miércoles, 23 de mayo de 2012

Truchillas - Vizcodillo 2012.

Una nueva edición, ya la XIV, de esta veterana carrera que sin embargo sigue siendo poco conocida. ¿Será por lo recóndito de su ubicación?. Truchas y su pedanía Truchillas se encuentran en la Sierra de La Cabrera, sur de León, lindando, con la más conocida comarca zamorana de Sanabria. De hecho, si no me equivoco el propio Pico Vizcodillo y luego la cresta de la sierra, por la que transcurre parte de la carrera marcan la divisoria entre las provincias.

Es mi segunda participación, hace unos años estuve con un recorrido distinto, se subía y se bajaba por el mismo sitio. Ahora el recorrido es circular (se mantiene la misma subida), y unos pocos kilómetros más largo, 23´1 km. y 1.115 m. de desnivel positivo.


Mañana despejada y fresca, aunque no excesivamente fría. Las previsiones meteorológicas eran muy malas para todo el fin de semana, pero dentro de lo que cabe libramos bien. Sí estuvo lloviendo el sábado por la tarde-noche y se puso la noche fría, de modo que tras cenar un bocata y unas empanadas, antes de las 10 ya estaba en el saco. No había otra cosa que hacer y pensé que a esas horas desacostumbradas para mí no me dormiría, pero sí, "caí" pronto. Frío nocturno, algo de lluvia y al parecer sí llegó a nevar algo en las cumbres, pero sin rastro por la mañana.


Unos 160-170 participantes. Salida por pista (quizás un par de km) que permite correr y situarse cada uno en su sitio antes de empezar lo divertido. Después un sendero ya más empinado,

Primer avituallamiento, km. 3´5.
con algunos tramos  de prados, de escobas altas y otros más complicados junto a una torrentera  nos llevan hasta el Lago Truchillas (si no recuerdo mal km. 5 más o menos). 

Dejamos al lago a nuestros pies.
De ahí al Vizcodillo por un sendero montañero en el que hay tramos de canchales y lo que menos me gusta en estas carreras: escobas, piornos o lo que sean que te arañan las piernas, cuando no te hacen tropezar con sus ramas bajas y que parecen siempre dispuestas a clavarse en tus espinillas.

Después del pico comienza la parte del recorrido que no conocía. Tras los primeros compases de la bajada entre piedras y rocas comienza un sendero muy agradable para correr, recorriendo toda la cuerda de la sierra, me recordó a la Travesía de los Aquilianos, con algunos repechones aún, pero principalmente de bajada suave y muy corrible, lo que para mí es la clave de la carrera, porque, sobre todo para los que llegamos menos entrenados, los cuádriceps no sufren en exceso, lo que permite llegar relativamente entero al final.

Hacia mitad del recorrido (km. 12-13) se cruza la carretera que comunica La Cabrera con Sanabria y empieza una carrera nueva. Continúa la bajada por pistas muy cómodas, sosas y que para mí se hacen un tanto aburridas. Además el monte por el que corremos tampoco tiene un especial atractivo, monte pelado o pinares jóvenes cruzados de pistas y cortafuegos. Poco a poco se va perdiendo altura, también con algunas subidas, en una zona apta para correr mucho, aunque ya voy algo tocado, camino algunos tramos, más por "aburrimiento" que por verdadera dureza (entiéndaseme: realmente el cansancio se deja notar, y aunque las subidillas no sean especialmente duras, en otro momento se harían todas corriendo, ahora ya van pesando las piernas). He leído por ahí que parece que hay intención de cambiar esta parte del recorrido (o al menos voces que lo piden).

Esa monotonía se acaba bruscamente con un cortafuegos del que ya nos han ido hablando unos y otros. No es muy largo, pero sí bastante empinado. Yo lo bajo bastante bien, otra cosa es si las piernas hubieran venido muy tocadas de las bajadas anteriores como decía antes, pero hay gente que lo pasa realmente mal. Lo cierto es que no se hace muy complicado porque se puede ir frenando bien.

