yo llevaba fue toda mi alimentación). 

Siempre quedan chulas las fotos de la bici.

Y en esta hasta parece que no tengo ni barriga.

Pero lo mejor de la temperatura fresca es que, sorprendentemente para tanto tiempo, no me dolieron las plantas de los pies, sólo unas ligeras molestias algún rato, pero nada que ver con el ardor que tengo en otras ocasiones incluso en salidas en bici mucho mas cortas. Pero además y, a esto sí que no le encuentro explicación, tampoco he llegado a tener (o mucho más atenuados que otras veces) los dolores y los cosquilleos de las manos "dormidas", ni se me cargaron tanto los hombros ni el cuello.

Al final 7:00:21, con la mencionada paradita en el avituallamiento y otra para "aguas menores", con una media de casi 26 km/k, que no estando mal del todo, me hace añorar las otras ocasiones en que en este mismo circuito he hecho en torno a las 6 horas 15 minutos, incluso en una ocasión hice, por algunos segunditos, menos de 6 horas. Pero como decía antes creo que es bastante razonable para mi estado de forma. Puesto 198 de 209, pierdo 11 puestos en la general (supongo que a los que había "adelantado" en la transición, jeje, porque además veo en los parciales que los puestos perdidos han sido antes de la mitad de la bici y de la mitad para adelante incluso he ganado algunos) y el 31 de 36 de la categoría.

Acabando la bici y preparado para bajar en la transición. Aquí sin embargo se ve bien la panza.

Transición rápida, en 2:49, aquí sí que soy un fenómeno, el 7 de 197, jajaja y gano 5 puestitos.

Y ahora viene lo bueno, uffff. la carrera a pie sí que ha sufrido las consecuencias de las medidas anti bicho. Aparte de algunos cambios menores en cuanto a los avituallamientos hay cambio total de recorrido, para evitar riesgos la carrera no toca para nada el pueblo, será por el camino que bordea el lago, por donde se hacía los primeros años. Un camino solitario, en ocasiones algo pedregoso, con una cuestoncia cortita, pero que se las trae y... la vida da que sigue sin hacer calor, si no eso es la misma muerte, jajaja. Menos mal como siempre los voluntarios de los avituallamientos que nos dan todo el apoyo del mundo y más y algunos acompañantes de los participantes que vas encontrando de vez en cuando. Con alguno que ya me debe conocer de otros años me echo unas bromas (pues no quería el tío afeitarme na menos...). Aparte la zona ya de asfalto próxima a los boxes, donde sí hay bastante animación.

No empiezo mal del todo, bueno, ni bien. El habitual ritmo trotón de estos casos, y ya en esta primera vuelta alternando con algún tramo andando. 

Llegando al primer avituallamiento, creo que en la primera vuelta.

Viendo ahora los tiempos parciales, los tiempos tampoco se han disparado tanto de unas vueltas a otras. Ahora ya sí empiezo a beber más, pero tampoco nada excesivo: alterno agua con isotónico y coca cola y a comer algo, pero también muy poco, algunos frutos secos y alguna gominola. 

Llegando otra vez al primer avituallamiento, pero ya en la segunda o tercera vuelta, con menos energías, jeje.

Los avituallamientos en modo "autoservicio" , eso sí perfectamente atendidos.

Sin embargo, poco a poco se me va poniendo ese clásico malestar del estómago, esa sensación de hinchazón, que hace que lo poco que trotas sea incómodo, e incluso caminando tampoco se va bien, y lo malo es que no había bebido tanto y apenas comido, va a ser que es igual de malo comer y beber poco que mucho (y por supuesto nada de geles ni guarrerías de esas), hasta que al comienzo de la cuarta vuelta por el km 33 más o menos vomito algo de líquido y me quedo "como nuevo", bueno, es un decir, jajaja, porque sí que es verdad que hago dos kilómetros muy a gusto, trotando casi al ritmo de los primeros, pero claro, las horas van pesando y no fue más que eso, un par de kilómetros, luego otra vez a penar, pero bueno, ya era sólo cuestión de aguantar un poco. Y faltaba la guinda, a dos o tres kilómetros de la meta se puso a llover, si bien es verdad que en ese momento no me importó mucho, sí que me importó más al acabar.

