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martes, 5 de agosto de 2014

El pregón.

Entrada escrita en tres actos:

El primero, el pregón original "compuesto" para una peña en los Carnavales del 2006 (Peña El Farinato se vino a llamar después, o quizás ya se llamaba antes, pero yo no me había enterado).

El segundo, un intento de reproducirlo por aquí en fechas cercanas a los Carnavales de este 2014, al que corresponde la introducción de más abajo, que sin embargo se vio truncado por algún problema técnico que finalmente no me dejó publicarlo en el blog.

Y el tercero el, al parecer, definitivo para reproducirlo finalmente, a cuenta del pregón de Abel Atalanta el viernes pasado para las fiestas veraniegas del Barrio del Puente y la conversación posterior en la que se recordó "lo mío". Sin duda mucho más serio, documentado, cargado de sentimientos y de calidad el de Abel (recomiendo su lectura) que estos ripios míos, que no dejaban de ser una chanza, pero que a él le siguen pareciendo buenos (¿?). Sin duda sus recuerdos están ofuscados y distorsionados por el tiempo pasado, la amistad o algún chato de más. A ver si ahora sigues manteniendo la misma opinión, jajaja.

En fin, allá va con la introducción de la que hablaba antes:



Estos días carnavaleros en el curso de absurdas conversaciones salió a relucir mi viejo pregón. Rebuscando lo encontré y a punto he estado de ir soltándoselo por ahí a todo bicho viviente, pero me contuve a tiempo, eso sí, una vez desempolvado y en estas épocas de amigos literatos con sesudas composiciones yo traigo un estilo, digamos ripioso, "literatura costumbrista de andar por casa". Para los forasteros la mayoría de las cosas serán incomprensibles e incluso para los locales que no tengan buena memoria muchas cosas tampoco tendrán sentido. No en vano corresponde a los Carnavales del 2006. En principio para darlo en una peña, pero que ese año por circunstancias que no vienen al caso no fue tal peña, ni tuvo sede ni ya se contaba con pregón alguno, pero a última hora lo "enfilé" y a falta de sede y de convocatoria oficial para soltarlo, lo fui repitiendo a salto de mata en varias ocasiones por bares o calles según iba encontrando público potencialmente interesado, jajaja, hasta por teléfono, por lo que dependiendo de las circunstancias leía unas partes o me saltaba otras (creo que nunca lo leí entero) . Posteriormente la Peña ya se ha consolidado como "Peña El Farinato" así pues este fue mi pregón.

  
                Un soneto me manda hacer Violante,
                   En mi vida me he visto en tal aprieto,
                   Catorce versos dicen que es soneto...

 Esto es lo primero que se me vino a la cabeza cuando hace dos años me vi obligado bajo graves amenazas del amigo David a aceptar el oficio de pregonero para este especial año de Las Edades del Hombre , toma, nada más y nada menos que  el “histórico año para el despegue de nuestro pueblo”, eso es lo primero que pensé, en mi vida me he visto en tal aprieto.

         Así que empecé a darle vueltas: qué hago, qué digo, pues nada, empiezo con cita poética, de Lope de Vega el “Fénix de los Ingenios”, y ya doy un toque cultural al pregón en este año tan señalado.

         Pero, ¿y después?.

         Bien, lo lógico parece empezar por el principio, así pues, empecemos por el principio:

         Buenas noches excelentísimas autoridades (civiles, militares y eclesiásticas), (si las hubiere...), hermosas y distinguidas reina y damas del Carnaval, y sus apuestos acompañantes, buenas noches también al del carrito de los helaos, al perejil de todas las salsas, al bombero torero..., señoras y señores, amigos todos.

