Una nueva edición, ya la XIV, de esta veterana carrera que sin embargo sigue siendo poco conocida. ¿Será por lo recóndito de su ubicación?. Truchas y su pedanía Truchillas se encuentran en la Sierra de La Cabrera, sur de León, lindando, con la más conocida comarca zamorana de Sanabria. De hecho, si no me equivoco el propio Pico Vizcodillo y luego la cresta de la sierra, por la que transcurre parte de la carrera marcan la divisoria entre las provincias.
Es mi segunda participación, hace unos años estuve con un recorrido distinto, se subía y se bajaba por el mismo sitio. Ahora el recorrido es circular (se mantiene la misma subida), y unos pocos kilómetros más largo, 23´1 km. y 1.115 m. de desnivel positivo.
Mañana despejada y fresca, aunque no excesivamente fría. Las previsiones meteorológicas eran muy malas para todo el fin de semana, pero dentro de lo que cabe libramos bien. Sí estuvo lloviendo el sábado por la tarde-noche y se puso la noche fría, de modo que tras cenar un bocata y unas empanadas, antes de las 10 ya estaba en el saco. No había otra cosa que hacer y pensé que a esas horas desacostumbradas para mí no me dormiría, pero sí, "caí" pronto. Frío nocturno, algo de lluvia y al parecer sí llegó a nevar algo en las cumbres, pero sin rastro por la mañana.
Unos 160-170 participantes. Salida por pista (quizás un par de km) que permite correr y situarse cada uno en su sitio antes de empezar lo divertido. Después un sendero ya más empinado,
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| Primer avituallamiento, km. 3´5. |
con algunos tramos de prados, de escobas altas y otros más complicados junto a una torrentera nos llevan hasta el Lago Truchillas (si no recuerdo mal km. 5 más o menos).
| Dejamos al lago a nuestros pies. |
De ahí al Vizcodillo por un sendero montañero en el que hay tramos de canchales y lo que menos me gusta en estas carreras: escobas, piornos o lo que sean que te arañan las piernas, cuando no te hacen tropezar con sus ramas bajas y que parecen siempre dispuestas a clavarse en tus espinillas.
Después del pico comienza la parte del recorrido que no conocía. Tras los primeros compases de la bajada entre piedras y rocas comienza un sendero muy agradable para correr, recorriendo toda la cuerda de la sierra, me recordó a la Travesía de los Aquilianos, con algunos repechones aún, pero principalmente de bajada suave y muy corrible, lo que para mí es la clave de la carrera, porque, sobre todo para los que llegamos menos entrenados, los cuádriceps no sufren en exceso, lo que permite llegar relativamente entero al final.
Hacia mitad del recorrido (km. 12-13) se cruza la carretera que comunica La Cabrera con Sanabria y empieza una carrera nueva. Continúa la bajada por pistas muy cómodas, sosas y que para mí se hacen un tanto aburridas. Además el monte por el que corremos tampoco tiene un especial atractivo, monte pelado o pinares jóvenes cruzados de pistas y cortafuegos. Poco a poco se va perdiendo altura, también con algunas subidas, en una zona apta para correr mucho, aunque ya voy algo tocado, camino algunos tramos, más por "aburrimiento" que por verdadera dureza (entiéndaseme: realmente el cansancio se deja notar, y aunque las subidillas no sean especialmente duras, en otro momento se harían todas corriendo, ahora ya van pesando las piernas). He leído por ahí que parece que hay intención de cambiar esta parte del recorrido (o al menos voces que lo piden).
Esa monotonía se acaba bruscamente con un cortafuegos del que ya nos han ido hablando unos y otros. No es muy largo, pero sí bastante empinado. Yo lo bajo bastante bien, otra cosa es si las piernas hubieran venido muy tocadas de las bajadas anteriores como decía antes, pero hay gente que lo pasa realmente mal. Lo cierto es que no se hace muy complicado porque se puede ir frenando bien.
Un poco más de pistas y caminos nos van acercando a meta, pero antes tenemos un último tramo divertido, un camino ya en la zona más baja y cercano al río con mucho barro y agua. Ya se sabe que en estos casos es mejor no dudar: por medio sin pensarlo, el único problema es que se te quede atrapada una zapatilla.
Estamos acabando y no se puede llegar enfangados de esa manera, hay que entrar guapos en meta, así que para quitar el barro lo mejor es meterse en el agua, jeje, a unos 50 metros de meta hay que atravesar el río con el agua hasta las rodillas,
| Secuencia completa |
una praderita, otro brazo del río más pequeño que hay que vadear
y meta, nada más pasar el agua.
2:58:16, apretando todo el último tramo del camino y en los vadeos para bajar de las 3 horitas. Contento, he acabado cansado (como es lógico) pero bien.
Como decía al principio libramos el mal tiempo que se preveía: sol, algunas nubes, algún rato de frío en la parte más alta en que hacía viento y al llegar con la camiseta empapada del sudor te quedabas frío, pero también con algunos ratos de calor en los lugares a la brigada del viento. Pero lo mejor de todo es que también libramos el mal tiempo en la comida. Paella para los corredores (los acompañantes creo que tenían que pagar algo) y de regalo (todos los años) el plato de barro en que te la sirven (otros años también regalaban vaso de barro).
Aquí Truchillas
Aquí el Vizcodillo, 900 y pico metros más arriba, el sábado
y aquí el domingo por la mañana
Aquí dos fenómenos después de la entrega de premios
Y aquí uno y medio antes de la carrera
Este año el gran Higinio Trotapinares ha sido la imagen de la carrera, no sólo para el cartel, también lo han puesto en las camisetas, en algunos de los trofeos, en los dorsales y lo hemos tenido "hasta en la sopa" y no es broma, jeje, también estaba su imagen en los vales para la paella.
Higinio, como siempre un placer compatir todos estos ratos con vosotros. Sigue p´alante.
P.S. Gracias a los fotógrafos a los que le "he pillado" las fotos de la carrera. Todas estas y muchas más en la página de la carrera, con clasificaciones crónica y demás.























