Y meta conseguida.

En definitiva carrera en 5:27:48, que es mucho tardar, pero menos que en mi primer Northwest (el de la bici en 6 horas), aunque en aquella ocasión sí que hizo calor. Puesto en la carrera 181 de 187, pese a todo adelanté 5 puestos y 30 de 32 de la categoría, en la que, sin embargo perdí uno (jodíos viejos, lo que corren, jajaja).

Así que acabé ya de noche (además de tardar más que otros años, la salida también había sido más tardía) y mojado en 14:12:29, en el puesto 183 de 187 que acabaron y el 31 de 32 de la categoría viejunos de 50-60. 

De  noche y lloviendo, casi ni se ven las fotos.

Y decía que me afectó más la lluvia al acabar que en la carrera sobre todo porque la recuperación tras meta, que siempre se ha hecho en una gran carpa con comida fría y caliente y bebida en abundancia (incluida la cervecita) también se vio afectada por las medidas anti bicho. No se podía hacer en la carpa. Eso sí, a la organización no se le puede reprochar absolutamente nada, al revés, agradecerle que estuvieron imaginativos y resolutivos para solucionar ese inconveniente. En meta nos daban una bolsa con el avituallamiento: bebida, fruta, algo de dulce y dos cuencos tapados con comida "de cocina": una ensalada y arroz con pollo y en boxes a cada uno nos habían puesto una silla junto a nuestra bici. Pero claro, para los que llegamos los últimos, como digo ya de noche y mojados, pues no era cuestión de quedarse allí pasando frío, así que a recoger todo el material mojado y rápidamente y a dejarlo todo de cualquier manera en la furgo.

Uno más, con un resultado peor que el de otros años, pero que, volviendo al título de esta crónica: viejo y gordo, puedo dar por razonablemente bueno  para la preparación que llevaba (y eso que había tenido dos años de entrenamiento en lugar de uno, jaja). Parece que vuelvo a mis orígenes triatléticos hace más de 15 años en los que habitualmente rondaba las últimas posiciones. O no, ya veremos, porque yo sigo, y el año que viene si ningún otro puto bicho (u otras circunstancias de fuerza mayor) lo impide estaré otra vez en As Pontes.

Por si queréis ver más datos (que espero que no tengáis la malsana necesidad de perder más tiempo) dejo los enlaces del Garmin y de los detalles de mi clasificación (incluso con un vídeo de la llegada):

https://connect.garmin.com/modern/activity/7035785161

https://ccnorte.com/resultados/northwest-triman-2021/larga-distancia-masculina/dorsal-168

Por cierto, que viendo lo del Garmin dice que gasté un montón de miles de calorías, y de hecho peso se pierde (también es verdad que en un par de días se recupera), pero no sé de dónde, porque la barriga yo creo que no baja ni un milímetro.

Bueno, hala, ya dejo de dar la paliza. Hasta otra.

viernes, 13 de diciembre de 2019

Ultra Costa de Almería. Arrancada de caballo y parada de burro.


Pues eso, una vez más, en esta ocasión en el Ultra Costa de Almería, 75 (casi 76 km) entre Aguamarga y El Toyo-Retamar, recorriendo buena parte de la costa del Cabo de Gata, visitando calas y subiendo algunos montes, con el mar al lado buena parte de la prueba en un recorrido que me ha parecido un auténtico espectáculo sobre todo en su primer tercio en una zona que no conocía.


El recorrido no es nada técnico (salvo algunos tramos cortos) y tampoco es especialmente duro, quitando alguna subidita se puede correr o medio correr casi todo, incluso en la bajada más “técnica”, y todo intercalado con zonas llanas o con ligeros toboganes (en los 75 km no llega a 1.800 metros de positivo).

La imagen engaña bastante en esta escala en cuanto a los desniveles.