Un poco más de pistas y caminos nos van acercando a  meta, pero antes tenemos un último tramo divertido, un camino ya en la zona más baja y cercano al río con mucho barro y agua. Ya se sabe que en estos casos es mejor no dudar: por medio sin pensarlo, el único problema es que se te quede atrapada una zapatilla.

Estamos acabando y no se puede llegar enfangados de esa manera, hay que entrar guapos en meta, así que para quitar el barro lo mejor es meterse en el agua, jeje, a unos 50 metros de meta  hay que atravesar el río con el agua hasta las rodillas, 

Secuencia completa



una praderita, otro brazo del río más pequeño que hay que vadear 


y meta, nada más pasar el agua.

2:58:16, apretando todo el último tramo del camino y en los vadeos para bajar de las 3 horitas. Contento, he acabado cansado (como es lógico) pero bien.

Como decía al principio libramos el mal tiempo que se preveía: sol, algunas nubes, algún rato de frío en la parte más alta en que hacía viento y al llegar con la camiseta empapada del sudor te quedabas frío, pero también con algunos ratos de calor en los lugares a la brigada del viento. Pero lo mejor de todo es que también libramos el mal tiempo en la comida. Paella para los corredores (los acompañantes creo que tenían que pagar algo) y de regalo (todos los años) el plato de barro en que te la sirven (otros años también regalaban vaso de barro).

Algunas fotos más:

Aquí Truchillas



Aquí el Vizcodillo, 900 y pico metros más arriba, el sábado


y aquí el domingo por la mañana


Aquí dos fenómenos después de la entrega de premios


Y aquí uno y medio antes de la carrera


Este año el gran Higinio Trotapinares ha sido la imagen de la carrera, no sólo para el cartel, también lo han puesto en las camisetas, en algunos de los trofeos, en los dorsales y lo hemos tenido "hasta en la sopa"  y no es broma, jeje, también estaba su imagen en los vales para la paella.


Higinio, como siempre un placer compatir todos estos ratos con vosotros. Sigue p´alante.

P.S. Gracias a los fotógrafos a los que le "he pillado" las fotos de la carrera. Todas estas y muchas más en la página de la carrera, con clasificaciones crónica y demás.

domingo, 6 de mayo de 2012

La media de Ciudad Rodrigo, entre bambalinas.

Un breve reportaje de lo que no se ve. En esta ocasión en lugar de estar en la carretera corriendo me tocó estar de este lado de la carrera y fui haciendo algunas fotos, a salto de mata, sin mucha intención ni mucho sentido (ni mucha calidad como es evidente), por eso faltan otras muchas cosas y otra mucha gente, pero todo esto y lo que falta también son la "media".

El sábado:

Preparando las bolsas: trabajo en cadena: revistas, camiseta, toalla, bebida, galletas, fruta, vales y promociones










 Montando la carpa para los cocineros:

 
 

 La feria: por primera vez, no es mucho, pero es un pasito de una carrera pequeña que va creciendo


  
 


La charla de David Diego, otra novedad este año



 

El domingo:

Avituallamiento del km. 15.

Abriendo botellas
Listo por aquí.
En lo que van llegando, ¡dale caña a la música, Moli!.

 Después de la carrera

Los fisios, estos sí que se pegan una paliza a currar. Tienen queacabar con las manos "tocadas". ¿Necesitarán luego un masaje para sus manos?.

Y fin de fiesta, todo preparado para la comida. El arroz está listo y los huevos y el farinato a punto de pasar por al sartén. (Aquí falta una foto de los cocineros, que también se lo curraron a base de bien).


Hasta el año que viene. Gracias a todos los que venís de fuera por vuestra visita, espero que os haya gustado la carrera y el pueblo. A los de casa, ya nos veremos por ahí tomando una caña o dádole a la zapatilla. Enhorabuena a los organizadores de todo este tinglao, porque al menos a mi parecer todo fue bastante bien, y a todos los que de una manera u otra han colaborado para que la media saliera adelante y vaya consosidándose como una pequeña gran carrera.