         Supone para mí un honor y un reto ser pregonero en esta histórica y bella localidad de Ciudad Rodrigo en esta su fiesta grande, el Carnaval del Toro. Como digo, supone un honor por mi especial vinculación con vuestra ciudad, ya que una vez pasé por aquí camino de Portugal y paré a echar gasolina, lo que me permitió ver de lejos la Catedral y sentirme como un “mirobriguense” más; y así en el momento en que  recibí el encargo de pregonar el Carnaval “mirobriguense” sentí que no podía defraudar las ilusiones de todos los “mirobriguenses” por escuchar mis hazañas empresariales y las hazañas deportivas de mis muchachos, todos ellos vestidos de blanco y revolcándose por el suelo haciendo la cucaracha.
  
         Pero rápidamente me di cuenta de que no podía empezar así, que eso ya lo había dicho alguien anteriormente (o algo parecido).
  
         Así que seguí dándole vueltas a la cabeza y “voilá”, me vino otra idea:

(Léase con acento andalú)

         Buenas noches excelentísimas autoridades (civiles, militares y eclesiásticas), (si las hubiere...), hermosas y distinguidas reina y damas del Carnaval, y sus apuestos acompañantes, buenas noches también al del carrito de los helaos, al perejil de todas las salsas, al bombero torero..., señoreas y señores, amigos todos.

         Sin duda en esta fiesta del Carnaval del Toro se produce la más bella simbiosis que se puede dar en la naturaleza, la del caballo y el toro bravo, los animales más bellos que el creador puso sobre la faz de la tierra; estampa que tiene  su expresión más destacada en la figura de un jinete entre las recias encinas del cortijo, vestido de corto, con la garrocha en la mano y dispuesto a conducir la manada de bueyes y toros bravos ...,

         Pero nuevamente me di cuenta de que eso también  estaba inventado, de que seguramente lo hubiera dicho algún Domecq para la Peña del Caballo, así que intenté otra opción:

         Buenas noches excelentísimas autoridades (civiles, militares y eclesiásticas), (si las hubiere...), hermosas y distinguidas reina y damas del Carnaval, y sus apuestos acompañantes, buenas noches también al del carrito de los helaos, al perejil de todas las salsas, al bombero torero..., señoreas y señores, amigos todos.

         Sin duda en esta fiesta del Carnaval del Toro se produce la más bella simbiosis que se puede dar en la naturaleza, la del caballo y el toro bravo, los animales más bellos que el creador puso sobre la faz de la tierra; estampa que tiene  su expresión más destacada en la figura de un jinete entre las recias encinas de la dehesa, vestido de charro, con la garrocha en la mano y dispuesto a conducir la manada de bueyes y toros bravos ...,

         Y otra vez sentía que eso ya lo debía haber dicho algún Tabernero para la Asociación Charra del Caballo.
  
         Así que, nada, sigo sin una idea original, vamos a por otro intento:

         Excelentísimas autoridades, etc... (bueno, esto como veis se repite siempre, así que me lo salto, que ya lo habéis escuchado bastante), sigo: cuando hace 50 años unos cuantos amigos se juntaron en el Café Moderno para ayudar a torear a los maletillas que hasta aquí se acercaban había nacido la familia bolsinista.

         Esto tampoco me vale, también está inventado.
  
         Vamos a por un último intento, a ver qué sale:

         Excelentísimas autoridades, etc..., estos peñistas  que desde hace muchos años decidieron homenajear a personas especialmente vinculadas con el carnaval, por su farinatismo y que toman el nombre de la farinatísima Puerta del .... tampoco me sirve.

          Tengo que buscar algo relacionado con esta peña que me acoge, algo especial para brindarle a estos amigos que me han invitado a ser su pregonero, pero si no sé ni cómo se llama la peña, vamos que  ni siquiera sé si tiene nombre (vaya desastre de pregón), así que como por ese camino no había manera de continuar me salgo por la tangente y para decir algo original, uno que es de natural tímido y asustadizo, me tengo que disfrazar, de alguna manera he de ocultarme, sí, ya sé un sombrero y unas gafas oscuras (“Gafas oscuras pa que no sepan que está mirando y un diente de oro toa la avenida va iluminando”), coño, ya lo tengo:  un ciego, el Ciego Sabino.