Y eso es precisamente parte de mi “problema”, que, seguramente, salí demasiado rápido. Confiado en que la distancia y la dureza no eran excesivas y encontrándome muy bien y cómodo con una temperatura estupenda, fresquete a primera hora y luego el resto del día medio nublado, con aire flojo de espalda, aunque un poco más de brisilla lateral o de cara habría venido bien para refrescar un poco más, por lo menos a mí.


Así que hasta algo más de la mitad del recorrido voy con bastante buenos tiempos y haciendo buenos puestos en los controles (vamos a ver, buenos puestos para mí, jeje, más o menos en mitad de la clasificación). A partir de ahí empieza el terreno ”engañosamente” más fácil, la mayoría del desnivel ya lo hemos pasado y quedan un par de subidas más fáciles, pero el recorrido también se hace bastante más feo, con largas rectas por terreno prácticamente llano con ligeros toboganes por pistas y una subida y bajada larga y “fea” para llegar al faro de Cabo de Gata y una última subida y bajada dura y corta por carretera.

Y a partir de ahí, “la muerte”, casi 17 km. absolutamente llanos hasta meta, donde en teoría se “debería” correr, pero a los que llego completamente fundido, muy cansado y en los que voy trotando a ratos más por “vergüenza torera” que otra cosa, eso sí el susodicho trote a una “velocidad” de risa. Por aquí (bueno ya desde bastante antes, en realidad casi toda la carrera porque en el primer control es en el que he hecho mejor puesto y luego poco a poco he ido perdiendo posiciones) me pasa bastante gente, pero aquí más y la cosa es que casi todos van bastante tocados, pero yo más, no soy capaz de seguir el ritmo y me quedo continuamente de los que van adelantando. Los que mejor iban por aquí han sido el amigo Gerardo que con otro compañero iban guiando a un ciego, que deben haber hecho esos últimos kilómetros como motos (enhorabuena a Gerardo y sus compañeros, tiene un mérito increíble).


Con más pena que gloria llego a meta en 11 horas y 50 minutos en el puesto 119 de 150 que acabaron, tiempo que tampoco está tan mal, pero me queda el regusto amargo de la forma; de ir arrastrándome de mala manera tantos kilómetros “fáciles” al final.



Ah, y la banda sonora monótona monótona, desde aquí pido perdón a los que hayan coincidido en alguna parte del recorrido conmigo (algunos mucho rato), debieron quedar más que hartos. Resulta que llevaba toda la semana anterior con la garganta algo tocada y aunque había mejorado algo, me he pasado toda la carrera, desde el primer kilómetro al último, las 12 horas y alguna más antes y después tosiendo y carraspeando, no sé, si se multiplica tienen que salir miles y miles de tosidos y carraspeos, jajaja.

Pues eso, en definitiva una más y una provincia más en la que he corrido, que en Almería no lo había hecho, ni siquiera había estado nunca, así que me quedan ya poquitas para completar el mapa, nueve para ser exactos, habrá que seguir tachando.

Aquí mi carrera:


sábado, 23 de febrero de 2019

Maratón de Sevilla 2019. ¡Sorpresas te da la vida!.

Una más, en Sevilla, una de las mejores maratones de España por ambiente, organización y recorrido. Se presenta a sí misma como la más llana de Europa y aunque no conozco muchas más por ahí, puede que lo sea, la única cuesta que merece tal nombre es el paso que se hace por debajo de otra avenida, que se hace dos veces.

Es la tercera vez que corro la maratón de Sevilla, y en este caso hay un cambio de recorrido, con salida y llegada en la avenida que va por delante del Parque de María Luisa, con lo que se pierde el "encanto" de acabar en la recta del estadio olímpico, pero se gana, y mucho, en comodidad de acceso pudiendo llegar perfectamente andando desde cualquier punto del centro de la ciudad. Por otra parte, también se pierden las instalaciones para ducharse al acabar, pero tampoco es tanta pérdida, la última vez que acabé en el estadio tampoco me pude duchar, porque sólo habían abierto un vestuario, o dos o los que fueran, que no lo sé,  en todo caso absolutamente insuficientes pudiendo disponer (supongo) de muchos más.