P. S.- Recibí felicitaciones por parte de algunos amigos sabiendo mi relación cercana con la organización, sin embargo yo me limité a colaborar en lo que se me pidió, el trabajo duro correspondió a otros, a quienes desde aquí transmito las felicitaciones recibidas.

miércoles, 2 de mayo de 2012

Una vela a Nuestra Señora de Lluc.

En primer lugar, como el gran Pepe Isbert en "Bienvenido Mister Marshall"


decir a mis cientos de miles de seguidores que os debo una explicación, y esa explicación que os debo os la voy a pagar, jajaja.

Después de venir del Ultra Mallorca Sierra de Tramontana anduve algo liado, después algo perezoso y finalmente desganado, además como por algunas otras vías ya había dado cuenta somera de mi resultado dejé pasar los días sin más, pero este fin de semana de la Media de Ciudad Rodrigo algunos de esos cientos de miles me habéis pedido cuentas, así que allá van.

En primer lugar decir que no compré los bastones, antes de la salida anduve en el Decatlón, pero no había lo que yo quería y como tengo que comprar unos medianamente buenos finalmente opté por no gastar dos veces. En muchos tramos sí me habrían venido mejor que bien, pero tampoco fueron imprescindibles.

 

En fin vamos con la prueba: salida en  Andratx a las 12 de la noche del viernes al sábado, yo andaba en danza desde las 7 y media de la mañana enlazando coche, autobús, avión y turisteo por Palma. Como siempre la salida en estas cosas es emocionante, todos con el frontal y la luz roja trasera encendidas y con una música que dé un poco de "épica" al asunto, en este caso Carmina Burana.

Minutos antes de la salida en el pabellón de Andratx, base de operaciones
Salgo con precaución y a la expectativa, sin saber qué pasará con la rodilla. En los compases iniciales se alternan algunas pequeñas subidas y bajadas, y en esas bajadillas o tramos llanos sí "noto" la rodilla, sin embargo no parece preocupante y enseguida la subida va a ser continua, con lo que al acortarse la zancada y elevar poco los pies del suelo reduciendo el impacto y alternar el trote con el caminar el asunto de la rodilla deja de ser un problema. Al pasar la primera hora sin molestias ya tengo claro que si no acabo no va a ser por la rodilla, pero en ese momento la baja forma, la falta de kilometraje y sobre todo de desnivel acumulado en mis piernas, que sí deberían ser factores determinantes tampoco me preocupan, sólo hay que tirar p´alante.

Esta primera parte nocturna de la prueba no me gusta mucho, claro, es de noche y tampoco hay nada espectacular que ver, pero para mi gusto hay demasiados tramos de pista, generalmente asfaltada. Además compruebo que llevo poca luz, no sólo en comparación a los demás, es que las pilas están muy tocadas y las cambio en el primer control. Por lo general me basta con una luz mediana, sin embargo la mayoría de la gente lleva unos focos que parecen camiones, de los que a veces me aprovecho, pero en otras ocasiones incluso me molestan porque me hacen sombras extrañas. Por cierto al hilo de esto, menudo material que se está viendo. No sólo los frontales, también las mochilas, donde antes abundaban las baratillas del Decatlón ahora predominan las Salomon y Raidlight que valen una pasta.

El segundo tramo para mi es el peor, es donde hay más pista asfaltada y el marcaje es algo deficiente, además las marcas de cinta no tienen reflectante. Lo cierto es que antes de la salida nos comentaron que en algunos tramos le habían quitado las marcas y las tenían que reponer apresuradamente, supongo que sería en esta zona y por eso no le dio lugar a remarcar adecuadamente.

Con en amanecer cambia mi percepción de las cosas, se empieza a ver a nuestra izquierda el mar que antes habíamos oído en algún momento e incluso los caminos me parecen más atractivos.