  
         Quizás no sea un personaje muy conocido, pero ha pasado a la historia como un destacado miembro de la resistencia popular contra el gabacho, y así se lo ha reconocido el pueblo bautizando una de sus calles con su nombre, allá por las Tenerías, para escuchar siempre el rumor, cuando no el bramido, de las aguas del río Águeda.

         Cuenta la historia oficial que el bueno del Ciego Sabino, perdón, discapacitado visual, aprovechando su ceguera, digo discapacidad visual, se colaba entre las líneas enemigas en los sucesivos sitios y sin despertar sospecha alguna entre el ejército invasor llevaba y traía informaciones, órdenes, armas, en definitiva, que allá en los principios del siglo XIX inventó, sin ser consciente de ello los servicios de espionaje.

         Pero la sabiduría popular, cuenta además que el discapacitado visual Sabino (aunque ahora ya no estamos en la oficialidad y podemos prescindir del lenguaje políticamente correcto, y llamar a las cosas por su nombre) decía, que el Ciego Sabino además de héroe en la francesada era pendenciero, socarrón, borrachín y coplero, así que permitidme que me apropie de su personalidad para intentar decir algo ocurrente en este vuestro y mío pregón de los Carnavales, que, por cierto,  siempre fueron, son y serán los Carnavales, no esa mamarrachada que se estila ahora de etiquetar las cosas y envolverlas para el turismo y llamar a estas  nuestras fiestas con el pomposo nombre de Carnaval del Toro, qué leches, para los farinatos son Carnavales, en plural y con mayúsculas; claro que para alguno de nosotros también cabe el riesgo de que se reduzca al Carnaval del Toro, pero no el de los mozos que corren calle arriba, calle abajo delante o detrás del toro, sino el de los mozos que corren calle arriba, calle abajo, pero dentro del toro, de la calle del Toro me refiero, claro.

Así que vamos con el ripio compuesto por el Ciego Sabino para la ocasión:

Vengan aquí los señores

Acérquense a este estrado
Que les voy a relatar
Unos sucesos señalados.

En este importante año
Celebra la población
Grandes acontecimientos
Que puestos en orden son:

Carnavales el primero,
Para bailar y disfrutar,
Que luego la Cuaresma
Es muy larga de pasar.

Ya lo escribiera el poeta
Allá por el siglo quinceno,
Juan del Encina su nombre,
Poned atención que este es bueno.

Músico y poeta que fue,
Gran trovador resultó,
Así que escuchad sus palabras
Que yo sólo pongo la voz:



“Hoy comamos y bebamos,
Y cantemos y holguemos,
Que mañana ayunaremos

Por honra de Sant Antruejo
Parémonos hoy bien anchos.
Embutamos estos panchos,
recalquemos el pellejo:
que costumbre es de concejo
que todos hoy nos hartemos,
que mañana ayunaremos.

Honremos a tan buen santo
Porque en hambre nos acorra;
Comamos a calca porra,
que mañana hay gran quebranto.
Comamos, bebamos tanto
Hasta que reventemos,
Que mañana ayunaremos.

Bebe, Bras, más tu Beneito.
Beba Pedruelo y Lloriente.
Bebe tú primeramente;
Quitarnos has desse preito.
En beber bien me deleito;
Daca, daca, beberemos,
Que mañana ayunaremos.

Tomemos hoy gasajado,
Que mañana vien la muerte;
Bebamos, comamos, huerte,
Vámonos carra el ganado.
No perderemos bocado,
Que comiendo nos iremos,
y mañana ayunaremos”.




Cultural y religioso
el segundo, las Edades,
qué mejor muestrario
que exponerlo en Catedrales.

Edades del Hombre llaman
A tan magna exposición,
Donde nuestro pueblo exhibe,
 de su arte, lo mejor.
  
El tercero, permitidme,
Que inserte yo una cuñita
Para hacer publicidad
De manera gratuita.