Había corrido en Sevilla en el 2005 en una terrible edición con muchísima agua (lloviendo con fuerza desde antes del amanecer y durante toda la carrera), mucho frío e incluso a ratos con granizo y aguanieve. Eran casi mis comienzos maratonianos y estaba en plena y rapidísima progresión, consiguiendo bajar por primera vez de las 4 horas. Hice una buena carrera acompañado en todo momento por Abel, que me llevaba casi casi de la mano y acabamos en 3:40:50, una buenísima marca para mí, por lo que pese a todo acabé con muy buen sabor de boca.

La segunda ocasión fue en 2013, con una marca de 3:30:42 y también satisfecho al final, porque había estado algo tocado un tiempo antes y no llegaba en las mejores condiciones (aquí la crónica de entonces).

Este año sí que llego mal. Una extraña lesión en el talón por jugar al baloncesto a finales de diciembre no me ha dejado correr a gusto, ni entrenar como es debido, de hecho aún me molesta algo cuando empiezo a correr (en cuanto pasan 10 ó 15 minutos ya no lo noto), y si a eso le unimos un mes de enero lleno de comilonas y "bebilonas" hace que llegue muy pasado de peso y con falta de kilómetros, al menos de kilómetros buenos, porque salir a correr un rato pese a las molestias, sí he salido, pero me falta calidad y sobre todo kilometradas largas.

Así que sin tener muy claro lo qué podía pasar me debato entre estar más cerca de las 3:30 de la última vez o las 3:40 del 2005. Aunque realmente estoy pensando más en las 3:40, con andar en torno a esos tiempos ya me daría por conforme.

Salida y a correr. De momento muy buena temperatura, pero se anuncia calor (al menos para mí), lo que no deja de ser un problema añadido. Me temo lo peor cuando ya empiezo a sudar bastante en los primeros kilómetros, aunque luego lo cierto es que no he pasado tanto calor como pensaba y también se corre por muchas zonas donde daba la sombra de los edificios.

Km. 12.


Salgo un poco reservón, además de que en los primero kilómetros hay algo de apelotonamiento, pero se puede correr relativamente bien y luego ya pongo un ritmo "crucero" en el que voy cómodo, sin forzar y que puedo mantener bien, en torno a 4:50 el km. Y pasan kilómetros y kilómetros y me encuentro francamente  a gusto, y siguen pasando kilómetros y sigo bien, y pasan kilómetros y en el avituallamiento del 20 hago una paradita para "aguas mayores" y sigo bien y cómodo y llego a la media casi sin enterarme.

Km. 13


Y temo que llegue el impepinable desfallecimiento, pero resulta que no llega, y paso los kilómetros complicados del 28-30 esperando el estacazo pero para mi sorpresa no llega, y sigo y sigo...

Por ahí ando detrás de los de los carritos, en la Plaza de España por el km. 34


Y por el 32 ó 33 ya noto que flojeo algo, pero de momento perfectamente asumible. Y veo que voy bien incluso para bajar de las 3:30, lo que era impensable. Eso sí, el garmin y el marcaje oficial de los kilómetros se van descuadrando cada vez más, pero aún así sigo en tiempos de 3:30. Hasta más o menos el km 38-39, ahí sí ya noto bajón y me toca tirar de recursos y de veteranía, ladear la cabeza y apretar con lo que sea, por momentos me entra algo de hambre, pero no he comido nada durante toda la carrera, ya queda poco y se llega como sea. Prácticamente tampoco he bebido. Hay muchos avituallamientos y bien surtidos, en algunos sólo he metido un buchito de agua para aclarar la boca y en algunos otros no he bebido ni medio vaso pequeño de agua, el acuarius (o el isotónico que hubiera) creo que ni lo he probado. Eso sí agua por encima me he echado en casi todos menos en los del principio.

Reportaje de Javi por el km 40 ó 41. Toca ladear la cabeza y torcer el hocico.











Aquí el "tío michelines".