Echando la vista atrás, venimos de la cala que se intuye en el centro de la foto
Cuando llego a Valldemosa, km 45, están preparándose para salir los de la carrera corta (62 km).

 

En la dura subida que sigue me pasan los primeros. Da gusto verlos correr monte arriba mientras nosotros nos "arrastramos". Siento también envidia de poder correr de esa manera, no envidia por ser de los primeros, o de ganar, ni nada parecido, envidia porque me gustaría poder subir con esa facilidad. Ya en la parte más alta de este tramo nos van alcanzando numerosos participantes de la corta,

 

quizás sea la parte más bonita de la carrera, con unos enormes cortados a nuestra izquierda que caen sobre el mar

 

 y una amplia panorámica a la derecha que nos permite llegar a ver Palma y su bahía.

 

El hecho de que en esta zona nos pasen tantos corredores de la corta, que en otra circunstancia quizás habría sido un poco de incordio, al menos a mí me motiva bastante, porque al llegar arriba, en alguna zona casi llana y luego en la bajada, el verlos correr a ellos me llevaba a mi también a trotar, a un ritmo distinto al suyo, claro, pero me servía de acicate para no dejarme vencer por los kilómetros (más o menos mitad del recorrido) y las horas de pateo.

Salgo del control de Deiá, km. 55, un poco más de la mitad de la prueba con casi 10 horas y ya más de la mitad del desnivel total superado. Piernas cargadas, pero de momento bien.

 

En Sóller (km 63´5)  primera parada larga, avituallamiento con arroz y pasta, de buena gana me habría tomado una cerveza, es lo que más me apetecía, pero allí no había y al salir del avituallamiento no era cuestión de ir hacia atrás en busca de los bares de la plaza que ya habíamos dejado atrás.

Al salir de Sóller nos encaminamos hacia esas montañas
Hasta ahora el día ha sido perfecto, la noche no ha sido nada fría y la mañana no es muy calurosa, además durante el recorrido hay bastante sombra. Pero al salir de Sóller el cuento cambia, es mi punto crítico. Se sube el Barranco de Binaraix por un camino empedrado, ya con bastante calor (es mediodía) y sin sombra.

Empieza la "pasión" con mi particular huerto de los olivos.
El camino se hace muy duro, muy pendiente y el empedrado no ayuda, empiezan a sufrir los pies y las piernas me flojean bastante. He ido perdiendo puestos desde el primer punto de control, pero ahora desde luego me pasa mucha más gente, ya he dicho más veces que cuando hay que andar soy excesivamente lento, pues aquí más aún, jeje. Además a la vista de los numerosos turistas que andan haciendo parte del barranco.

Aunque no se aprecia ya llevamos una buena parte de la subida
Finalizado el barranco queda subir hasta lo alto de un collado ya por sendero

Por fin arriba
 y desde alli se divisa nuestro siguiente objetivo, al pie de un lago-embalse. Por momentos entre la roca caliza y el lago me recuerda a Asturias (aunque le falta algo de verdor).

 

 

Desde el lago se alcanza a ver el punto más alto de la sierra y de la isla el Puig Mayor ( 1.445 metros), por un momento pensé que habría que subir hasta allí.

 
Aunque no subamos allí sí nos queda una última subida fuerte hasta alcanzar algo más de 1.200 metros, el punto más alto de la carrera, otra vez lo paso mal en la subida. 


Desde allí ya se divisa a lo lejos nuestra meta en Pollensa y la bahía de Pollensa, pero aún nos quedan unos 25 km.
 

Sigue un tramo de un divertido baja-sube y el otro punto crítico para mí. Una fortísisma bajada, también por camino empedrado y que hace juramentar no sólo a mí, sino también a los que van cerca en ese momento. Los cuádriceps, a estas alturas están ya más que tocados. Además desde hace algún tiempo noto que se está formando una ampolla en el talón derecho, pero de momento no molesta mucho y prefiero tirar sin descalzarme hasta el final, evitando apoyar sobre esa zona.