Una carrera hay en Junio
Por calles de la ciudad,
También los campos recorre
Sufrida, alegre y jovial.

Media maratón disputan,
De distancia bien medida
21 kilometrillos,
anímate y participa.

La organizan Jaramugos,
Buena gente y entusiasta,
de segundo son Jumentos,
no te creas que es de guasa.

 Pues bien, con tales motivos
Nuestro amado Consistorio
Quiere dejar todo el pueblo
En estado satisfactorio.

Así lo primero que hizo
Fue quitar los "arboles"
Para dejarlo todito,
Todito lleno de coches.

Quitaron los pinos del foso
Para no estorbar la visión
De nuestra querida muralla
Hacia la Puerta del Sol.

Pero en lugar de cuidar
Del glacis como un jardín
Lo llenan todo de coches
Dando vueltas por allí.

Y la Puerta de Santiago
La han llenado de bolones
Que a este ciego le parecen
Las que tiran los fanfarrones
(se hacen las gaditanas, tirabuzones...).

Pero lo más destacado
Son las obras por doquier,
Nos han levantao el pueblo
Toas las calles a la vez.

Parece el Ayuntamiento
La antigua mina de Enusa
Venga a hacer agujeros,
No se sabe bien qué buscan.

Y resulta que cavando
Algo se encuentra al final
Hallaron muros y tumbas
De la época medieval.
  
Pero qué piedras son estas,
Repetía el capataz,
Que leches de arqueología,
Esto nos va a retrasar.

Allá fueron con las palas,
No anduvieron con inventos,
Que ahora mismo ya está todo
Bien tapado con cemento.

La cosa es que con tanta obra
Es difícil circular
Y enseguida lo entendió
Un insigne concejal.

Una mañana pensó
Que pa ir al Ayuntamiento
No había nada mejor
Que ser libre como el viento.

Ni corto ni perezoso
“he de llegar volando”
y el vuelo libre probó
por encima del vallado.

En fin, amigos, me lío
Y me estoy yendo del tema,
Que empiezan los Carnavales
Y ya va a empezar la fiesta.

Además con qué razón
Ya lo dijo otro poeta:
“venga que ya es la hora,
la hora de las casetas”.
  
Como en los flines americanos,
únicamente un inciso,
todo lo aquí relatado
es puramente ficticio.

Si algún parecido encuentras
Con la triste realidad
Que sepas, amigo mío,
Que es mera casualidad.

Para acabar permitidme
Un brindis que viene al caso,
Viene desde la raya
De nuestro país hermano.

“Venha vinho, beberemos
molharemos na garganta
eu sou como o rusinhol
cuanto mais bebe, mais canta”.


Pero queridos amigos no olviden a este pobre ciego  que trató de entretenerles, ahora les toca corresponder a ustedes. Unas perrinas le pido, si me hacen el favor, que con esto del Euro ando jodío yo, ni pa un vino me llega con la no contributiva, si pueden echar una mano se lo agradecerá el de arriba, también yo lo agradezco, si a bien lo tienen, así que pongo el cazo y me despido con un abrazo.

miércoles, 15 de mayo de 2013

De Agadones, Montes Sacros y Hastialas.

Contra todo pronóstico. El domingo estaba "casi cantado" que sería un día de resaca y reposo, sin embargo el sábado no fue tan duro como se preveía, la noche no se alargó lo que se presumía y el domingo me desperté y levanté a una hora razonable, con un pequeño reseco de boca, pero nada que no solucione una bebida refrescante.

Así que listo para aprovechar el domingo. Las opciones eran estudiar inglés o tirar al monte, que me vendría muy bien de cara a las próximas aventuras ultreras: Courel y Aquilianos. No hace falta que diga cuál fue la elección.