Con el cambio de recorrido los últimos kilómetros son por el centro, pero se me están haciendo algo largos, confío mucho en poder apretar al menos en los dos últimos con los ánimos de la gente, pero no puedo, eso sí, como en toda la carrera no he dejado de pasar gente, y a estas alturas ya encuentras muchos "cadáveres", por lo que aunque yo no voy para tirar cohetes, no dejo de ganar posiciones. 

Al final meta en 3:35:13, tiempo real 3:33:04 (dos minutitos que tardé en pasar por el arco de salida) y puesto oficial 3.364 (de 9.108) y el 271 de 856 en la categoría (3.326 y 267 teniendo en cuenta el tiempo real). Por mi Garmin me salen 42´94 km, con lo que por ahí sí habría bajado de las 3:30 (y más teniendo en cuenta la "paradiña técnica"), jeje, pero doy por supuesto que esta carrera que cuenta con todas las homologaciones (nacionales e internacionales) habidas y por haber está perfectísimamente medida, así que aparte de los metros de más que se hacen en las trazadas de curvas y por ir zigzagueando para adelantar es evidente que el GPS da cierto error (he leído por ahí que a mucha gente le da entre 500 y 700 metros de más).


En definitiva, que más que satisfecho con una carrera mucho más cómoda de lo que podía imaginar y un resultado inesperado y en cierta medida sorpresivo por llegar pasado de peso y falto de entrenamiento adecuado, y también (como siempre) con un día previo en el que hice todo lo que no debe hacer todo buen maratoniano que se precie, jajaja. Si es que la preparación maratoniana está sobrevalorada, jajajaja. En fin, ya vendrán tiempos en que la cosa se dé al revés.

Por si queréis cotillear un poco más, aquí mi GPS, y aquí la clasificación.

martes, 10 de julio de 2018

Northwest 2018. Uno más y una despedida.

Un año más, y es el tercero, estoy de madrugada en la playa del lago de As Pontes dispuesto a hacer el Northwest Triman. Vengo con buen entrenamiento (dentro de lo que cabe, claro, buen entrenamiento a mi manera), buena disposición y buenas expectativas, como siempre.

300 inscritos para el larga distancia, colocados por edad y mi dorsal es el 293, es decir, soy el octavo más viejuno, jajaja. Ufff, si es que me estoy haciendo mayor, y a este deporte están llegando cada vez más jóvenes.

Preparativos de rigor, con mucha calma, he dormido en la furgo en la zona de la salida junto al lago, bajar una cuesta y estoy en boxes, así que nada de prisas.


A mi lado está el compañero de Salamanca Pepe Valls, también ya habitual de As Pontes y por allí anda también Mon, joven triatleta de Sancti Spiritus que también repite.

¡A la playa!, y no a descansar precisamente.
Salida puntual y sin mucho lío me voy haciendo un hueco, pero a los pocos metros tengo que parar a colocarme las gafas porque me entra algo de agua. Estos momentos iniciales de la natación suelen ser en los que se va (al menos yo), más acelerado de toda la carrera. Aunque sepas que no eres un buen nadador te dejas llevar por los que estimas que son más o menos de tu nivel y no te quieres quedar descolgado. Pero lo mejor estaba por venir, no llevaríamos ni 100 metros cuando noto un golpe en la  muñeca y una rara sensación, miro mi muñeca y mi viejo Garmin 310 no está. Rápidamente me giro y ahí lo veo hundiéndose poco a poco, como a cámara lenta. Se ve cerca, estiro la mano, pero no lo alcanzo. Un segundo intento, cogiendo ya algo más de impulso, pero entre el neopreno que tira de ti para arriba, la sensación de que un tanto acelerado como vas de pulsaciones parece que luego no vas a ser capaz de tener pulmones para salir otra vez hacia arriba y sobre todo que con la claridad del agua quizás parece que el reloj está mucho más cerca de lo que realmente está, se me hacen eternos los pocos segundos que parecía tenerlo casi casi en la mano. Finalmente el rescate se tornó misión imposible, y lo vi hundirse como decía antes a cámara lenta, lo que aumenta más aún la sensación de impotencia, habiéndolo tenido tan a mano (o eso parecía). Así que vuelvo a la superficie un tanto desconsolado, como buscando con la mirada alguien cerca que vaya al rescate, pero evidentemente, no hay nadie. Y de propina me he quedado bastante retrasado, si no el último sí de los últimos. Lo cierto es que tampoco fue un golpe fuerte, pero sí debió ser bastante certero, justo en el canto del reloj, para (imagino) hacerle saltar algún pasador. En fin, mala suerte. Por lo menos estaba ya bastante amortizado, ya llevaba conmigo unos años, si no me equivoco desde enero de 2013.