Finalmente la bajada suaviza algo y llegamos al último avituallamietno y punto de control, el Monasterio de Lluc, km. 90. A partir de aquí el terreno ya es mucho más suave. Queda una corta subida por carretera y una bajada cómoda también en parte por carretera, cae la noche mientras continúa el descenso en este caso ya por sendero entre bosques y los últimos kilómetros antes de llegar a Pollensa se hacen un poco feos otra vez con bastante asfalto (salvo algunas "trampas" como un paso que nos obliga a meter los pies en un río)  y terreno llano o ligeramente descendente que permite "correr" algo, en parte porque me vine algo arriba, pero sobre todo por acabar cuanto antes.

Al final Pollensa, 107 km, 4.344 m. de desnivel positivo y 22 horas 41 minutos.

 
Como siempre de más a menos, perdiendo puestos en los sucesivos pasos intermedios salvo al final con el último apretón en que pienso que sí que valió de algo la experiencia. Puestos intermedios: 206, 226, 249, 251, 262, 281, 269 y puesto final 258 de 296 que acabaron de los 422 que salieron. Molido, pero muy contento.


Otra isla atravesada que sumar a Gran Canaria y Madeira.

Con el escaso bagaje de entrenamientos y después del golpetazo de la rodilla que ya quedaron reflejados por aquí en su momento no las tenía todas conmigo, sin embargo acabé en condiciones razonablemente buenas, más o menos como en otras pruebas similares. Lo cierto es que durante buena parte de los últimos kilómetros lo he pasado mal, hacía tiempo que no hacía ninguna tan larga y no recordaba lo mal que se pasa, lo lentos que pasan los kilómetros subiendo, el dolor de piernas al bajar, el cansancio que, aunque a veces en terreno favorable la cabeza te dice que puedes correr o trotar, cuando intentas hacerlo las piernas se quejan la arrancar, pero también se quejan al volver a caminar, en fin, lo que muchos ya sabéis.

Pero precisamente por todas las circunstancias previas este "finisher" ha sido un poco especial, no sé si habrá sido "intervención" de Nuestra Señora de Lluc, patrona de Mallorca, a la que, por si acaso, debo una vela la próxima vez que vaya por allí, o si es que el cuerpo ya acostumbrado a muchas palizas realmente "tiene memoria" y un cuerpo "hecho" te permite afrontar ciertos retos sin mucha preparación, lo cierto es que sí he confirmado algo ya sabido, la cabeza y el cuerpo son mucho más fuertes de lo que pensamos, si no te "distraes" con pensamientos negativos, si no piensas en las grandes cifras que pueden marearte, sino en dar un paso más, uno detrás de otro, poco a poco se va haciendo camino.

Sin embargo, el peor momento no fue durante la carrera como tal, sino una vez en el hotel. Al descalzarme comprobé que, efectivamente, tenía una buena ampolla en el talón derecho y no veáis lo mal que lo pasé para poder quitarme las pantorrilleras de compresión, jajaja, con lo apretadas que van no había manera de que saliera del talón sin apretarme la ampolla, pensé que tenía que ducharme con la media puesta, jajaja. Por cierto, llevé las medias por si tenía problemas en los gemelos, pero para lo que me resultaron muy bien fue precisamente para lo contrario, en algunos momentos con tanta subida llegué a tener problemas con los tibiales, que creo que no fueron a más por las medias.

Y para acabar este rollo decir que en contestación a la pregunta del post anterior también estuve el domingo por la playa, pero menos mal que pude hacer la montaña, porque el tiempo no es que estuviera de playa precisamente, vamos para pasear sí, pero no para meterse en el agua, estaba fría y hacía un aire bastante fresco y molesto.

 
 Lo cual no quita para que me pegara un baño, como es de ley.

 
Ah, Mallorca paraíso de ciclistas, sobre todo centroeurpeos: de todas las edades, de todas las condiciones, algunos con pepinacos, supongo que a entrenar en serio, pero la mayoría a darse unas vueltas. En Puerto de Pollensa al parecer hay tres tiendas de alquiler de bicis, y en los pueblos de alrededor habrá otras tantas.