Dada la improvisación necesito un recorrido conocido y a ser posible que no esté muy lejos. Rápido me viene a la mente el sitio perfecto: el GR-10 desde el puente sobre el Río Agadón en Serradilla del Llano hasta el Paso de Los Lobos. Es un camino que me encanta, la época es inmejorable, se puede correr casi todo y si quieres desnivel ahí tienes la subida hasta la Peña. Tiene todo para echar buena parte del día. Hasta las 7 de la tarde no tengo compromisos.

Ya en el coche me acuerdo de que Iron Manu me ha comentado en alguna ocasión que hay un camino desde Monsagro hasta el Copero y de ahí  "a tiro" La Hastiala, la cumbre más alta de la zona (unos metros más que la Peña de Francia). De nuevo tomo la decisión sobre la marcha, hoy es el día para conocer ese camino.

Inicio de marcha, mis objetivos hoy: río Agadón y La Hastiala al fondo a la derecha.
Los dos primeros kilómetros no tienen nada especialmente reseñable, se hacen por pista entre prados y zonas de cultivo. Pero poco a poco te adentras en un hermoso y frondoso valle en principio con robles, luego bosque mediterráneo de encinas y resto de vegetación asociada. Aparte de la vegetación ribereña junto al río.



La ruta discurre paralela al río, pero a media altura, a veces entre cortados rocosos que el camino tradicional va salvando con eficacia.



Agadón significa en estas zonas: hondonada estrecha entre las faldas y repliegues de los montes. Desde luego que lo es, y da nombre no sólo a este río, también a toda una comarca al sur-sureste de Ciudad Rodrigo, uno de los "campos" en que tradicionalmente se dividía la "Tierra de Ciudad Rodrigo", el Campo de Agadones.



Pero salpicando el bosque mediterráneo se encuentran magníficos castaños centenarios que muestran en sus troncos su larga historia, el recuerdo de incendios y enfermedades que han ocasionado sus cien muertes y sus cien resurrecciones,



aunque algunos no pudieran resucitar una vez más y ya sólo veamos su triste esqueleto.


Tras salvar un arroyo lateral con los restos cercanos de un molino


finalmente el camino cruza el río por este otro espléndido puente para continuar ya por una pista con buena pendiente hasta Monsagro.


Monsagro, Monte Sacro, monte sagrado donde según la historia, o quizás la leyenda, tuvo lugar una cruenta batalla contra "el moro" en tiempos de la Reconquista en la que cayó gravemente herido el Obispo Hilario, quien vino a morir en lo que actualmente es, en su honor, Sepulcro Hilario (que si te paras a pensar es un poco complicado de decir "de corrido", así que en el lenguaje popular se conoce como Perculario o Percu).

En Monsagro destacan dos elementos que además se está tratando de promocionar últimamente, uno de carácter natural geológico-paleontológico y otro de carácter etnográfico.

En cuanto al paleontológico, son muy abundantes los restos fósiles en las sierras que rodean al pueblo, y que han sido aprovechados por los lugareños para adornar sus casas.




Por otra parte, el elemento etnográfico característico del pueblo son las eras. Se trata de un conjunto de eras  circulares construidas en forma escalonada en una pendiente hacia el río en la parte baja del pueblo. Merece la pena darse una vueltilla por allí, es cuando menos curioso.





Tras la visita turística retomo la marcha. A partir de ahora ya no conozco el camino así que intentaré seguir las indicaciones del dueño del bar junto a la plaza que muy amablemente me explicó cómo llegar a La Hastiala.

El camino sube en primer lugar hasta el Copero. Sale junto a la Iglesia y tomando aún en el pueblo un par de bifurcaciones a la derecha en seguida se pone muy empinado. Pensé que estaría peor, pero se ve claro y sin pérdida posible, siempre hacia arriba. Monte bajo y canchales. Según se sube va haciéndose cada vez más pedregoso, como aperitivo de lo que vendría después.


A media subida, echando la vista atrás: el pueblo y el camino.