Pasado el trance vuelvo a lo mío, y lo curioso es que luego ha sido una de las nataciones más limpias que he tenido sin apenas toques ni siquiera en las boyas. Cojo mi ritmo y poco a poco recuperando posiciones. Primera vuelta en 43:25 (dos segundos menos que le año pasado) y puesto 217. La segunda en 44:22, en la que también adelanto 10 posiciones. Tiempo total de la natación 1:27:47 (prácticamente 1 minuto menos que el año pasado, así que con tal de no empeorar va bien la cosa) puesto 207 de 242 y el 15 de 21 en la categoría de veteranos 2.

A por la segunda vuelta.
Transición sin problemas, en todos los tris que estoy haciendo este año no me pongo los calcetines en la T1, sino en la T2, así que es más rápida, soy el 39 de 242 y adelanto sólo en la transición 16 puestos, jeje.

Un trotecillo por el verde y a dar una vuelta en bici.
La bici también la hago bastante bien, voy confiado y cómodo, eso sí, sin referencias de ningún tipo, ni tiempo, ni velocidad, ni distancia, salvo unos carteles que cada ciertos km coloca la organización. No llevo nunca cuentakilómetros, esa función la hace (la hacía) el GPS. Aunque este año hay un pequeño cambio en el recorrido, por unas obras en el pueblo, el recorrido es el mismo, ya lo conozco de los años anteriores, 4 vueltas ida y vuelta por una carretera nacional cortada al tráfico con una subida fuerte de unos 3 km y algunos toboganes. Se puede rodar acoplado prácticamente todo el recorrido, al menos en las primeras vueltas, luego ya como buenamente se pueda, jajaja.

Cagüen la, aquí en plan todo profesional y me fastidió la foto otro adelantándome, encima de los del media distancia.
Prácticamente hasta la última vuelta he ido muy a gusto y disfrutando de la bici. Aunque el tiempo me jugó una mala pasada. Las previsiones que había visto un par de días antes decían que haría fresco (de hecho el sábado lo hizo) sin embargo como los otros dos años que he corrido aquí prácticamente el tiempo ha sido calcado: mañana bastante fresca a primera hora, más o menos hasta la mitad de la bici también fresco, algo nublado y agradable y luego en las dos últimas vueltas de bici empieza a hacer bastante calor a la vez que se va levantando cada vez más viento, que aunque molesto para la bici, al menos ayuda a mitigar el calor.


Como es mi costumbre bebo poco y como menos aún, en esta ocasión sólo plátanos, tres o tres y medio, en los avituallamientos. No sé si sería por eso o si no tiene nada que ver, pero ya en la última vuelta tengo algunas molestias de estómago, aunque de momento no creo que afectara mucho al rendimiento.

En todos los controles del chip de la bici voy ganando algunas posiciones, excepto al final, en los últimos 30 km en que pierdo 2. El tiempo de la bici 6:18:13 (cuatro minutos y pico más que el año pasado), puesto 166 de 240 y el 10 de 20 de la categoría y gano 18 puestos en la general. Esto sigue yendo bien, con la sombra de esas molestias del estómago.

T2 también cómoda y rápida (el 78 de 235), y aunque ahora me pongo los calcetines para correr, también gano 3 puestos.