 

Fin del rollo.

Por si finalmente hubo milagro de la Virgen, una de las Cantigas de Alfonso "El Sabio" en honor a los Milagros de Santa María, interpretación de Eduardo Paniagua y su grupo Música Antigua, en la labor que con el sello Pneuma llevó a cabo de grabar  las 427 Cantigas de Alfonso X.

 

viernes, 20 de abril de 2012

¿Montaña o playa?

Este fin de semana estaba organizado para pegarme una buena paliza de montaña, el Ultra Mallorca Sierra de Tramontana, 107 km. y 4.350 m. de desnivel positivo y luego un poquito de playa para recuperar las constantes vitales.


Sin embargo, como muchos ya sabréis, un accidente que llamaremos "doméstico", porque aunque fue con la bici (con la mozambike o montalban) no se puede considerar deportivo, ya que fue a unos 50 metros de casa al ir a comprar el pan (suena a chiste de ciclista dominguero, pero es cierto) el Jueves Santo me ha tenido desde entoces convaleciente con la rodilla izquierda contusionada, gravemente hinchada y levemente herida. En estos días no he hecho nada de deporte, con la excepción de una pequeña prueba  que hice el jueves pasado para comprobar cómo iba la cosa y que creo que ni siquiera se puede llamar deporte: "correr" 780 m. en 4 minutos y medio; prueba que podéis suponer confirmó que no estaba para nada. Y esta tarde con la rodilla ya bastante mejor he salido a hacer otra prueba: he corrido la asombrosa cantidad de poco más de 3 km. en 14:58. Que  tampoco era cuestión de hacer hoy, casi en la víspera de la carrera la "tirada larga", jajja. El caso es que hoy la probanza sí ha resultado medio bien, al menos he podido correr, aunque sigo  teniendo molestias, creo que es un "bursitis" que me queda aún en la parte alta de la rodilla, que no acaba de desaparecer. Veremos con más kilómetros y desniveles qué pasa.

Ah, y además como daño colateral: voy pasado y "repasado" de peso. Juer encima de no hacer deporte he tenido hambre a todas horas.

Así que gordo, medio cojo y sin entrenar no sé hasta dónde voy a llegar, porque en un entrenamiento serio este percance a falta de 15 días podía servir incluso para "descansar", sin embargo los malos estudiantes tenemos que aprovechar hasta la última noche, en este caso los días de Semana Santa y el fin de semana pasado, pero como no ha sido así me presento a hacer 107 km. en un día con una bagaje de 368 km. en lo que llevamos de año, jeje, no es mala proporción.

Por eso: ¿habrá montaña?, ¿cuánta?, ¿sólo playa? (que por cierto, tampoco es que se anuncie el tiempo especialemte propicio para ello).

En este caso, más que nunca, sí que puedo decir que me conformo con acabar. O al menos con que no me echen por no pasar a tiempo en algún control de paso intermedio.

Ah, por cierto, si estáis muy aburridos el viernes por la noche o a lo largo de todo el sábado, en el facebó de la carrera dicen que se puede seguir en directo la salida y luego ir teniendo noticias. No sé cómo exactamente. Hombre, lo mismo salgo, acabo de ver que se puede seguir en directo a los "cracks" y también el cierre de la carrera, por ahí andaré, jejeje.

Ya veremos, dijo un ciego.

miércoles, 18 de abril de 2012

Tecnodependencia.

Imagen

Sí amigos lectores, estamos enganchados a las malditas máquinas. Aunque seguramente este tema ya ha sido tratado por mucha más gente (tanto profesionales como aficionados de la escritura) con mucho más estilo, más chispa, más calidad literaria, más ingenio o incluso más mala leche, hoy me ha tocado a mí.

Y no me refiero a un "enganche" psicológico, a una dependencia enfermiza de lo que sale por estas pantallas, tan habitual y peligrosa en la juventud (y no sólo en la juventud) sino a una "dependencia" real y efectiva. A no poder hacer ya absolutamente nada sin un teclado de por medio.