Hacia el este La Peña de Francia y la Mesa del Francés con el Paso de los Lobos en el medio


hacia el sureste la Mesa del Francés y el Mingorro, y en el collado el Puerto de Monsagro, que da acceso a Los Puertitos y desde allí al Valle del Lera y a Las Batuecas.


hacia el suroeste las cumbres "jurdanas" y Las Cancheras


y hacia el norte mi próximo objetivo, el Copero.



Desde el Copero, La Hastiala se ve cerca, al alcance de la mano.


El del bar me ha recomendado que no vaya cumbreando, parece la opción más fácil y según me dice la que sigue la mayoría de la gente, pero me dice que lo mejor es bajar un poco por la ladera norte para coger un sendero que se ve desde la cumbre, aunque en ocasiones no está muy claro y después de pasar bajo la característica "pared triangular" subir a derecho.


Por cierto, que ya que estamos con significados, "hastial" es la fachada de la casa, particularmente la parte superior de la fachada de forma triangular en donde apoyan las vertientes del tejado. ¿Será de ahí de donde le viene el nombre a este monte?.


Un poco por casualidad, otro poco por intuición acierto a dejar el camino en el momento justo (pues sigue a media ladera y luego va bajando) y subir por el canchal que lleva justo a la cima, donde hay una cruz con buzón y paloma, obra del ya citado del bar de Monsagro.


Desde allí dudo si darme la vuelta o seguir hasta mi querida Peña de Francia, parece lejana, pero al menos intentaré enlazar en el collado con el camino que sube de Maíllo y (sin llegar arriba) bajar por la carretera hasta el Paso de los Lobos para volver por el GR-10 por el fondo del valle del Agadón.


Desde la cumbre de La Hastiala se ve un sendero muy poco marcado que evitando también las cumbres discurre un poco por debajo. Afortunadamente di con él y "relativamente" bien pude seguirlo, porque menuda tortura. Si ya el camino desde el Copero había sido más para botas y pantalón largo que para mallas cortas y zapatillas, este es mucho peor. Terreno muy pedregoso, muy incómodo, en ocasiones con canchales, otras con arbustos o pequeños robles con sus belortas (otro palabro, las belortas o belortos son los brotes o tallos que salen del pie de los robles) que hacían muy difícil seguir el camino, con lo que cada pocos pasos tenía que parar y aunque el terreno fuera más o menos llano o incluso cuesta abajo, la marcha era muy lenta y por supuesto correr ni se planteaba.

Ya llegando al final de este tramo, sí se pasa mejor por las cumbres, y en una de ellas, el nacimiento




un poco más adelante tres machos de cabra de buen tamaño que ni se inmutaron, con las "zetas" del GR que bajan del Paso de los Lobos al fondo del valle.




Por fin llego a la carretera y alcanzo el siguiente objetivo, el Paso de los Lobos (aunque la Junta la Diputación o quien sea se empeñe en llamarlo "Los Lobos")


Desde ahí el camino vuelve a ser favorable y conocido y se puede correr a gusto. En el fondo del valle se nota el calor, allí abajo es difícil que entre algo de aire que refresque un poco y me viene a la mente el recuerdo de otra jornada mucho más calurosa de hace dos o tres años en que en esa zona me pillé la pájara más grande de mi vida.

Ahora voy ya tocado, alterno el correr con andar en alguno repechillos, pero disfrutando de las zonas más agrestes y cerradas del valle, zonas de meandros en las que con la disculpa de las fotos me tomo algunos descansillos.



De nuevo en Monsagro


donde paro otra vez en el bar a tomarme un par de cervezas (que venía "saboreando" ya hacía rato) y comentar la ruta con "mi guía", quien me dice que ha pasado por allí una pareja de caminantes a los que les contó mi presencia carreril y que según me dijo me conocían. No sé quiénes puedan ser y me pica la curiosidad, si alguien sabe quiénes anduvieron por Monsagro el domingo 12 de mayo....

En fin, último tramo ya con las fuerzas repuestas y fin de trayecto, 39´7 km, 1.530 metros de desnivel positivo y otros tantos negativos y 7 horas y 25 minutos después (paré el tiempo en las dos paradas en Monsagro). 