Y el estómago sí va a ser un problema ya en la carrera a pie. De momento salgo corriendo, sin embargo me siento "obligado" a caminar antes de lo que debería haber sido, no por falta de fuerzas o del cansancio, sino por incomodidad, no obstante, tampoco es la debacle de la primera vuelta del año pasado, más o menos voy defendiéndome con ratos buenos, menos buenos y malos, dependiendo de lo que pueda rebajar la sensación de hinchazón del estómago a base de "soltar gases". Eso sí el calor también se deja notar, este año han puesto dos o tres duchas por el recorrido que aprovecho cada vez que paso por esos puntos, aparte de echarme más agua por la cabeza que la que he bebido. Además como voy sin reloj no sé ni cómo voy, al acabar la primera vuelta (y no sé si la segunda o la tercera) le pregunto la hora a unos espectadores más o menos por hacerme una idea. Pese a todo también en los distintos pasos por el control del chip voy ganando algunos puestos, incluso en la primera vuelta en la que pensé que habría sido al contrario (se ve que los había que iban peor que yo).

Aquí una secuencia de fotos en el mismo punto, pero en distintas vueltas, como decía antes unas veces vas medio bien, otras regular y otras mal, jeje. Además no deben estar colocadas por orden, me da la impresión de que la tercera foto, en la que llevo peor cara, es de la de la primera vuelta.






Esto es como un tobogán, sin saber porqué hay ratos en que parece que los problemas desaparecen y voy corriendo "desatado", jeje, y algunos espectadores (como ya me ha pasado en más ocasiones) me animan con fuerza, digo yo que al ver a un pobre anciano regordete, jajaja. Pero al final de la carrera, en los últimos 6 ó 7 km pierdo casi todo lo que había ganado antes, y eso que más o menos en los dos últimos hice un esfuerzo por llegar al menos trotando (a lo que también ayuda que ya era cuesta abajo, jeje).

Aprieta un poco que quedan 200 metros.
Al final la maratón en 4:56:44, es minutito y medio menos que el año pasado, pero sigue siendo el punto que hay que mejorar, puesto 175 de 222 y adelanto dos puestos, pero fijaos como corren los "jodíos" viejos que ganando dos puestos en la general, sin embargo pierdo tres en la categoría, en la que hice el 13 de 18.


El resultado final, 12:49:10 (dos minutos y algo, más que el año pasado), puesto 168 de 222 de la general y el 12 de 18 de la categoría de veteranos 2. Y aunque en el momento no quedé del todo satisfecho, porque sigo pensando que lo puedo hacer mejor en la maratón, al final, pasados unos días, como siempre lo que te queda es la buena sensación de haber acabado, y de haber acabado dando lo que puedas dar, sea mucho o poco, pero con el gusto del "deber cumplido".



Y ahora vamos con el obituario:

Aquí mi viejo amigo naranja. Compañero de tantas aventuras. Ya está reposando en el fondo del lago de As Pontes, como los grandes marinos que dieron su vida en la mar o los reyes vikingos, habiendo cumplido fielmente con su misión. Garmin 310 XT, te recordaré siempre, jajaja.


Y aquí mi nuevo amigo. Es un modelo antiguo, muy antiguo (el siguiente que salió después del 310), descatalogado y casi imposible de encontrar, salvo algún ejemplar por ahí suelto, como ha sido el caso, además a un precio casi de risa. Lo bueno es que el manejo es prácticamente calcado al anterior, con lo que no he tenido que emplearme muy a fondo con las instrucciones. Espero que cumpla tan bien como su antecesor.



Y como conclusión, aunque no he releído mis anteriores rollo-crónicas de otros IM de años anteriores, me da la impresión de que, salvo el percance del reloj, son casi calcadas, que prácticamente todos mis IM se desarrollan casi igual, es decir y de forma resumida (con lo que os podíais haber ahorrado el rollo anterior): que todo es maravilloso hasta que llega la maratón y me pego el batacazo; pero es que también me da la impresión de que incluso lo escribo con las mismas palabras. Se ve que mi vena literaria es muy limitada, jajaja, pero en cualquier caso gracias por tomaros la molestia de leerlo.