Nos han (hemos) hecho tan tecnodependientes que sin la dichosa máquina no somos nada, al final unos fabulosos instrumentos de trabajo miden y rigen de tal modo nuestros ritmos de vida, ocio y trabajo que sin ellos nos vemos vendidos. Todos hemos sufrido en oficinas o dependencias varias retrasos o imposibilidades para hacer alguna gestión porque "no funcionan los ordenadores", "va mal el ADSL", "se cuelga el sevidor" o algunas expresiones por el estilo que ya nos son habituales.

Hoy me ha pasado a mí. Esta mañana no es que el ordenador fuera mal o lento, es que no ha llegado a funcionar. Y si encima, como es mi caso, que soy "semi-analfabeto funcional tecnológico", te ves perdido. Me explico sé de ordenadores, de internet y de tecnología en general lo mínimo para ir tirando en el día a día, para trabajar y entretenerme con esto en el nivel más básico. No me interesa ni me preocupa saber mucho más, no me  hables con términos mínimamente técnicos porque directamente me doy la vuelta y sigo conversación de otro tema, me pierdo en la maraña de palabros en extranjero que no entiendo en abreviaturas y siglas que me suenan todas iguales. Cuando empezaron a salir los teléfonos de 3ª o 4ª generación (no sé en cuál estamos ahora) yo andaba con uno de la primera, ya ves. Sí, sí ya sé que estoy cavando mi propia tumba, que hoy en día no se puede andar así por la vida, pero será mi "mínima aportación"  de "rebeldía" ante esta nueva esclavitud. Ya ves otro estúpido cavernícola que pretende luchar contra el avance tecnológico. Y sí ya sé que si todos fuéramos así seguiríamos, pues eso, en las cavernas y con una garrota en la mano cazando "elefantes" (permítaseme el chiste fácil por mor de la acutalidad). Será que soy demasiado simple, no sólo para esto, me gustan las cosas sencillas y vivir sin muchas complicaciones, y menos si esas complicaciones nos las creamos nosotros mismos, sin necesidad.

En fin que me voy por los cerros de Úbeda. Que, en definitiva, hoy no me ha funcionado el ordenador, que he pasado muy mal rato esta mañana, porque mi trabajo depende básicamente de estar conectado a otras personas, aunque realmente no es precisa tal conexión permanente, pero sí que exista la disponibilidad de la misma. Y por lo tanto estás en una situación verdaderamente grave cuando tú no tienes posibilidad de recibir esas comunicaciones, pero el resto de la gente con la que trabajas no sabe ni puede saber que lo que ellos confían en quen has recibido y a su vez transmitido a otros realmente no ha pasado ni de la primera casilla. Ahí lo que está en juego es mi responsabilidad. Es en ese momento cuando tienes que recurrir a unos y otros, andar de prestado, recurrir a viejos modos de trabajo ya en desuso y andar componiendo de varias maneras lo que tienes a una tecla en tu flamante máquina. Pero es que cuando eres, como decía antes, semi analfabeto tecnológico, eso puede llegar a ser muy complejo, con lo cual se genera más insatisfacción y más tensión aún, porque  dependes además de la intervención de terceras personas.

Esta noche mi máquina está en el taller, espero que mañana pueda estar otra vez en funcionamiento, porque si no será otro día complicado, aunque al menos ya no me pilla de sopetón, pero como la cosa se complique y se alargue unos días más..... mal asunto. Y no sólo por el trabajo, también por la excursión que tengo para el fin de semana.

Acabemos con un poco de humor. Ya todo un clásico: Enjuto Mojamuto.  "Internéeeeeeeeeeelllll....".

martes, 3 de abril de 2012

Jugando al ratón y al gato con el "low cost".



Supongo que  los más viajados tendrán ya más que superada la situación que he vivido durante esta semana pasada, o quizás incluso les suene a chino porque si tienes que viajar necesariamente no puedes andar perdiendo el tiempo de esta manera.