Buena paliza que se alargó más de lo previsto por la lentitud en el avance en la montaña. El valle, perfecto para correr; la montaña, desde Monsagro para arriba, pues eso, muy montañera, quitando algunos tramos muy cortos en la subida de Monsagro al Copero, el resto es más de andar y, andar equipado de montaña que de correr, no por los desniveles, sino por el terreno tan complicado.


Más o menos: del inicio a Monsagro, 1 hora. De Monsagro al Copero, 1 hora. Del Copero a La Hastiala, 1 hora. De La Hastiala al Paso de los Lobos, 2 horas. Del Paso de los Lobos a Monsagro, 1:30 horas y de Monsagro al final unos 50 minutos.

jueves, 7 de febrero de 2013

Y llegó el día. San Blas 2013.

Después de muchos años llegó el día, el momento de ser Mayordomos de San Blas. 


Días previos de preparativos, de organización, de ir cerrando frentes, de nervios (también) y por fin dar paso a que todo eso se viera reflejado, a recibir amigos, a compartir buenos ratos, a sentirse a veces incluso un poco sobrepasado por "el cargo", a recibir felicitaciones y enhorabuenas y por qué no a echar de menos a quienes estuvieron en nuestro lugar muchos años antes y que fueron la causa de nuestra presencia en el antiguo Monasterio de La Caridad en este día. 

Finalmente y una vez acabado todo, momentos de íntima satisfacción por que todo saliera incluso mejor de lo que pudiera preverse.


Me puede la pereza y me faltan muchos conocimientos para escribir algo más elaborado en torno no sólo a la festividad de San Blas, sino también de los otros "santos de gorrilla", el conjunto de festividades de invierno formado por San Antón (17 de enero), San Sebastián (20 de enero) y San Blas (3 de febrero) y al que seguramente podrían unirse la festividad de Las Candelas (2 de febrero) y Santa Águeda (5 de febrero) para rematar como culminación de todo el ciclo invernal con los Carnavales, así que únicamente voy a reflejar en imágenes algunos de los aspectos de este San Blas especial, imágenes que, por irrepetibles, van a quedar guardadas en la memoria y en el corazón.

La víspera, día 2, a primera hora de la mañana a por la leña para la hoguera.




Día 2 por la tarde, con los preparativos de la hoguera: la iluminación,


El vino y algo para ayudarlo a pasar,


La leña ya preparada

Y la hoguera ya casi en sus últimos momentos.


Durante la hoguera los mayordomos con un invitado.


El convite de después de la hoguera


que se acabó cantando.


Día 3, San Blas. Los mayordomos y algunos otros participantes en la procesión "en chiqueros" esperando el inicio.




Por fin, una vez debidamente ataviado el Obispo,


 allá vamos, precedidos por los tamborileros.


Iniciamos el "paseíllo"



con un día espléndido,



tan bueno que se decidió hacer la misa en el patio del convento en lugar de hacerla como siempre dentro de la capilla.


 Aunque a la sombra tanto rato más de uno estábamos esperando que acabara para ir pronto al solito.


Luego siguió la fiesta con más comida y bebida por la tarde y la noche. En fin, aún hoy estoy pagando excesos con unos kilillos de más. Y carnavales este fin de semana....

Aquí la noticia en la prensa local con muchas fotos:

http://ciudadrodrigoaldia.es/2013/02/03/la-celebracion-de-san-blas-en-domingo-lleva-a-miles-de-mirobrigenses-a-la-caridad/

Y aquí unas curiosas imágenes de la celebración de San Blas en el año 1966. Buena parte de la celebración sigue siendo prácticamente igual. Sólo echo de menos esa alegría tan espontánea, claro que eran tiempos más tristes en que una fiesta se celebraba por todo lo alto, ahora yo creo que en estas épocas de saturación hasta las fiestas y celebraciones las hacemos más rutinarias y mecánicas.