Me explico: como algunos ya sabéis se me ocurrió la posibilidad de hacer el Ultra Mallorca Sierra de Tramontana que se celebra el próximo día 21 de abril, aprovechando que el lunes 23 es festivo en Castilla y León y se puede hacer la vuelta del viaje un poco más tranquilo y aprovechar para conocer un poco la isla de Mallorca durante la prueba (105 km de sierra) y Palma el domingo o el lunes.

Tras un primer vistazo por la página de la organización para ver horarios y demás lo siguiente, sin decidir apuntarme aún, era ver vuelos, horarios y precios. De momento va bien, los horarios me cuadran bien y los precios no son prohibitivos. Tras el paso por varias páginas de agencias de viajes localizo la que tiene menos "gastos de gestión" y compruebo que los precios "bailan". Y mucho. No me voy a apuntar a la carrera hasta que no localice un buen precio. Cuando creo que lo tengo inicio el proceso de compra.

Empiezas a rellenar datos y más datos y pulsas "siguiente paso", de repente el precio se ha incrementado veintipico euros: de gestión y no sé cuántas cosas más. Vale,  lógicamente no se puede volar tan barato, en algún sitio tiene que estar el truco. Sigue siendo un precio razonable, paso por ello. Naturalmente sin facturar equipaje ni adquirir seguros extra ni nada más que el viaje mondo y lirondo. Ah, y llevar ya impresa la tarjeta de embarque, si no son 60 euripios más.

Continúo con el proceso: más datos. Forma de pago: tarjeta de crédito. Claro, no hay otra. Pues bien cuando voy a confirmar definitivamente y a pagar, resulta que por pagar con la tarjeta son otros 12 ó 14 euros más. ¿Einnnnnn?. Hombre, si quieren yo le pago en mano. Total, que me mosqueo y no compro el billete.

A partir de ahí ha sido un jugar al gato y al ratón. Mientras estoy en el despacho tengo abierta la página de la agencia de viajes y de vez en cuando pulso "actualizar" siguiendo la evolución de precios. Pero he decidido que ahora si no pillo un chollo no voy. Los precios "base" de los vuelos tan pronto están a 42.-€ como a 23 como a 36 ó 48 sin una justificación racional aparente. Se me escapan las razones de ese "baile". He llegado a ver algunos a 9 ó 10 euros, aunque en horarios que no me venían bien.

El plazo para apuntarse a la carrera acaba el sábado y ya casi estoy decidido a ir, pero primero tengo que solucionar, a precio de ganga, el vuelo. Se acaba el tiempo y el viernes después de comer salta la liebre para los horarios que me interesan: precio base 23 y pico, al final de todo el proceso 59. "Cazado".

Quizás lleguen a bajar más, pero también es posible que suban para no volver a bajar, así que había que aprovechar un precio que me parece más que bueno. Si es que es más barato que si voy por ejemplo a Madrid en coche.

En fin, que me voy a Mallorca del 20 al 23 de abril a hacer 100 kilometrines de montaña de ná , que esa es otra, que estoy flojo flojísismo de forma y más de fondo, pero me apunto más alegremente a una ultra que a una media.

Ahora a acabar de cuadrar horarios de autobuses y demás y una cuestión de intendencia: como no facturo no puedo llevar bastones. A este respecto barajo varias posibilidades: correr sin ellos, comprar en Palma los más baratos que haya y regalárselos al primero que me encuentre antes de volver o, la que creo que tiene más ventajas, comprar allí unos buenos (me hacen falta y los tendría que comprar igual) y mandarlos a casa por correo. ¿Alguien conoce una tienda en Palma para comprar bastones buenos, bonitos y baratos?. De todos modos, creo que entraré por el Decatlon a ver qué hay de interés porque me cae junto al lugar en el que me recogerá el autobús para ir a la salida de la prueba.

Ale, venga, como despedida un clásico, era evidente ¿no?